Apuntes del Secretario

viernes, 22 de mayo de 2020 00:37
viernes, 22 de mayo de 2020 00:37

  Si bien es cierto que el transfuguismo existe desde tiempos inmemoriales, hay que reconocer que su significado político cobró notoriedad en el presente siglo. Los medios de comunicación, en su momento, lo asociaron a los panqueques (por la forma en que se dan vuelta en la sartén) o lo inmortalizaron como “borocotización”, en abierto desprecio a la conducta asumida por el doctor Eduardo Lorenzo Borocotó, quien en 2005 fue electo diputado nacional por el PRO pero, apenas asumió, resultó cooptado por el kirchnerismo. Aquella ondulación en las convicciones, sin embargo, con el tiempo, fue más allá de las arenas de la política y llegó a la prensa. De esta manera, hoy tenemos demasiados ejemplos de panquequismo o borocotización mediáticos. Uno de ellos se materializa en nuestra propia tierra con el diario El Ancasti, que hizo de sus conductas reversibles un deporte provincial. Sirva la explicación para comentar la publicación, de hace una semana, sobre la empresa con participación estatal mayoritaria “Catamarca Minera y Energética” (Camyen).

 

  Durante largos años, por lo menos siete, el decano de la prensa local –La Unión, del Obispado de Catamarca, desapareció en 2016- criticó de manera recurrente a la Camyen y la consideró, sin evidencia probada, un organismo inservible, oneroso y corrupto. Tras destacar la reciente exportación de rodocrosita a Hong Kong y enfatizar que se hizo sin intermediarios, concluye que con esa sola operación la firma alcanzó equilibrio financiero, cuando desde su creación –agrega- el Estado tuvo que aportar recursos “hasta para pagar los salarios” de sus empleados. Si no entendimos mal, antes o ahora talló la mentira. ¿Con una sola exportación, mágicamente, se solucionaron la inmensa cantidad de problemas que existían hasta hace siete días y que fueron denunciados por El Ancasti con asombrosa frecuencia? Salvo un milagro, cuesta creer que el giro de la empresa haya alcanzado 180 grados. Vamos por la verdad. No hubo milagro. El diario cambió de opinión y, siempre y cuando lo aclare, no está mal que lo haga. Es mucho pedir, eso sí, que los lectores crean que una exportación de rodocrosita a la China es la panacea para un organismo al que tildaban de inconsistente.

 

  El capricho de El Ancasti por ensombrecer a una empresa que, desde su nacimiento, hizo mucho por la organización de la minería tiene largo arrastre. Por lo menos tres veces, con grandes titulares, quiso instalar la existencia de una comercialización ilegal de la gema andalgalense. En todas ellas, con pruebas fehacientes y desmentidas que no pudieron ser rebatidas, quedó demostrada la inexistencia de dolo. Lo de los aportes del Estado también servía para escandalizar, sin aclarar que el dinero no tan solo iba a sueldos. Gran parte era destinado a trabajos y recuperación de las instalaciones de Capillitas. Más allá de los bulos ancasteños, nunca se aclaró que Camyen nació para sepultar al monumento a la corrupción que fue Somica, la sociedad que destruyó la mina y de la cual se favorecieron varios pícaros de la política. Todavía sigue irresuelta en estrados federales la conducta de su último presidente, Raúl Doering, a quien le detectaron “de la noche al amanecer” cuentas en paraísos fiscales. También se omite en esta “voltereta en el aire” del diario que Camyen recuperó el área de Cerro Atajo que, judicialmente, estaba comprometida y que acordó ganancias futuras para la explotación eventual de Agua Rica. Con este rosario de mentiras y omisiones, es fácil deducir que alguna orden superior proclamó que, a partir de hoy, “dejamos de hablar mal de Camyen y pasamos a ponderar sus acciones”. ¡Curiosa forma de hacer periodismo!

