Con: Juan Cruz Miranda

Cara a Cara: “Es imperdonable que no se haya cambiado la realidad provincial con la minería”

domingo, 6 de diciembre de 2015 00:00
domingo, 6 de diciembre de 2015 00:00

Por “Kelo” Molas

Está convencido de que con los recursos mineros se podría haber cambiado la realidad de los catamarqueños. Denunció despilfarro de las utilidades mineras durante la gestión de Brizuela del Moral. Es contador y actual director del Centro de Estudios para la Nueva Catamarca. Participa del programa de capacitación permanente de la Cepal (Comisión Económica para América Latina). Está pronto a terminar una diplomatura en Integración Regional y a los 43 años es ya un puntual protagonista de las cuestiones políticas en nuestro medio. Fue diputado provincial y en la actualidad se desempeña como concejal. Es el autor del proyecto de creación de la Caja de Crédito Municipal y destaca la fuerte vocación de trabajo para el desarrollo social de nuestra comunidad por parte de la gobernadora Lucía Corpacci. Del kircherismo valora que los jóvenes volvieran a creer en la política y le augura éxitos a Mauricio Macri “para que nos vaya bien a todos”. Aludió con cariño a su señora Pilar y sus hijos Malena, Felipe y Octavio. El Cara a cara de este domingo tiene nombres y apellido: Juan Cruz Miranda.


-En pocos días más, los argentinos nos levantaremos con nuevo presidente. Como hombre de la política, ¿qué espera del nuevo gobierno?

-Se trata, inicialmente, de un nuevo avance del sistema democrático. Habrá un nuevo gobierno que significa una alternancia en el poder, lo que, como país, constituye un paso adelante. Lo que viene no pertenece a mi signo político, pero espero que pueda mantener algunos logros sociales que están consolidados y que para aquellos que piensan que viene a implementar una economía de mercado, sistema que ha fracasado en la década del `90, que pueda demostrar que ello no va a suceder.


-¿Esperaba encontrarse con este escenario en lo que se conoce como “período de transición”, signado por expresiones fanáticas e intolerantes que presuponen posturas irreconciliables en el país?

-Creo que las posturas radicalizadas llevadas al extremo, no son buenas; ni por parte del oficialismo que está dejando el gobierno, ni de aquellos que siempre han estado en la extrema oposición. En cuanto a transiciones, me han tocado vivir dos experiencias que siempre pongo como ejemplo. Una de ellas es la transición del municipio (de la Capital) del 2011, cuando después de haber ganado el actual gobierno provincial en marzo, en el mes de abril el exintendente (Ricardo) Guzmán nos abrió las puertas de la Municipalidad y tuvimos ocho meses para trabajar con tranquilidad, lo que nos permitió asumir y comenzar a mostrar gestión rápidamente. La otra es la que tuvo el exgobernador (Eduardo) Brizuela del Moral con la gobernadora Lucía Corpacci, a la que recibió en la última semana.


-Y además le dejó una pesada herencia.

-Le dejó una herencia muy complicada con nombramientos fuera del presupuesto, lo que pone de manifiesto que cualquier tipo de maniobra que pueda hacer la presidente saliente, no es ninguna precursora, pues hay sobrados antecedentes. Parece que hay algunos políticos que no entienden que ocupan un lugar que, en algún momento, se tienen que ir, y a esto me tocó vivirlo en Catamarca.


-Este River-Boca en que ha caído la política argentina, con posturas de exacerbada intransigencia, ¿no tiene solución?

-Considero que responde a una cuestión generacional. Claramente, la generación que está terminando su mandato a nivel nacional está signada por la lucha. Viene de los `70 y ha vivido una de las peores épocas que tuvo nuestro país a nivel socio-político y la mayoría de los que hoy están gobernando en la Argentina han vivido aquellos momentos difíciles. Han vivido la política desde la pasión, desde la discusión intensa y así se expresa en la gestión de gobierno. Me entusiasma mucho la generación que viene, sobre todo del peronismo, porque tiene la experiencia de actuar en una época absolutamente democrática, algo que va delineando la personalidad de cada uno. Respecto a este perfil batallador y apasionado que tiene la presidenta, ha servido para que obtenga muchos logros y, por supuesto, ha generado algunos problemas. Pero viene otro estilo, y en el peronismo también asoma la posibilidad de que esta misma renovación, natural desde el punto de vista general, nos traiga otro tipo de liderazgo político.


