Desde la bancada periodística

Boleta única, amantes y detractors

sábado, 21 de mayo de 2022 01:50
sábado, 21 de mayo de 2022 01:50

En la Cámara de Diputados de la Nación se abrió esta semana el debate en comisión de los proyectos para establecer a nivel nacional la Boleta Única de Papel.

Para Catamarca, significaría cambiar la tradicional e histórica forma de votar, al igual que para la mayor parte del país, aunque el sistema ya se aplica en la provincia de Santa Fe, desde hace 10 años.

¿La Boleta Única mejora o empeora el proceso de selección de candidatos? ¿Por qué dicen que faranduliza la política? ¿Qué implica en materia de costos? La idea cuenta con legiones de amantes y también legiones de detractores, lo cual revela que tiene puntos a favor y en contra, que dificultan precisar si en el balance final conduce a una evolución o a un retroceso.

Lo que está fuera de discusión es que el método lo cambiaría todo.                 

Veamos, en Catamarca, por ejemplo. En cada elección los partidos que compiten definen sus candidatos, y luego se imprimen boletas de todas las fuerzas participantes.

Cuando el ciudadano llega al cuarto oscuro dispone de todas las opciones, elige una, la guarda en un sobre y la deposita en la urna frente a las autoridades. Así se ha votado por décadas.

Con la Boleta Única, todos los candidatos de todos los partidos aparecen en un solo papel.

Es un instrumento de votación que, como su nombre lo indica, muestra toda la oferta de candidaturas de un distrito en una sola boleta.

Para muchos se trata de un mecanismo no sólo más transparente (al evitar maniobras como el robo o introducción de boletas), sino menos costoso.

En el procedimiento, cada elector recibe una única boleta en la que figuran las distintas listas que se presentan a la elección, con un casillero en blanco a la derecha de cada una.

Hay una columna para cada categoría de voto. El elector simplemente hace una cruz en cada columna, en el casillero correspondiente a la lista que desea votar. Dobla la boleta sobre sí misma y la introduce en la urna. Ni siquiera se usa sobre.

En la provincia de Santa Fe, el votante recibe cinco boletas por cada cargo, identificadas por colores: la de gobernador es celeste; la de diputados provinciales, violeta; la de senadores provinciales, amarilla; la de intendente, verde; y la de concejales, roja. En otros casos, como el de Córdoba (que también lo aplicó), una misma boleta concentra la oferta electoral total de la provincia (gobernador, legisladores, intendente, concejales, etcétera). Todo, en una sola carilla.

Como cualquier ciudadano comprenderá, todo resulta más barato. En 2021 se estimaba que el ahorro que se generaría a nivel nacional con el cambio de sistema sería del orden de los 3 mil millones de pesos. De paso, el menor consumo de papel tendría un efecto importante también en el plano ambiental.

Claro, en este punto se eliminaría un fabuloso negocio, que ha hecho millonarios a varios amigos bien relacionados con jefes de los partidos políticos: la impresión de boletas.

Ciertamente, estos “damnificados” se opondrán al nuevo sistema. Pero existe un gasto irracional que debe ser revisado, porque las boletas de todos los partidos las pagan los ciudadanos, y se imprimen en cantidades industriales, ya sea que se trate de un partido relevante con posibilidades de ganar, o de una fuerza simbólica que no reúne ni el 0,2 por ciento de los votos.

Los antecedentes no mienten: en 2021 el Estado pagó 1.185 millones de boletas, de las cuales se utilizaron a lo sumo 47 millones. El gasto para este sistema de boleta partidaria, que no existe en ningún lugar del mundo, es un gasto absurdo, altísimo y que se puede evitar.

Ahora bien, ¿por qué se habla de farandulización? Porque en la Boleta Única aparecen las fotos de los candidatos. Y los políticos tradicionales entienden que personas famosas o mediáticas sacan una enorme ventaja ante otros quizás mejor formados.

Naturalmente, los propios partidos convocan y usan a las celebridades, pero en conjunto pierde calidad la oferta y alguien muy conocido desvaloriza a alguien más preparado, simplemente porque cuenta con la simpatía o la identificación de los electores.

Supongamos que un experto jurista con años de trayectoria, ignoto para el gran público, aparece en su foto junto con Lionel Messi o el Oficial Gordillo: es probable que miles de votos se inclinen por las figuras más queridas y simpáticas.

