Hoy: Hugo Ávila

Cara a Cara: “No tengo ninguna duda: Macri viene por la provincia”

domingo, 29 de octubre de 2017 00:00
domingo, 29 de octubre de 2017 00:00

Por Kelo Molas

Hubo un tiempo en que se llamó al silencio. De pronto, se subió a un escenario complicado: pretender una banca de diputado provincial con el Frente de Unidad Ciudadana, sector que a nivel nacional se referencia en Cristina Fernández de Kirchner. Y lo logró.

Más de 12 mil voluntades apoyaron su quijotada política. Su madre, María Lita Sosa, es hija de don Benigno Sosa, por lo que nuestro entrevistado, de 52 años, es nieto de un tinogasteño histórico del peronismo catamarqueño.

En este Cara a cara, nos cuenta de sus reproches y de sus aspiraciones. Tiene sangre peronista y se llama Hugo Daniel Ávila.

 

  -Ganó una banca en Diputados. Previo a las elecciones: ¿estaba convencido del logro o pensó “la vamos a pelear”?

-En realidad, las dos cosas. Tenía mucha fe pero sabía que había que dar una pelea muy fuerte y difícil, con enormes desigualdades, teniendo en cuenta que las estructuras a nivel nacional una iba a jugar para el FJV  y la otra para el FCS-Cambiemos, y nosotros estábamos en el medio. Teníamos que salir a convencer a mucha gente y además teníamos esa determinación firme de ir a una elección y estoy convencido de que, siempre, en política si no hay determinación y si no hay convicciones, no se puede llegar a nada. Con base en esto, hemos llegado a una banca.

 

  -De reconocido sello peronista, ¿por qué la elección de Unidad Ciudadana, en un contexto donde la principal referente del sector, Cristina Fernández de Kirchner, atraviesa momentos muy complicados, especialmente con la Justicia?

  -Hay un gran cuestionamiento al kirchnerismo por hechos de corrupción. Nosotros lo que rescatamos es el modelo y dejamos que de la corrupción se encargue la Justicia. Creo que en el marco de los modelos neoliberales que hubo en la Argentina, tanto el de la dictadura como el de Carlos Menem, (Fernando) De la Rúa y ahora (Mauricio) Macri, se han dado hechos de corrupción muy pero muy grandes. Insisto: que de eso se encargue la Justicia. Yo rescato del kirchnerismo gobernar sin tomar deudas, desendeudando al país con una reestructuración muy buena de la deuda que la hizo Néstor Kirchner con (Roberto) Lavagna, el haber puesto barreras aduaneras para impedir el ingreso de productos importados de manera indiscriminada que destruye la industria nacional, que pudo lograr casi 5 millones de puestos de trabajo en distintas ramas de la industria argentina. Y esto siempre fue una asignatura pendiente de la democracia. Recuerdo que el Dr. (Raúl) Alfonsín, un excelente presidente para mí por su visión del país que soñaba, con las mejores intenciones, plantó la bandera de que iba a venir a levantar las persianas de las fábricas. ¿Por qué? Porque (Alfredo) Martínez de Hoz había llevado a cabo un plan de endeudamiento del país y de destrucción de la industria nacional, quedando en la calle más de un millón y medio de trabajadores. Lamentablemente no lo pudo hacer, y creo que el peronismo también se equivocó en aquel momento al hacer una oposición muy cerrada al gobierno del doctor Alfonsín, salvo algunas excepciones, como es el caso de Vicente Saadi y otros dirigentes importantes del peronismo, que lo ayudaron mucho. Después vino Carlos Menem, quien dijo “vamos a hacer una revolución productiva”; sabemos que no la hizo, que abrió más las importaciones y que volvió tomar deuda, lo que generó una tasa de desempleo superior a la que venía de los gobiernos anteriores. Lo de De la Rúa ya sabemos cómo terminó. Y vinieron los gobiernos de Néstor y Cristina, que decidieron poner barreras aduaneras para impedir el ingreso de productos importados, algo parecido a lo que está haciendo ahora (Donald) Trump en Estados Unidos. Cuando en la Argentina se generan este tipo de convicciones, surge inmediatamente el espíritu emprendedor de la pequeña y mediana burguesía nacional, que empieza a conformar pequeñas y medianas empresas y comienza a industrializar al país originando el empleo genuino. Estoy convencido de que la Argentina no tiene destino si no se industrializa; no tiene posibilidades de contener las aspiraciones laborales de toda la masa laboralmente activa. Veamos: Catamarca tiene casi 20 años de actividad minera, pero es una actividad minera extractiva, no es una industria minera, porque a nuestra materia prima se la saca de la provincia y se la lleva a otras partes del mundo, donde existen hornos de producción que convierten a esa piedra catamarqueña en barra de oro, cobre, plata y trabajan después todos sus derivados. Bueno, ese es un pésimo negocio que hacen Catamarca y el país, porque lo ideal sería que aquí existan los hornos de fundición para convertir aquí esa piedra en barra de oro, cobre y plata. Y seguramente no tendríamos desempleo. Ese es un claro ejemplo de que la Argentina necesita desarrollarse industrialmente y estos gobiernos neoliberales vienen a destruir la industria nacional, vienen a generar un país únicamente de materia prima. Siempre digo que el modelo de Néstor y Cristina es lo más parecido a lo que intentaron hacer (Juan Domingo) Perón o (Hipólito) Yrigoyen en su momento.

