Apuntes del Secretario

domingo, 7 de agosto de 2022 00:47
domingo, 7 de agosto de 2022 00:47

Asado picante

Legisladores del bloque oficialista compartieron un asado en Banda de Varela, mitín de camaradería organizado con el fin de brindarle una despedida a Augusto Barros, quien dejó su banca en la Cámara de Diputados para integrarse al Poder Judicial como flamante Fiscal de la Cámara Penal Número 2. Aunque no participaron todos sus compañeros de bancada (se advirtieron algunas ausencias), la concurrencia fue importante y, como no podía ser de otra manera, la política fue el eje de todas las conversaciones. Allí se analizó la marcha de los gobiernos provincial y nacional, y hubo coincidencias en observar la imperiosa necesidad de que a Sergio Massa le vaya bien para revertir el panorama en el país, ya que si la crisis económica se profundiza, los efectos podrían arrastrar también al peronismo provincial, más allá de que aquí el panorama asoma mucho más estable y tranquilo en el ámbito partidario. Sobre este punto, no fue unánime la expactativa depositada en el “superministro”: unos le dieron su voto de confianza, y otros mantuvieron sus reservas; aunque la mayoría acepta que el margen de error que queda en Casa Rosada es de ínfimo a nulo. Pero luego de la charla genérica, entre plato y plato, la conversación fue enfocándose en el plano local, y allí la velada se puso más picante.

Aspiraciones cercanas

Con un nuevo desafío electoral a la vuelta de la esquina, casi naturalmente surgió entre los diputados el tema obligado: qué plan tiene cada uno para el 2023. Los “recién llegados” tomaron distancia, porque tienen mandato hasta el 2025, otros le apuntan a una reelección para conservar sus bancas, hubo algunos comentarios superficiales sobre el espacio que se abre para disputar la banca de senador por la Capital, y también se trazaron especulaciones sobre quién podría ubicar gente de su tropa en concejalías. Hasta allí, todo dentro de los cánones habituales. Pero a medida que la charla se iba descontracturando, muchos empezaron a revelar otra clase de aspiraciones, y entonces llamó la atención los planes calcados de varios diputados, que coincidentemente apuntan a desprenderse del ámbito parlamentario para ir a competir a distritos municipales.

Efecto Barot

En la nómina de los diputados que no verían con malos ojos competir por intendencias, se anotarían Guillermo Marenco en El Alto, Verónica Mercado en Fray Mamerto Esquiú, Jorge Andersch en Santa María, Analía Brizuela en Capayán... una verdadera ola que tiene su razón de ser en lo que muchos llaman el “efecto Barot”. Es que el joven que supo trascender desde el directorio de la empresa provincial de energía, tuvo la decisión y la audacia de ir a competir con un caudillo municipal como Rafael Olveira, y terminó desbancándolo. Es el espejo en el que se miran muchos diputados, que están convencidos de que la política les ofrece una oportunidad y están dispuestos a tomarla. Claro que no es una tarea sencilla, porque la mayoría de los intendentes del oficialismo están bien establecidos, y cuentan con aparatos lo suficientemente fuertes como para defenderse de una embestida electoral. También este punto se contempló, y la respuesta estratégica es interesante.

Por afuera

Los diputados saben que si van a unas PASO con los intendentes en ejercicio, posiblemente sean aplastados antes de llegar a la contienda decisiva, entonces el plan recurrente es formar sus propias fuerzas municipales, partidos nuevos con los que saldrán a la caza mínima de votos (se exige el 1,5 por ciento del electorado) y estarán listos para avanzar con un lugar asegurado en la batalla final. Cocodrilo que duerme es cartera, y aquí todos están bien despiertos: la mayoría ya tiene sus partidos municipales constituidos, con lo cual los tiempos electorales, que dependen de la fecha oficial de las elecciones provinciales, no alterarán sus planes. Están listos para la carrera y ubicados en la grilla de partida. Queda por ver un tema clave: quién conseguirá el apoyo y la bendición oficial (entendido como respaldo político orgánico y también recursos para la campaña). Eso es algo a resolver, aunque algunos dicen que ya tienen todo arreglado. Una última consideración: así planteada la lucha por los espacios municipales, podrían convertirse en armas de doble filo: dividir los votos peronistas implica el riesgo de debilitar el caudal de votos conjunto, y abre la puerta a que un tercero, opositor, termine por sacar provecho del reparto de votos en la fuerza mayoritaria. Condimentos que aseguran que no espera un proceso electoral para seguir de cerca en las comunas.