 

  Al menos, en medio del festival de la mentira, hay un reconocimiento. Tilda de “tristemente célebre” a la exSomica, una expresión que varias veces supo utilizar este secretario para explicar el “monumento a la corrupción” que fue aquella sociedad minera que, por su desquicio”, abrió las puertas en 2012 a la creación de Camyen. Después, siguiendo con la minería, la nota de El Ancasti apunta a la gestión anterior de YMAD, para lo cual redobla embustes, falsedades y asombrosas elucubraciones. El amanuense de turno insiste en que haber alquilado a la empresa Yamana (propietaria mayoritaria de Agua Rica) las instalaciones de la Alumbrera, de las cuales el organismo interestadual es socio, a cambio de un adelanto de 12.500.000 de dólares, fue un legado nefasto de las gestiones que llevaron adelante los macristas Santiago Albarracín y Luis de Miguel. Para sostener este disparate tampoco hay explicaciones o contextualización de la noticia y/o el comentario. No se dice, por ejemplo, que la UTE Alumbrera-YMAD solamente puede ofrecer el ducto –justipreciado por el diario en 1.300 millones-  a un único interesado: Agua Rica. No hay otro cliente como para andar discutiendo precio y condiciones. Tampoco se aclara que esos 12.5 millones “verdes” sirvieron para sostener Farallón Negro, leit motiv de la existencia de YMAD, que cuenta nada menos que con 500 empleados que viven en Catamarca. Sus instalaciones estaban en el límite y requerían atención inmediata, sopena de que pudiere producirse algún desastre. Por lo tanto, la operación a cuenta, no solo fue necesaria, sino muy oportuna para sostener una fuente de trabajo como hay pocas en la provincia. Que la Universidad de Tucumán -vocera necesaria para avalar la mentira- haya estado en desacuerdo con el arreglo y no concurriera, con sus dos representantes, a la asamblea donde se abrochó el convenio, es “harina de otro costal”.

 

  La falsedad de la nota, asimismo, tiene que ver con la designación de Fernando Jalil como presidente de la empresa. Para El Ancasti, esa situación determinó que Catamarca tenga mayoría en el directorio. No es verdad. En todo el ciclo macrista, la provincia tuvo mayoría en relación a la Universidad de Tucumán porque, tanto Santiago Albarracín como De Miguel, designados por el expresidente, funcionaron codo a codo con los directores nombrados por Lucía Corpacci, esto es, Ángel Mercado y Daniel Barros. Lo que se recuperó con Jalil –su designación, sin dudas, resultó buena noticia- fue la presidencia de YMAD que, en los años 90, fuera ejercida por otros dos catamarqueños: Efraín Saadi y Luis Álvarez. Por ahora, bastan estas aclaraciones para desarmar las mentiras, que son muchas más y tienen que ver con intereses comerciales y no precisamente periodísticos.  

 

Los hermanos Angelina, Ricardo y Pablo, son notorios personajes públicos. El primero es un conocido abogado que funciona como lobbysta de empresas y supo ser candidato de la Intervención Federal. El segundo un excomerciante (propietario de la firma Stop y heredero de Calzados Ricardo) que purgó una condena de más de 15 años por femicidio. Como puede apreciarse en las redes sociales y otras publicaciones, mantienen diferencias que, por insalvables, deberán resolverse en los estrados judiciales. En ese marco, Pablo hizo llegar a El Esquiú la carta documento que, desde el estudio jurídico cordobés del doctor Marcelo Britos, envió a Ricardo imputándole gravísimos cargos. Le reseña que en todas las causas que le inició en su contra fue sobreseído y que llegó a atormentar a la madre de ambos haciéndole firmar “pagarés y documentos en blanco” para despojarlo de sus bienes, entre los que incluye parte de la propiedad de calle Sotomayor 632 (33%), terrenos y hasta un vehículo que explica pudieron ser negociados sin su consentimiento. De igual forma, le apunta que por su culpa vive “en el desamparo y la indigencia” y padece de hipoglucemia, fibrosis pulmonar, síndrome de Crohn -sin cura- con pronóstico de muerte, depresión severa, crisis de pánico e insomnio agudo. Agrega que está impedido, por denuncia que impulsó Ricardo, a acercarse a la casa de su madre donde tenía su propia habitación y, según afirma, ahora vive la empleada Claudia Álvarez y su familia. En otro añadido, a pesar de que dice que su hermano se precia de “manejar a dos jueces de la Corte y al Procurador”, lo emplaza por 10 días para que proceda a restituirle los bienes cedidos o abonarle su precio real, sopena de iniciarle acciones penales y civiles, además de denunciarlo en todos los tribunales deontológicos de los colegios de abogados donde esté matriculado. Este diario, por último, aclara que sus páginas están abiertas a descargos porque no practica censura con nadie y porque el hecho está radicado en la Justicia y, como lo dijimos al comienzo, se trata de dos personajes públicos.

