Apuntes del Secretario

domingo, 5 de noviembre de 2023 00:17
domingo, 5 de noviembre de 2023 00:17

Reforma, debate crónico

Como sucede periódicamente desde hace casi una década, la posible reforma constitucional volvió a ubicarse como el eje de la discusión política catamarqueña; tema que resurge cuando -más allá del balotaje pendiente a nivel nacional- todas las compulsas partidarias locales quedaron resueltas en las urnas. El innegable fortalecimiento de un oficialismo largamente consolidado, el surgimiento de una nueva fuerza como primera oposición, y la caída de la alianza que lidera aquí el radicalismo, definieron un nuevo mapa en Catamarca, pero el debate sobre la Carta Magna provincial sobrevive a todas las circunstancias. Ahora que el Ejecutivo formalizó la presentación del proyecto y le dio un renovado impulso, las mayores objeciones vienen del lado de Juntos por el Cambio. Pero lo curioso es que se hizo un escándalo por una reunión informal y se reclama un debate institucional y abierto... cuando en la primera ocasión, allá por 2014, se hizo exactamente eso y la iniciativa tampoco prosperó. Esta realidad permite razonar que siempre se buscará una nueva excusa. Que es un año electoral, que se debatió mucho, que se debatió poco, etc. 

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Es verdad que un año electoral enturbia la discusión por los ánimos exaltados, las expectativas y todo lo que moviliza una elección, máxime cuando se pone en juego el gobierno, pero concluido el trámite ya podría buscarse un entendimiento serio, con más concretas demostraciones de voluntad. Porque el problema radica en que los argumentos sobre la imposibilidad de discutir se mantienen desde hace prácticamente una década, y ha pasado ya el equivalente a dos mandatos gubernamentales y medio completos sin que la reforma se concrete. Es sabido que la oposición, aunque acompañó la propuesta en su esencia, al cabo frustró su concreción. Y es una verdadera lástima porque Catamarca necesita adecuar esa Constitución.

Normas desactualizadas

La Ley fundamental catamarqueña tiene 35 años, y se hace imperativo aggionarla, modernizarla, ampliarla, actualizarla, enriquecerla e incluso corregirla, sobre todo en tiempos tan vertiginosos que incluso la propuesta de reforma que movilizó Lucía Corpacci ya admite ser revisada. En 2014 se formó una Comisión Consultiva para la Reforma Constitucional, que presidió en su momento el actual intendente capitalino, Gustavo Saadi, y que recorrió la provincia reuniendo objeciones, ideas, visiones y sugerencias, muchas de las cuales se incorporaron al proyecto original. Hoy hasta sería necesario renovar la ronda de consultas para avanzar. La Constitución vigente es vieja, y caducó por tratamiento o ausencia de innumerables temas: género, diversidad, derechos posteriormente reconocidos o reivindicados, pueblos originarios y un sinúmero de elementos ratifican que debe ser revisada. Incluso los avances tecnológicos. La Constitución nacional es señalada por muchos juristas como “antigua” porque ya va a cumplir 30 años (fue reformada por última vez en 1994). Qué queda para la catamarqueña.

Nuevas demandas

El proyecto de 2014, ya prácticamente perdido o malogrado, respondía a importantes demandas, incluso de la oposición, como la certeza electoral o el límite a las reelecciones. Más aun, ya planteaba una reforma en el área judicial como la que se está discutiendo hoy, proponiendo por ejemplo: Concursos públicos de antecedentes y oposición para magistrados y funcionarios. Por medio de ellos se decidirá la continuidad en el desempeño de los cargos, en base a la renovación de aptitudes y saberes jurídicos; concursos para el ingreso al Poder Judicial, obligatorios como requisito para ser empleado de la Justicia; creación del defensor General de la Corte; implementación del fuero Contencioso-Administrativo con tribunales especializados en la materia; transformación de la Policía Judicial; equiparación del requisito de antigüedad entre quienes desempeñan funciones judiciales y los abogados que ejercen su profesión, etc. Cuentas pendientes que, por el momento, seguirán pendientes.