Portazo del Jopo

La renuncia de Edgardo Macedo como apoderado del Partido Justicialista dejó mucha tela para cortar. El histórico Jopo, uno de los dirigentes más respetados y con mayor trayectoria en el peronismo local -fue uno de los artífices inclaudicables de la resistencia en los años oscuros del FCS para el peronismo catamarqueño-, pegó el portazo, según trascendió, por la contratación del yerno de Oscar Castillo para un acto del PJ. Se sabe: hubo una actividad nacional por el aniversario del fallecimiento de Evita, y en la sede de Avenida Güemes se necesitaba una pantalla especial para conectarse con el acto principal, que se desarrollaba en Buenos Aires. Para eso se contrató a una empresa del esposo de “Petu” Castillo, hija de Oscar. Se asegura que a Macedo le molestó el gesto y se fue, decisión que cayó bien en parte de la militancia y no tan bien en la dirigencia justicialista. Para unos la reacción del Jopo está justificada, y para otros fue desproporcionada y le ocasiona un daño al partido. “No se puede mezclar, puede haber militantes enojados porque hay radicales en el Gobierno, pero el partido es otra cosa”, apuntó un “peruca” veterano.

Serias consecuencias

Si la decisión de Macedo no se revierte -y nada indica que se vaya a revertir en lo inmediato- representará un gran problema para el Partido Justicialista. Ocurre que se viene la campaña, y quienes venían desarrollando la ardua tarea de los apoderados eran nada menos que Augusto Barros y Edgardo Macedo. Barros ya no puede hacerlo, porque como fiscal no puede actuar políticamente, y si se va el Jopo... ¿quién queda al frente? La tarea es muy compleja, y pasa desde armar la red de fiscales para toda la provincia hasta coordinar en las elecciones y cuidar todo el papelerío legal, hasta diseñar la logística de remises, refrigerio, campaña. Tareas grandes y pequeñas que requieren estar en todos los detalles, y no pueden encomendarse a un abogado novato. Barros y Macedo eran garantía de solidez y experiencia, dos bajas simultáneas que no serán fáciles de cubrir. Más aún, algunos dirigentes creen que lo del esposo de la “Petu” fue casi una excusa, y que el sobrecargo de tareas que se le venía -sin un reconocimiento acorde a la hora de tomar decisiones- pudo ser la verdadera razón del alejamiento de Macedo.

Vida trágica

RECUERDOS. Hoy cumpliría 80 años Carlos Monzón, una de las figuras más extraordinarias en la historia del boxeo mundial, cuya vida estuvo signada por la tragedia de principio a fin. Nacido y criado en la miseria, Monzón fue un boxeador prácticamente invencible, que a caballo de su fama también se desempeñó ocasionalmente como actor de cine (hizo un total de ocho películas en Argentina e Italia). Alcanzó el título de campeón mundial de la categoría mediano a fines de 1970 y lo retuvo hasta su retiro, en 1977, con el record de 14 defensas exitosas en combates mundialistas. Realizó un total de 100 combates profesionales, de los cuales apenas perdió 3 en sus comienzos, y no conoció la derrota en sus últimas 80 presentaciones. En 1990 fue incorporado al Salón Internacional de la Fama del Boxeo. El 14 de febrero de 1988, cometió el femicidio de su expareja, Alicia Muñiz, hecho por el que fue juzgado y condenado a once años de prisión por homicidio simple, dado que, por ese entonces, no existía un tratamiento especial para ese tipo de delitos. Falleció en 1995, en un accidente automovilístico, cuando regresaba a la cárcel luego de una salida transitoria que había obtenido en el marco de su condena.

El Esquiú.com

Comentarios

7/8/2022 | 14:21
#0
Los que se ls saben todas, ya están fuera de las lides políticas. No se van como ratas por tirante o por el cabo de amarre de un barco con inspectores de sanidad subiendo o por subir. Lo hacen con PLANTA PERMANENTE A PRUEBA DE DECRETO. Es como si salieran en u BATUISCAFO CON PROPULSION PROPIA. Sólo un desastre los puede dejar afuera. Pero ya se ha visto que, aunque sean INÚTILES PARA EL CARGO (IPC) dada la lentitud quelónica o paquidérmica de LA JUSTICIA EN GENERAL, tienen tiempo de consultar Google, fallos de todo el país y hasta de la SCJ y, salvo, repito un ka...dón digno de Jurasic Park (¿la recuerdan?) no les pasa nada y continuarán hasta jubilarse a los 65 años con el 82% móvil.

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