Sobre este punto, puede decirse que en la Argentina ha habido famosos haciendo política desde mucho antes de que existiera la Boleta Única, de modo que el fenómeno de la crisis de la representación política no tiene nada que ver con el medio de emisión del voto.

En este caso, fue Juntos por el Cambio quien forzó el debate, y es el gran impulsor de la Boleta Única. El principal argumento para defender esta medida se basa en que termina con “la trampa, el voto en cadena y los robos de boletas”.

Uno de sus más calificados voceros, Mario Negri (Presidente del Bloque de la UCR), afirmó que el sistema “contribuye a la transparencia fuertemente. Hoy solo 16 países del mundo no tienen un sistema único de boleta”.

Un buen razonamiento, aunque destruido por el propio Negri, quien se quejó amargamente cuando la Boleta Única que ahora promueve se implementó en su Córdoba natal: “Se vive una ficción, hay que decirlo con todas las letras: han hecho una lista sábana dentro de la boleta. Además, nos enteramos que tras el lamentable fallecimiento de un candidato, el mismo sigue figurando, y tornará nulo el voto del que sin querer lo puede elegir”, decía en 2019, con palabras que hoy usan en la vereda de enfrente.

Anécdotas al margen, el tema es más profundo, porque lo que se evalúa es la posibilidad de reformar el sistema de emisión del sufragio.

Se propone cambiar la tradicional boleta partidaria con la que se vota desde el siglo XIX y que, con sus aciertos y errores, garantiza desde hace años elecciones limpias.

Se objeta que con las actuales “listas sábana” el electorado sólo conoce al primer candidato o candidata del espacio político y que luego en los restantes lugares se ponen personas desconocidas. Eso es bastante cierto: tanto en la Legislatura local como en el Congreso de la Nación, hay políticos formalmente electos que en los hechos nadie conoce ni por su cara ni por su nombre.

En resumen, en ambas modalidades se hallarán ventajas y dificultades, porque todos los sistemas pueden mejorarse. Lo que no resulta sencillo es determinar si claramente prevalece uno sobre el otro.

La senadora Teresa García, del Frente de Todos, advierte sobre ello que “un cambio a las apuradas conlleva el riesgo de no resolver los problemas que se aduce tiene el sistema actual y, peor aún, puede producir efectos no deseados y nocivos, tanto para el sistema político como para los partidos en su conjunto”.

Ningún sistema de emisión del sufragio es perfecto. Todo sistema tiene ventajas y desventajas. Por eso, no es posible analizar el cambio de un instrumento de votación fuera de un contexto específico o despojado de los efectos que podría tener sobre el sistema de partidos o el comportamiento de los electores.

En Argentina no hay problemas de fraude electoral. Las fuerzas políticas reconocen que el sistema funciona, más allá de algún perdedor tienda a sembrar sospechas para atenuar ante la ciudadanía el impacto de su derrota.

Deberá en todo caso evaluarse si cambiar el sistema de emisión del voto tiene efectos sobre la gobernabilidad y el sistema de partidos.

El uso de la boleta única puede alentar el voto cruzado y de este modo, dificultar la gobernabilidad y generar parálisis legislativa al producir mayorías legislativas de diferente color al ejecutivo y profundizar la fragmentación del sistema de partidos.

En conclusión, debería tomarse el tema con seriedad por sus posibles consecuencias y encuadrarlo en el conjunto de los debates que atañen al sistema electoral. Desde esa base, será más fácil decidir.

El Esquiú.com

Comentarios

22/5/2022 | 11:27
#0
Más allá del ahorro y de la atomización de los partidos representados, es obvio que todos los que vayan en la misma pasaron el primer filtro que son las P.A.S.O. Luego si resulta más atractivo un candidato que otro, es obvio que sea así porque lo es en cualquier lugar del mundo. Si a BOLETA ÚNICA le suman FICHA LIMPIA la elección es mejor para la comunidad. De otro modo llega cada ejemplar al Congreso de la Nación. Tal vez en 30 años se exija un mínimo de preparación para ser Legislador Nacional porque de otro modo se la pasan firmando Proyectos para poner nombres a festivales o dar el aval legislativo a la declaración del Día de la Mazamorra en homenaje a los pobres que nos alimentamos con ella en los años 50. ¡Y era tan rica!

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