-La mayor preocupación y el interrogante instalado para la futura gestión de Mauricio Macri es ¿con qué economía nos vamos a encontrar?

-Insisto: la primera expectativa que tengo es que el nuevo presidente pueda demostrar que no va a hacer, desde el punto de vista económico, lo que muchos piensan. En cuanto a con qué economía nos vamos a encontrar, seguramente con algunas variables que necesitan ser corregidas rápidamente en virtud de que el contexto mundial adverso que se ha mantenido durante muchos años ha determinado variables que han sido acomodadas a una realidad doméstica para que ese contexto no influya entre nosotros, lo que significa haber blindado a la economía de los problemas mundiales. Estas dificultades internacionales han hecho que se hayan producido desfasajes, por lo que se va a necesitar de la política económica para acomodar las cargas. Algunas de las medidas anunciadas apuntan al sostenimiento del consumo, lo que me parece que está bien, como el plan “Ahora 12”, como así también el Procrear. Y después, con el tipo de cambio, inevitablemente vamos a un sinceramiento del verdadero tipo de cambio que es el que está instalado: en realidad el dólar legal está pensado solamente para importadores; nadie puede comprar a ese precio. Vamos a encontrarnos con una economía que necesariamente se va a sincerar y ese sinceramiento, en el corto plazo, quizá pueda generar algunos traumatismos, algunas turbulencias, especialmente en los precios. Ya especulan los productores que pueden haber cambios, y entonces se han anticipado, esto que es una costumbre en la Argentina: hay nuevos precios y todavía el nuevo gobierno no asumió. Se va a necesitar ser muy eficientes, tanto en las economías familiares como en el manejo del Estado y las empresas; sobre todo en el primer semestre, vamos a tener que buscar la eficiencia y no caer en gastos superfluos y digo en todos los órdenes, lo que por supuesto se va a trasladar a las políticas públicas.


-¿Qué opinión le merece el perfil del gabinete elegido por Macri?

-Se trata de un perfil donde prevalece la técnica por sobre la política. Claramente va en camino de la búsqueda de la eficiencia, en desmedro del contenido político y todos sabemos que la política es necesaria porque es lo que armoniza todas las instancias que tienen que ver con la economía, la educación, la salud y las cuestiones sociales. Con el cambio de un gobierno se generan muchas expectativas, sobre todo en los inversores y en los analistas. Y ahí la apuesta: buscar una eficiencia, generar confianza en los inversores y mantener las cosas que están de la gestión que se va.


-Se palpa un ambiente de preocupación, la suba de precios en el pan y la carne antes de asumir el nuevo gobierno, por ejemplo, ha creado incertidumbre por lo que pueda venir.

-Espero que no vuelvan a instalarse e inflarse este tipo de personalidades que son los empresarios que sacan provecho de la especulación. Uno de los logros del gobierno saliente, con mano dura, es que ha podido disciplinar las prácticas especulativas. Son los grandes grupos que claramente producen maniobras teñidas de especulación que hacen al movimiento de los precios. La suba actual de precios, especialmente en la carne y el pan, es por las dudas la exportación deje sin oferta al mercado doméstico; creen que va a haber una merma en la oferta local y entonces aumentan los precios. Obvio, se trata de una práctica que no le hace bien al país y hay que tener mano dura para evitar este tipo de cuestiones. Suena bien mostrarse como gobierno nuevo, ameno, pero necesariamente va a tener que actuar con firmeza para frenar a los grupos dedicados a la especulación.


-¿Cómo cree que puede repercutir en Catamarca un gobierno de signo político distinto a nivel nacional?

-La relación con el gobierno nacional siempre se traduce en recursos, sobre todo para Catamarca, donde el Estado es el principal generador de empleo. La gobernadora, desde el año 2011 viene sosteniendo y haciendo esfuerzos para ir paulatinamente en búsqueda de que la provincia deje de ser Estado-dependiente, pese a que es muy difícil porque es un sistema que está muy arraigado. En virtud del formato económico provincial, es necesaria la buena relación con el gobierno nacional, por lo que creo que va a haber una franca predisposición de los funcionarios locales para fortalecer esa comunicación. Recordemos que hemos vivido una experiencia durante el gobierno de (Eduardo) Brizuela del Moral: en virtud de que tenía importantes ingresos por rentas mineras, decidió darle la espalda al gobierno nacional, porque pensó que esa renta minera iba a ser para toda la vida. Ocurrió que, cuando comenzó a bajar la renta minera, no tuvo retorno y empezó a denunciar problemas de discriminación de la administración nacional. No se me ocurre pensar que pueda suceder algo parecido ahora, en el conocimiento de que la gobernadora Corpacci es una persona de diálogo. Además, del otro lado, se escuchó decir a Macri que va a trabajar con todos los gobernadores, por lo que vislumbro que se viene una etapa de mucho diálogo, de negociaciones –no de negociados- permanentes y está bueno que así sea.


