Apuntes del Secretario

domingo, 25 de febrero de 2024 00:00
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Intentando razonar

La brutal embestida de Javier Milei contra los recursos de Chubut vino a cristalizar las amenazas de asfixia a las provincias, con las cuales el emocionalmente inestable presidente imaginaba quizás dar un mensaje aleccionador y amedrentar al resto de los gobernadores. Y si un tiro podía salir por la culata, en medio de la ráfaga de palabras y medidas irracionales que descarga sin cesar el jefe de Estado, fue precisamente ese, porque la reacción fue diametralmente opuesta. Lo único que Milei logró fue unir a más de 20 mandatarios provinciales, a casi todos en realidad, con la única excepción del tucumano Osvaldo Jaldo, que si bien no respaldó a Milei eligió un silencio que se hizo elocuente ante el coro de voces levantado. Si otros análisis resultaran insuficientes para probar la asombrosa impericia de Milei, sobraría con ese detalle: logró unificar el discurso y la postura de gobernadores radicales, peronistas, macristas y de fuerzas provinciales. Todos han comprendido y verificado el tamaño del insostenible atropello de Milei. Todos menos Milei, que profundiza esta guerra sin sentido, cual emperador de una novela de Tolkien; sin comprender que es un simple administrador de los recursos que le proveen aquellos a quienes identifica como enemigos o “degenerados fiscales”, al decir de su ya consagrada y florida verba. Milei apuesta por las amenazas y cuando se le intenta mostrar que su accionar está completamente descarrillado, responde con más amenazas. Es el comprotamiento de un desquiciado.

Aporte de sensatez

Quizás una de las posturas más razonables haya sido la del gobernador de nuestra provincia, Raúl Jalil, quien lleva adelante toda una cruzada para intentar que se recuperen la cordura, la mesura, la sensatez y la razonabilidad. Porque Jalil fue muy claro al reivindicar los derechos chubutenses y subrayar el rol de la Nación ante las provincias que la anteceden y le dieron forma; pero al mismo tiempo evita tirar más leña al fuego y convoca al diálogo, a buscar puntos de encuentro, a hallar una salida lógica minimizando daños. Y es valorable esa actitud en esta situación insólita, en que hay que explicarle a un Presidente de la Nación qué es lo que puede y no puede hacer desde el Estado nacional, como si Javier Milei  nunca hubiera tenido acceso a un manual de quinto grado de escuela primaria.


Gesto polémico

Sigue la polémica por la decisión de Victoria Villarroel de retirar el busto de Néstor Kirchner. Aora le respondió el diputado nacional Leopoldo Moreau (UP – Buenos Aires) cargó contra la vicepresidenta de la Nación y titular del Senado, al señalar que “no sólo tuvo un gesto de venganza primitiva, sino que, además, falta a la verdad. Para justificar un odio que no puede disimular, dijo que retiró el busto de Néstor Kirchner ‘porque no fue senador, no fue vicepresidente, no soy su viuda’ y aquí tiene que haber igualdad de todos los espacios”. En tal sentido, recordó sus tiempos como legislador de la Cámara alta (1995 – 2001) y una propuesta que realizó en aquella época: “Siendo senador nacional, durante la presidencia del cuerpo de Carlos Ruckauf, promoví que se denominara un Salón del Senado con el nombre de Arturo Illia, donde se instaló un busto de su figura que perdura hasta el día de hoy. El acto contó con la presencia, no sólo de Ruckauf sino de senadores de distintos signos políticos. Illia no fue senador, ni vicepresidente, ni tenía parentesco alguno con los promotores de esa iniciativa”, aseveró el diputado de UP. Por último, expresó: “Eran otros tiempos. Tiempos de disenso, pero de respeto”. “Tiempos donde no gobernaba ni un troll ni una ‘nostalgiosa’ de la dictadura militar. Eran tiempos de convivencia democrática donde no hacíamos del odio una bandera política”, concluyó.

Recuerdos

Precisamente Néstor Kirchner cumpliría hoy 74 años. Néstor nació en Río Gallegos (Santa Cruz), el 25 de febrero de 1950. Abogado y político, fue presidente de la Nación Argentina entre el 25 de mayo de 2003 y el 10 de diciembre de 2007. Antes había sido intendente de Río Gallegos, gobernador de la provincia de Santa Cruz y luego fue diputado nacional. Realizó sus estudios de abogacía en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata, donde en 1974 conoció a Cristina Fernández, con quien se casó en 1975. De ideología peronista, militó durante sus años de estudiante en la Federación Universitaria de la Revolución Nacional y en la Juventud Universitaria Peronista. A mediados de 1976 -durante la dictadura- se trasladaron a Río Gallegos, donde abrió junto a su esposa un estudio jurídico propio. En 1981 fundó junto a ella y a su hermana Alicia el Ateneo Juan Domingo Perón, y al año siguiente la unidad básica Los Muchachos Peronistas, que le sirvieron de estructura para aspirar a la intendencia de su ciudad. En 1987 ganó las elecciones a intendente encabezando la lista del Frente para la Victoria Santacruceña, lo que le granjeó suficiente apoyo para ser electo en 1991 gobernador de su provincia por el 61% de los votos. En esa época trabajó codo a codo con un catamarqueño, Armando “Bombón” Mercado, quien lo guiaría en buena parte de su carrera política. Mercado se casaría con Alicia, quien también llegó posteriormente a ser gobernadora de Santa Cruz. Néstor se vinculó con muchos catamarqueños, debido a la gran comunidad de oriundos de esta provincia radicados en Caleta Olivia, y llegó a señalar que el apoyo catamarqueño fue clave para ganar la gobernación. En las elecciones presidenciales de 2003 Kirchner encabezó la lista del Frente para la Victoria. Obtuvo el segundo lugar con el 21,65% de los votos. Accedió a la presidencia luego de que su oponente Carlos Menem renunciara a la segunda vuelta electoral. En los meses siguientes buscó consenso con los partidos políticos opositores a nivel nacional. Entre las medidas de su gobierno se destacan: la reducción a la mitad en los niveles de pobreza, indigencia y desempleo, la renovación de la Corte Suprema de Justicia, los juicios por delitos de lesa humanidad, la recomposición de las relaciones con los países de Latinoamérica —principalmente Brasil y Venezuela—, el rechazo en conjunto con otros países de la región al ALCA y el pago total de la deuda externa al Fondo Monetario Internacional (FMI). En las elecciones de 2009 obtuvo una banca en la Cámara de Diputados por la provincia de Buenos Aires. Ese año también fue elegido presidente del Partido Justicialista y asumió en el mismo acto Lucía Corpacci como secretaria de Actas de la fuerza a nivel nacional. Durante la primera presidencia de su esposa acompañó como legislador y referente político sus decisiones de Gobierno; a la vez que también fue elegido secretario general de la Unasur. Durante 2010 su salud se debilitó seriamente. En febrero de ese mismo año fue operado de la carótida y en septiembre fue sometido a una angioplastia donde se le colocó un stent. Sus médicos le recomendaron que cambiara su estilo de vida debido al estrés. Pero luego de unas pocas semanas de reposo, volvió a la actividad política y falleció el 27 de octubre a los 60 años.


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