Desde la bancada periodística

El avance de la derecha y la sombra de un tiempo caníbal

sábado, 15 de enero de 2022 00:55
sábado, 15 de enero de 2022 00:55

El alineamiento de la Argentina al fenómeno del avance de las derechas/ultraderechas en el mundo es un hecho convalidado en las elecciones legislativas del 14 de noviembre del 2021. El triunfo de Juntos y el 17 por ciento obtenido por La Libertad Avanza, esa aberración política encabezada por Javier Milei en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, quien profesa el odio a la “casta” desde una vulgar ensoñación de pureza liberal que expresa el deseo antipolítico del casto y su falsía que captura un término caro a la tradición anarquista para trocarlo en el pelaje semántico que enmascara, o esa es la intención, un fascismo ramplón pero muy peligroso, y que logró ingresar al Parlamento quizá para proyectar minar desde adentro un sistema representativo que parece, a veces, alejarse de sus representados.

Esta avanzada de las derechas – algunos politólogos han desechado esta caracterización que indica posicionamiento ideológico en una reactualización del fin de la lucha de clases y las ideologías, consolida esa opción política que ha sido revalidada en las urnas y que no debe analizarse sólo desde los marcos de interpretación endógenos. Las derechas neoliberales han trazado estrategias políticas y comunicacionales muy efectivas para provocar un corrimiento en el límite de lo políticamente incorrecto para volverlo aceptable y deseable por amplios conjuntos sociales.

Alemania y Brasil

Tomemos como ejemplo Alemania y Brasil. En Alemania el partido de ultraderecha AfD- Alternativa para Alemania- logró en 2016 colocar a miembros del partido en 13 de los 16 parlamentos regionales. AfD es un partido xenófobo que aglutina a sectores neonazis, etnonacionalistas, islamófobos y unionistas europeos que sintieron un fuerte desencanto con Merkel y el Euro. AfD sedujo a una franja de votantes heterogénea derribando la culpa histórica del holocausto y reavivando los miedos latentes expresados en el migrante, el otro-diferente que pone en riesgo la distribución de los recursos sociales del Estado, el trabajo y que reactualiza la identificación del migrante con el terrorista.

En Brasil, primero el presidente interino Michel Temer que llegó al cargo en 2016 luego de promover el Impeachment/juicio político a Dilma Rousseff, inauguró un gobierno de corporaciones que produjo la reforma laboral que retrotrajo las condiciones de trabajo al siglo XIX, es decir, reinstaló la esclavitud y la explotación del hombre por el hombre, además de reducir los presupuestos para salud y educación y avanzar en un plan de reforma tributaria y previsional que incluyó la elevación de la edad jubilatoria universal a 65 años. Brasil también enfrentó el avance de la derecha xenófoba liderada por el grupo “Derecha San Pablo” que realizó por aquel año manifestaciones en contra de la Ley de inmigración que el congreso brasilero aprobó. Las consignas: “No queremos la islamización de Brasil”, “Fuera comunistas” “Soberanía para Brasil”. El presente lo conocemos: Con el camino allanado, luego de que el ex juez Sergio Moro junto a la cadena Globo produjeron el enjuiciamiento y condena a prisión de Lula Inácio da Silva por corrupción - el lawfare del grupo de tareas judicial que según el periodista Glenn Greenwald, coautor de los reportajes de The Intercept Brasil, “los grandes medios no estaban informando sobre la operación Lava Jato, sino que estaban trabajando para el Lava Jato” -, llegó a la presidencia en 2019 Jair Messias Bolsonaro, quien al asumir le ofreció al juez Moro el cargo de ministro de Justicia.

Corrimiento

Argentina experimenta ese corrimiento hacia expresiones de derecha que desde lo aspiracional se identifican con el exitoso en términos de marketing, técnica y mercado, y en tanto deseo subjetivo e individuado.

Amplios sectores de nuestra sociedad evidencian una inquietante inclinación hacia opciones políticas conservadoras, racistas, xenófobas, expresadas en un discurso que propone una nueva versión del fin de los grandes relatos. Juntos, antes Cambiemos, es esa fuerza de coalición que aglutina en su seno a los herederos de la Campaña al desierto y la ley de enfiteusis con el balbinismo radical y los millennials del Big Data. Juntos es ya una fuerza política extendida por todo el país que está cambiando la matriz cultural de nuestra sociedad. La propuesta es la de una sociedad sin deuda histórica. Nadie le debe nada a nadie es el lema, porque la construcción del proyecto de vida es individual y se forja con el esfuerzo personal, ese que repite la catilinaria devaluada del “a mí no me regalaron nada, todo lo hice solo y trabajando”.