“Interbloque”

Son rumores y sólo rumores. Pero en ámbitos legislativos ya se está discutiendo por lo bajo en quién puede enfocarse el cuerpo a la hora de definir sus nuevas autoridades, puesto que Cecilia Guerrero, actual presidenta de la Cámara de Diputados, dejará no sólo el cargo sino su banca. La cuestión está en el terreno preliminar, pero una versión insistente señala que hay diálogos para formar una cúpula de entendimiento en la Cámara baja, proponiendo para la presidencia a Gustavo “Cheto” Aguirre y como vicepresidente a Luis Fadel, hombre de Juntos por el Cambio. Sería toda una novedad si esta idea prosperara, ya que daría lugar a una suerte de Interbloque como los que supo tener esa cámara, al margen de ratificar la creciente ruptura en el bloque de Juntos por el Cambio. Por su puesto que de todas formas debe pasar mucha agua debajo del puente para que una movida así prospere. En el Senado, por otra parte, ya se perfilan candidatos a la vicepresidencia, y la puja principal sería entre el capitalino Ramón Figueroa Castellanos y el todavía intendente de Fray Mamerto Esquiú, Guillermo Ferreyra, quien desembarcará también en República y Ayacucho. En el Senado, se sabe, la lucha es por la vicepresidencia porque el presidente natural del cuerpo es el Vicegobernador, de modo que el mando seguirá en manos de Rubén Dusso, reelecto como compañero de fórmula de Raúl Jalil en octubre último.

¿Felices con la derrota?

La dolorosa caída de Boca Juniors en Río de Janeiro, se asegura, fue celebrada por varios políticos de fuste en el país, entre ellos Mauricio Macri y Javier Milei, quienes compartirían un plan para competir por el control del club. Como se sabe, la popular institución azul y oro, que precisamente fue la plataforma que catapultó a Macri a la política, tiene elecciones este año, y la idea del macrismo es desplazar a uno de los archienemigos del empresario: Juan Román Riquelme. Leyenda viviente, el actual vicepresidente “bostero” es casi intocable para la masa de hinchas, pero institucionalmente no es tan fuerte, y hay varios interesados en dar el zarpazo y quedarse con el manejo del club. Unos y otros, sabían que si Riquelme lograba devolver a Boca a la cima de América después de 16 años, su triunfo sería inevitable, pero ante la caída en el Maracaná muchos ven la oportunidad de darle pelea. “Me volví anti-Boca cuando Angelici trajo a Riquelme al club (en reemplazo de Falcioni) en una decisión populista. Bastante tengo con vivir en un país populista como para también ser hincha de un equipo populista”, dijo Milei. Y Macri, su flamante aliado político, aprovechó para sumar a Milei en su cruzada contra Juan Román Riquelme y su intento de volver a presidir el club en las elecciones del próximo 2 de diciembre donde el ex presidente impulsa a Andrés Ibarra y ahora evalúa acompañarlo en la fórmula. El mismo Macri admitió que le pidió a Milei “que me recupere la alegría de ser hincha de Boca que había perdido desde que Riquelme es presidente. Presidente en ejercicio, por más que es vicepresidente. Ahí hay otro punto de contacto porque Milei me dice que me votó para ser presidente de Boca”, sostuvo el ex presidente en una entrevista por Mitre. Al mismo tiempo, varios periodistas conocidos por su afinidad con Macri agitaron “el populismo de Riquelme, vinculándolo con Massa. El más vehemente fue Luis Novaresio quien en una editorial en La Nación+ acusó a Riquelme de aplicar un “Plan Platita” en Boca regalando pasajes y entradas para que los hinchas puedan viajar a ver la final en Río de Janeiro y el público boquense lo destruyó en las redes. Como se ve, ayer había más que una copa en juego.

El Esquiú.com

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