 

RECUERDOS. Como lo hacemos habitualmente, cerramos los Apuntes con la memoración de acontecimientos ocurridos hace 25 años.
Las elecciones del año 1995, como lo señalamos en una entrega anterior, determinaron un gran triunfo del Frente Cívico, con reelección incluida de Arnoldo Castillo. Además, fueron electas las siguientes personas. Diputados nacionales: Mario Fadel (FCS) y Edmundo Soria (PJ). Diputados provinciales: Rubén Manzi, Daniel Barrionuevo, Juan Carlos Bayón, Raúl Bursi, Luis Segura, Lucía Garín de Tula, Aníbal Ávalos, Tomás Aparicio, Ramón Nieva, Pablo Sánchez y Julio Serrano (Frente Cívico); Julio Soria, Justo Barros, Nilda Correa de Garriga, Gabino Herrera, Jorge María Ponferrada, Juan Carlos Juárez y Néstor Nóblega (PJ). Intendentes: Domingo Miranda (FCS-La Puerta), Ignacio Vega (FCS-El Rodeo), Néstor Paredes (FCS-Las Juntas), Luis Lazo (FCS-Los Varela), Hugo Jais (FCS-Belén), Juan Mercado (FCS-Londres), Nicolás Macías (FCS-San Fernando-Belén), Benedicto Cruz (FCS-Villa Vil), Isabel Gutiérrez (PJ-Corral Quemado), César Quipildor (PJ-Puerta de Corral Quemado), Alfredo Romero (PJ-Hualfín), Blas Chayle (PJ-Pozo de Piedra), Francisco Arias (PJ-Puerta de San José), Juan C. Chávez (FCS-Ancasti), Carlos Gutiérrez (PJ-Aconquija), Ciro Aguirre (PJ-Andalgalá), Luis Rodríguez (FCS-Antofagasta), Martín Navarro (PJ-Capayán), Néstor Tomassi (PJ-Huillapima), Mauricio Marioni (FCS-El Alto), Carlos Gómez (PJ-Tapso), Oscar Vera (PJ-FME), Teresa Emma Díaz (PJ-Recreo), Ángel Fadel (PJ-Icaño), Jorge Agüero (FCS-Paclín), Eduardo Manti (FCS-Pomán), José Contreras (FCS-Saujil), Héctor Monzón (FCS-Santa Rosa), Gustavo Mena (FCS-Santa María), Guillermo del Valle Tula (PJ-San José de Santa María), Oscar Cerezo (PJ-Tinogasta), Amado David Quintar (FCS-Fiambalá) y Gustavo Roque Jalile (FCS-Valle Viejo). 

El Esquiú.com

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Comentarios

22/5/2020 | 14:15
#1
Es evidente que se refieren al Ancasti, pero -¿donde estuvo el corrector de pruebas- no corrugieron la mención a La Unión ¿O acaso El Ancasti también pertenece al Obispado?

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