-La actitud de los intendentes que cumplen su mandato y producen nombramientos para entorpecer a la gestión que viene. ¿Es una avivada o una canallada política?

-Insisto en que el precedente más importante de los últimos años en Catamarca lo sentó el exgobernador Brizuela del Moral, cuando designó casi 4 mil empleados por fuera de presupuesto antes de irse. En política, también hay que dar buenos ejemplos y me parece que venimos de no muy buenos ejemplos; por supuesto que esto merece mi rechazo. Complicar con nombramientos al nuevo funcionario es someterlo a una gestión que no va a poder prestar servicios porque se dedicará únicamente a pagar sueldos. El que hace esa maniobra está perjudicando a toda la sociedad.


-En los primeros días de octubre, usted y su colega Marcelo Ponzo Florimonte dieron a conocer un informe en el cual se denuncia que en el período comprendido entre 2006 y 2010 hubo un millonario derroche de las utilidades y regalías mineras de Bajo La Alumbrera. ¿Qué pasó?

-La gestión de Brizuela del Moral se encontró con un escenario impensado, relacionado con las utilidades de Ymad. Se sabe, Ymad pertenece a Catamarca y es socia de Bajo La Alumbrera. Al poco tiempo de asumir Brizuela del Moral, el proyecto minero empezó a tener utilidades porque ya había cubierto todos sus costos de inversión que tienen que ver con establecerse en Catamarca y el gobierno empezó a cobrar por ser socio y dueño del emprendimiento. En el 2007 fueron 100 millones, en el 2008 fueron 400 millones y así fue aumentando, y esto coincide justamente con la época en que el entonces gobernador decide romper relaciones con el gobierno nacional, porque pensó (Brizuela del Moral) que esos ingresos serían para siempre y además no hizo las previsiones del caso sobre semejantes ingresos. Respecto del derroche de ingresos millonarios, decimos que se sabe en qué se gastó una parte de esas utilidades, pero se desconoce qué pasó con el resto. Tampoco se dio a conocer en qué se utilizó puntualmente la plata. La verdad es una: con esos recursos mineros se le podría haber cambiado la realidad a los catamarqueños, fue una gestión que careció de una política eficiente del gasto de esos bienes. Se podría haber apostado a actividades productivas que seguramente hoy estarían dando sus frutos, o invertir en infraestructura que posibiliten, entre otras cosas, mejores rutas; un ejemplo puntual: la ruta Andalgalá-Belén, fundamental para el entramado productivo del Oeste provincial, me pregunto ¿por qué no se la hizo con la renta minera? La política del gasto fue discrecional, se gastó en lo que se quiso y fue de poco impacto económico. Lo peor de todo: no se le dijo a la sociedad que algunas obras que le son simpáticas, se las hizo con la renta minera y la gente cayó en el convencimiento de que con la minería no se hizo nada. Le nombro el Parque de los Niños, La Maternidad, el estadio Bicentenario, el Predio Ferial, cuatro obras instaladas en el Valle Central fueron realizadas con rentas mineras y el exgobernador nunca lo dijo, tal vez pensando para que la gente crea que fueron obras construidas por sus dotes de buen gestor; ni siquiera un cartel indicaba que fueron realizaciones que venían de las utilidades mineras.


-¿Nos está diciendo que pudieron haberse hecho más escuelas y más hospitales, por ejemplo?

-¡Sin lugar a dudas! Y están algunas obras que nosotros, desde la oposición, hemos cuestionado muchísimo, como el hotel de Cortaderas en un lugar donde pasan 25 autos por mes, en el medio de la nada; la hostería “Polo Giménez” y otras que se hacían por puro capricho. Los números no cierran: los miles de millones de pesos que ingresaron a valores de esa época no terminan por explicar por qué no se utilizó esa renta minera para cambiar la realidad de la Provincia. Eso es imperdonable, y por ello la razón de nuestro informe.


