Golpe de timón

jueves, 8 de febrero de 2024 02:19
jueves, 8 de febrero de 2024 02:19

La sociedad argentina asiste atónita, día tras día, a los excesos, exabruptos, bravuconadas, amenazas, insultos y provocaciones de un jefe de Estado que a falta de discurso apela sistemáticamente a la violencia, acompañado por un grupo de fanáticos enfermos de odio, que parecen haberse convencido de que son protagonistas de una cruzada del bien contra el mal; sin consideración alguna por los valores democráticos, los derechos, la convivencia, el respeto y las instituciones.

Ahogado en las cloacas más profundas de las redes socia-les, el Presidente de la Nación aprueba mensajes del tenor de un tuit que llama a los radicales “putitas del peronismo”, publica listas de traidores con fotos de legisladores o expresa su satisfacción por mensajes que invitan a “ir a la guerra”.

*****

Posiblemente sean gestos de impotencia, de incapacidad, de impericia, de ignorancia suprema acerca de los mecanismos que exige transitar el ejercicio del poder, por parte de un líder improvisado y emocional-mente inestable, que no ha dado señales hasta el momento de poder distinguir entre los usos y costumbres de Tik Tok y la administración de un Estado nacional.

Tras el escandaloso fracaso de su proyecto de “Ley Ómnibus”, Milei se dedicó a vomitar frustraciones y acusaciones, sin siquiera percibir que él mismo fue el artífice de la derrota, al maltratar sin contemplaciones incluso a quienes se le ofrecieron como aliados.

*****

Mediante la agresión permanente y la renuncia a toda posibilidad de diálogo, Milei se encierra en su propia jaula, ya sin diferenciar entre gobernadores, diputados, senadores, oficialistas ni opositores. Sin saber qué hacer ni cómo hacerlo, en lugar de gobernar se dedica entonces a prometer castigos apocalípticos y jurar venganzas, incapaz de identificar su conducta como la verdadera causal de las consecuencias que lo irritan.

Es paradójico que sea precisamente el autodeclarado defensor de la libertad total, quien revele cero tole-rancia con cualquier idea o pensamiento diferente al suyo. En la medida que no resuelva un golpe de timón hacia la reflexión y la cordura, el rumbo se hará cada vez más difícil de enderezar.

El Esquiú.com
 

Comentarios

Otras Noticias