Alejandra Marchioli - Cineasta

“Siempre sueño con volver a mi provincia”

miércoles, 10 de noviembre de 2010 00:00
miércoles, 10 de noviembre de 2010 00:00

Alejandra Marchiolli, catamarqueña, es una apasionada del cine desde su infancia. Sin embargo, debió transitar un largo camino hasta poder vincular su vida laboral con el mundo de la pantalla grande. Estudió en el Colegio del Carmen, y luego se recibió de abogada en la provincia de Córdoba. Recién entonces pudo comenzar a prepararse para dedicarse a las películas. Realizó innumerables documentales, algunos de ellos premiados internacionalmente, y poco a poco fue forjando una carrera importante, que la ubica como una de las figuras más reconocidas del país “detrás de cámara”.
Recientemente filmó una versión del clásico infantil “Cenicienta” en versión italiana, una película protagonizada por Lola Ponce que fue un suceso en Italia. Trabajó también en la serie “Sin tetas no hay paraíso” y en productoras nacionales y del exterior, incluyendo trabajos publicitarios para Pepsico, Bimbo, Ayudín, Blackberry, Coca Cola, Eco de Los Andes y muchas otras industrias. Sueña con hacer una película sobre Catamarca, ciudad natal a la cual regresa cuando puede. 

- ¿Cómo fue su infancia en Catamarca?
- Realicé la primaria y la secundaria en el Colegio del Carmen. Mi infancia fue muy linda y la adolescencia espectacular, con veranos en El Rodeo. Siempre muy interesada en el cine. Todos los sábados por la tarde tenía una cita obligada con el cine, y cuando viajaba a Buenos Aires, me iba directo a la calle Lavalle, donde había un cine frente al otro, me pasaba las tardes enteras viendo películas y cuando terminaba una pasaba a la otra; aparte siempre que iba a Buenos Aires me compraba revistas y libros de cine, ya que acá no se encontraban.

- ¿Cuáles fueron las primeras películas que te impactaron de niña?
- Las películas de comedia y de ciencia ficción siempre fueron las que más me gustaron. “ET” fue una de las películas que a mí más me marcó y creo que a casi toda mi generación. En la adolescencia una de mis películas favoritas era “Volver al futuro”, y con esa y otras películas descubrí a Steven Spielberg como productor, y recuerdo que cuando la vi me dije, “yo quiero hacer eso”. Es que siempre estuvo en mi cabeza, instintivamente siempre estuvo en mí la producción, de hecho cuando estaba en la escuela creaba y escribía las obras para las fiestas patrias, las actuaba, las dirigía, y las producía.

- ¿Era de alquilar muchas películas?
- Muchísimas. En una época en la que no había video club en Catamarca, yo tenía la video-casetera que mis padres me habían regalado para mi cumpleaños, así que las películas las traía de Buenos Aires y venían mis compañeras y amigos a verlas a mi casa. Aparte siempre me apasionó el cine, era la que sabía todo acerca de los actores, directores, productores, siempre leyendo mucho sobre el tema y estaba al día con todos los estrenos.

- ¿Dónde nace tu interés por estudiar abogacía?
- En el medio de todo esto, Derecho era lo que en la secundaria más me gustaba. Así que me fui a Córdoba a estudiar. Cuando llegué allá descubrí que existía la carrera de cine, quise en varias oportunidades inscribirme en la carrera, pero por falta de madurez no lo hice y luego yo ya tenía más de la mitad de abogacía cursada, y me dije, ya que estoy acá tengo que terminar Derecho y después veo qué pasa. La verdad que a mis padres les costó bastante asimilar que se pudiera estudiar y vivir del cine. Pensaron, en un principio, que era más bien un hobbie. Pero luego cuando decidí estudiar cine me apoyó toda mi familia. Primero me recibí de abogada y ahí me dijo mi papá, “¿Vas a poner un estudio jurídico?”, y le dije “Yo no voy a poner ningún estudio, porque me voy a Buenos Aires a estudiar cine”... Así que me fui a Buenos Aires. Y comencé a estudiar en la FUC (Fundación Universidad del Cine de Manuel Antín), y después me pasé a la E.N.E.R.C que pertenece al INCAA, donde me dieron una beca, una muy buena ayuda. Es una lástima que no las sigan dando.

- ¿Cómo fueron los primeros pasos como estudiante de cine?
- Mi época de estudiante fue maravillosa. Venía de estudiar Derecho, que era un mundo muy estructurado, con miles de leyes, cantidades de libros, y el cine es la práctica, es ir y hacer. Si bien la teoría no debe dejarse de lado, probar y experimentar es lo más importante. Fue muy divertido porque lo tomaba como un juego, además trabajaba como abogada y a la tarde-noche cursaba la carrera de cine. En mi etapa como estudiante he realizado aproximadamente unos 40 cortometrajes y muchos de ellos obtuvieron premios internacionales. También en esa época participé en la realización de algunos documentales e institucionales.

- Cuando te recibiste de directora de producción ¿dejaste el trabajo como abogada?
- Al principio compartía un poco ambos trabajos, hasta que me hice un lugar en el ambiente de la producción y luego ya me dediqué exclusivamente a ella. Pero el Derecho está siempre presente, pues el ser abogada me habilita entre otras cosas a enseñar la materia Legislación en la Escuela de Cine (fui ayudante de cátedra) además de docente de Producción y Coordinadora de Tesis en la ENERC y docente en la EICTV, que es la escuela de Cuba.

- ¿Tu primer documental?
- Como jefa de producción fue “Paco Urondo, La Palabra Justa”, que se encuentra en los videoclubs de Catamarca, lo sé porque muchos comprovincianos lo vieron. Luego comencé a trabajar para distintas empresas que realizan servicios de producción para productoras extranjeras. Es decir que me dedico a la producción de películas para el exterior, en su mayoría europeas, aunque he trabajado para algunas empresas norteamericanas.

- ¿Cómo fue trabajar con Lola Ponce?
- Tuve el agrado de trabajar con ella en los últimos dos proyectos que hice. El primero fue una película y el otro una miniserie. Es una persona súper agradable y muy profesional. La película fue todo un éxito en Italia, aparte ella es muy conocida allá. La adoran.

- ¿Alguna vez te imaginaste de niña que ibas a llegar tan lejos?
- Cuando era chica sabía que me gustaba mucho el cine, pero no tenía una visión tan acabada, y ya de más grande me imaginaba trabajando y viviendo del cine. La verdad es que me encanta mi trabajo y la mayoría de mis expectativas, podríamos decir que están satisfechas. Aunque me gustaría trabajar en cine nacional o en alguna película que involucre a Catamarca. Me encantaría realizar algún proyecto aquí, porque siempre sueño con volver a mi provincia.

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