-Cuando se escuchan palabras como derroche o despilfarro, lo primero que se pregunta la gente es a dónde fueron a parar miles de millones de pesos. ¿Se sabe o se presume a dónde fueron a parar?

-No sabemos. Conocemos en qué se gastó una parte de todos los bienes recibidos, porque estamos precisamente en el análisis de las políticas públicas. Nuestro centro de estudios lo pudo constatar, pero reitero: el resto de las utilidades no sabemos en qué se ocuparon, y se trata de una porción importantísima.


-¿Esperan que la Justicia haga algo u otra vez estamos en presencia de otro “aquí no ha pasado nada”?

-Nosotros hemos plasmado en ese informe algo que sucedió. Desconocemos si hay intervención, o no, de la Justicia. Y lo que decíamos en ese momento es qué se debió haber hecho. Proponíamos la conformación de un fondo fiduciario, una especie de blindaje de los recursos, para que se inviertan en recursos energéticos y de esa manera reparar la gran falencia que tenía Catamarca en esos momentos. Se ha mejorado bastante en energía, pero el recurso hídrico es una materia pendiente. Decíamos: esta plata no va a volver a entrar, hagamos un fondo fiduciario, formemos una herramienta millonaria que pueda atraer más fondos de inversores, especialmente de organismos internacionales que sabían que había garantías y que se desarrolle infraestructura a lo grande en materia energética. Nunca tuvimos respuestas y el día que tuvimos despacho favorable e íbamos a tratar el tema en Diputados, los diputados del Frente Cívico y Social no dieron quórum. Es decir que hubo una gran irresponsabilidad desde la cabeza hacia abajo en todo el andamiaje político, que prefirió hacer silencio y mirar para otro lado frente a esta realidad que le estaba pasando por el costado a Catamarca y nosotros entendíamos que se trata de un tren para viajar en primera. Pero bueno, eso ya pasó.


-Es decir que perdimos el tren de una gran oportunidad.

-Catamarca es una provincia muy particular en este sentido; hay muchas provincias que esperan su gran momento, algunas lo siguen esperando, y si lo tuvieron lo aprovecharon bien. Catamarca, a mi entender, desde el siglo 20 tuvo tres grandes momentos desde lo económico: el Acta de Reparación Histórica, que (Juan Domingo) Perón le dio a provincias que estaban en condiciones de desventaja, ahí está la primera oportunidad; en la década de los `90 se da la segunda posibilidad de desarrollo con la oleada inversora de agro-industria, con diferimientos impositivos; después vino la minería, una cuestión superadora a las dos instancias anteriores.


-Fue diputado y es concejal por el sector de la Renovación Peronista, el mismo del intendente Raúl Jalil. ¿Se considera un edil rebelde?

-Tengo mis criterios y respeto los alineamientos políticos; respeto el liderazgo de la gobernadora Corpacci y el lugar que se ganó el intendente, pero me ha tocado muchas veces, de manera coyuntural, pensar diferente al jefe municipal; en otras, me tocó apoyar iniciativas suyas. Tengo algunos criterios que, cuando no estoy de acuerdo, hago los planteos que considero necesarios, siempre desde el esquema de la conducta política; no soy un librepensador.


-¿Qué espera que le digan sus hijos el día de mañana de su paso por la política?

-Que sientan la satisfacción de haber actuado con corrección. Poder caminar con mis hijos por la calle con la tranquilidad de haber hecho un trabajo y de haberlo hecho de manera correcta. De poder mostrarles algunos granitos de arena que supe aportar durante los cargos que me tocó desempeñar, con la idea de que la sociedad mejore sus condiciones de vida.


-Finalmente, ¿qué quiere para Catamarca?

-Yo sueño con una Catamarca grande, en virtud que tiene todo el potencial para serlo. Cuenta con un territorio de recursos naturales ricos, lo que la hace una provincia atractiva. Puede ser una provincia que descolle en lo productivo y ojalá en un futuro cercano pueda ser referente en algunos aspectos como ser el minero, el agro-industrial, cosas que permitan que se radiquen aquí establecimientos educativos de excelencia para el engrandecimiento de todos los catamarqueños; que podamos vivir una Catamarca más cercana a lo que son las realidades de los grandes centros urbanos, sin que tenga los problemas de esos centros. Me parece que el gran desafío es generar los espacios para que muchos más catamarqueños puedan tener un trabajo genuino.

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