Es sabido, aunque negado, que el Estado es el que ofrece el marco regulatorio de posibilidades para el desarrollo y crecimiento individual y colectivo, pero la aparatología técnico comunicacional de las derechas trastoca ese valor positivo en plena negatividad. Hegel y Spinoza lo advirtieron. El clima de época al que se refieren periodistas y politólogos es el de los sujetos que combaten con pasión por su servidumbre. Juntos, antes Cambiemos, encarnó el laboratorio gélido donde se procesó esa pasión por la explotación. Ese es el verdadero cambio: El mal revestido de pasión calculada sometida a segmentación de perfiles.

El mal es una categoría filosófica que expresa ausencia del bien. Aristóteles se refirió al mal desde el bien al considerar que las buenas acciones son aquellas que conducen al logro del bien del hombre (se entiende que es un hombre colectivo, social) por lo tanto toda acción que se distraiga de lograr el bien común se aproxima al mal como ausencia de ese fin. Juntos, antes Cambiemos y antes PRO, con su ropaje de pasión alegre nos arrojó al dominio de la filosofía del nuevo amo. El esclavo liberado pidiendo a gritos su coctel de ansiolíticos informacionales para no enfrentar la responsabilidad ética que implica ejercer esa libertad. Es mejor, entonces, ingerir la píldora que el conglomerado comunicacional concentrado ofrece y que nos acerca en mansedumbre al administrador de nuestras libertades, el racionalizador de nuestras vidas, el regulador de nuestros deseos que en el capitalismo se satisfacen en el consumo de todo tipo de mercancías de uso y cambio. Quienes puedan, un atuendo en el que el logo no es precisamente el conocimiento de cómo el ropaje no nos viste sino que nos consume. En los que menos posibilidades recibieron, la ilusión de un provenir mejor, es decir, el consumo de una esperanza no liberadora, el espejismo de agua en un desierto que se ha elegido.

En el cambio de la matriz cultural que Cambiemos operó, el otro sólo es concebido como un competidor aceptable en tanto emprendedor gregario. El self made-men que mira con recelo al trabajador silvestre, precarizado, cuando no con odio al organizado en economías populares. El mismo que envidiará el progreso de su vecino hasta desearle la desgracia del fracaso en el camino hacia su hechura como hombre emprendedor, el propietario de su destino que como tal no ve en la filosofía del robo de ladrillos arltiana un hurto sino una condición de su existencia como propietario. Ese es el hombre sin deuda y sin historia, en este tiempo de desmemoria y degradación del Estado de Derecho, una memoria que creíamos consolidada como un bien de nuestra democracia, memoria del derecho humano que cruje como una hoja chamuscada en el piso estival.

Santiago Maldonado

¿Qué puede ser más aterrador en sociedades que viraron hacia un estado conservador que un otro denunciante de la violación de los derechos fundamentales de los seres, un enemigo interno/externo? El gobierno de Macri transformó a Santiago Maldonado, mediante diversas operaciones político-comunicacionales, en un hippie sucio, drogón, artesano, agente británico, terrorista kurdo/colombiano, miembro de la “célula” RAM que intentaba cooptar la Patagonia y declarar un Estado Separatista Mapuche.

Recordemos: Santiago murió en el marco de un operativo ilegal llevado a cabo en forma coordinada por Gendarmería Nacional y el jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad, Pablo Nocetti, y con el aval de la ministra Patricia Bullrich y el presidente Mauricio Macri.

Lo alarmante es que la construcción de ese enemigo que altera la “normalidad” de un orden social instituido hace mella fácilmente en la superficie de una sociedad en la cual ese sentimiento de odio/rencor es una latencia en estado de erupción constante. Santiago Maldonado puso el cuerpo y sus convicciones en el centro de los intereses del poder geopolítico. La Patagonia de Benetton y Joe Lewis, el magnate inglés amigo del Presidente Macri.

Cambiemos hizo campaña alimentando el odio hacia ese enemigo interno, una medusa cuyas cabezas portan la efigie de Santiago, Milagro Sala, Cristina Fernández y las diferentes representaciones del kirchnerismo, esa palabra maldita que aún molesta por sus posibilidades potenciales de encauzar un movimiento nacional que necesita en forma urgente, casi como condición de posibilidad para un 2023, la reformulación de sus prioridades políticas y sociales.

De lo contrario, la profundización de un tiempo caníbal y siniestro recorrerá y no como un fantasma, la geografía del país.

Conrado Yasenza

60%
Satisfacción
0%
Esperanza
30%
Bronca
0%
Tristeza
0%
Incertidumbre
10%
Indiferencia

Comentarios

19/1/2022 | 14:36
#7
El Populismo busca siempre el enemigo afuera de sus líneas……….. No será que las pésimas políticas y fracaso histórico de los políticos actuales les da cabida a estos energúmenos ?. Por otra parte Conrado ……… Tener a Milagros Sala (condenada por desviar fondos públicos) y CFK, no condenada porque la justicia argentina se toma su tiempo o mejor dicho usa el tiempo para sacar provecho estando de un lado o del otro, de ejemplo …………….. habla de que estás totalmente enceguecido !!!!
17/1/2022 | 20:27
#6
Yasenza, militonto, ciego mental, dejá de querer tapar el sol con un dedo...GILLLLL!!!! Mereces seguir siendo un esclavo!!!!!
16/1/2022 | 13:34
#5
El periodismo militante de Yasenza, un fanático kirchnerista de Lomas de Zamora no puede decir en NUESTRO MEDIO las mentiras y elucubraciones de toda índole destinada a tergiversar las verdades. Maldonado se ahogó, los Mapuches son extremistas (en Chile incendiaron camiones, casas, colectivos y Clubes) y los CORTES DE RUTA SON ILEGALES EN TODO EL MUNDO Y NO SOLAMENTE EN ARGENTINA. Si el gobierno actual se lo permite, es porque LES IMPORTA UN COMINO QUE JODAN A LOS QUE NADA TIENEN QUE VER CON EL PROBLEMA. ¿Se les volverá en contra? ¡Obvio! En cuanto pidan lo que les prometen y no pueden cumplirles...les harán tremendo lío.
16/1/2022 | 13:28
#4
Hecha bolsa. He visto llegar a cientos de venezolanos a Panamá, a comprar ventiladores chiquitos para llevar a su país, como hacíamos nosotros en los 70. Brasil después de condenar a Lula y cortar los cientos de millones de dólares a la Red Globo en publicidad estatal, comenzaron una infernal tarea de desprestigiar al actual Presidente que construye puentes en el lugar más pobre del Brasil que es el Nordeste y mejorar las carreteras en todo el Brasil. Obvio, con la mala onda del multimedio Globo..¿que pueden esperar? Crece Lula y quieren destruir lo construido. Y Yasenza que no me lo diga que yo he visto como crecen mes a mes toda la industria brasilera. NO ARMAN: FABRICAN.
16/1/2022 | 13:23
#3
Y en 2009 DUBAI YA ERA UNA CIUDAD TURISTICA MARAVILLOSA, Chile un país con la educación UNIVERSITARIA paga pero totalmente desarrollado (no era BUENOS AIRES obvio) y una producción de frutas(que antes compraban a Argentina) y mariscos, pescados, salmón y vinos que llenan las conservadoras del mundo entero. Brasil, de país poco cuidado, sin petroleo y sin carreteras se convirtió en un país que copo el mercado de la carne que antes tenía Argentina, se inició en la soja y hoy vende millones, tiene combustibles para tirar para arriba pero...llegó el populismo de LULA Y DILMA y se fue a los caños por el LAVAJATO y MÚLTIPLES NIDOS DE CORRUPCIÓN entre ellos lo de PETROBRAS y el regalo de miles de millones de dólares a países de izquierda de Africa, Cuba, Venezuela e incluso Argentina.
16/1/2022 | 13:15
#2
está normado por la Constitución Nacional. pero también es de Ustedes regular la magnitud de las ZONCERAS QUE ALGUNOS DICEN y que son PÁJAROS DE AFUERA.Si me dijera MARCHIOLI que todavía no ingresó a ninguna sesión ORDINARIA como corresponde, lo dejamos que sus diatribas sin asidero, las exprese. Pero UN PÁJARO DE AFUERA...¡dejen de meternos hojarasca!. Conozco Brasil desde 1970 RIO DE JANEIRO era una belleza, pero, una ciudad sucia. Sao Paulo era una ciudad grande pero nada que ver con lo de ahora. Chile un desastre. VENEZUELA UNA CIUDAD MARAVILLOSA. Panamá una Catamarca de 1950. DUBAI, si DUBAI en 1974 era Catamarca en 1974 con calles como SUMALAO EN LA RIVERA ESTE DEL RIO DEL VALLE. Y hace dos años
15/1/2022 | 11:21
#1
Conrado se fumo un porro de escribir esta sarta de boludeces
15/1/2022 | 08:15
#0
Muy buena y esclarecedora editorial de Conrado Yasenza es asi como actúa los lavadores de cerebros

Otras Noticias