 

  -Establece claramente las diferencias entre dos modelos.

-Hay dos modelos y es una pelea que hay en América Latina. De un lado están Lula, Evo Morales, Correa, Maduro en Venezuela, con todos sus errores y sus problemas, estaban los gobiernos de Néstor y Cristina, y del otro lado está el neoliberalismo. En esa opción es que decidimos ir con Unidad Ciudadana. Nosotros creemos en el modelo. Que los problemas que tengan los dirigentes con la Justicia los resuelvan ellos y el que tenga que ir preso, que vaya preso. Esa es otra cosa. También a esos problemas los tiene el neoliberalismo. Veo que Macri ha sido procesado en varias causas y digo también que de eso se encargue la Justicia. El hecho de corrupción más grande del que tengo conocimiento en la historia reciente de la Argentina, fue el que se produjo en el año 1981, producido por un gobierno neoliberal como el de la dictadura, cuando se estatizó la deuda privada. La dictadura tomó 22 mil millones de dólares de deuda y prácticamente la misma suma tomaron los grandes grupos económicos entre los que estaba el grupo de Macri, que había tomado en ese entonces algo así como 1.200 millones de dólares de deuda. Pero tiene una virtud el neoliberalismo: de convertir a estos hechos de corrupción en legales. Una sola firma de  la circular del Banco Central, hecha por (Domingo) Cavallo, determina que esa deuda que habían tomado los grupos privados para sus propias empresas sean transferidas al Estado nacional, es decir a todo el pueblo argentino. Ese fue un gran robo que le hicieron al Estado por más 20 mil millones de dólares. Hubo dos dirigentes, ya en democracia, que plantearon que había que dividir la deuda estatal de la privada, de la legítima y legal de la ilegítima e ilegal, que fueron Oscar Alende, “El Bisonte”, y Vicente Saadi. Pudo más el manto de olvido y la impunidad. En definitiva, el modelo al que yo aspiro es que se estatice un poco más la renta minera, la renta petrolera y que se estatice la renta de las importaciones de los productos del campo, con lo que se dejarían de cobrar retenciones a los productores y se iría al cuello de botella por donde pasa todo el grupo de riquezas, que es la exportación. Además, hay una cuestión ideológica. Estamos convencidos de que estos modelos, peyorativamente llamados “populistas”, que son los modelos nacionales y populares, son con los cuales nos identificamos.

 

  -Los resultados de la última elección indican un avance de Cambiemos en gran parte del país. ¿Qué cree que pasó: fue un premio a Macri o un castigo a Cristina?

- Pienso que el aparato comunicacional del gobierno nacional funciona bien. Ha logrado el objetivo que seguramente ha planteado Durán Barba, gran publicista, que es demonizar bien al adversario. Y por otro lado, las sociedades actúan de manera tal que cuando votan por alguien no dan un giro a los dos años de gestión; tiene que ser muy malo el gobierno para que ello ocurra, de lo contrario lo siguen respaldando. En este caso tomaron la decisión de respaldar a Macri y de confiar en él. Digamos que Macri tiene una virtud comunicacional enorme: siempre transmite esperanza, fe, y sale con una cara que es creíble; no es De la Rúa, que salía abrumado, confundido y a los dos años el pueblo dijo “con este tipo no vamos a ningún lado”. Reitero: no creo en los gobiernos neoliberales, creo que son inviables, que el modelo de endeudamiento y desindustrialización, fundamentalmente, no llevan a un quiebre que en algún momento explota y cae. Pero bueno, la gente decidió darle su voto de confianza. 

 

  -A todo esto, ¿qué pasa con el peronismo?
 
-El peronismo no tiene estrategia unificada. Está atomizado: por un lado está (Sergio) Massa, por otro lado  (Florencio) Randazzo, por otro lado está la Liga de Gobernadores y por otro está Cristina. En el marco de esa atomización, lógicamente el gobierno y la gente visualizan esta situación y el voto se va para otro lado.

 

  -¿Y qué pasó en Catamarca, donde el oficialismo no pudo repetir lo de las PASO y permitió una remontada de la coalición FCS-Cambiemos?

  -En Catamarca, el gobierno tiene que hacer un análisis muy exhaustivo de la situación. No puede ser que en dos meses, desde agosto a octubre, pierda entre 6 y 7 puntos. Entonces, quiere decir que la Gobernadora tiene que dar un giro de 180 grados. El FCS, con una figura muy desgastada, y creo que el mismo ingeniero (Eduardo) Brizuela del Moral lo sabe, estuvo a pocos puntos de igualar al gobierno provincial. Cabe preguntarse: ¿si en dos meses se pierden 7 puntos, cuántos se pueden perder en dos años, tiempo que falta para concluir el mandato? Lo que pasa es que el peronismo está afuera, Lucía Corpacci gobierna de la misma manera que venía gobernando el FCS y en algunas áreas se gobierna peor. La gente observa que está mal en materia de salud y seguridad, por ejemplo, que las supuestas políticas generadoras de empleo han sido un fracaso y en algunos casos sospechadas de hechos de corrupción. Me parece que la gente se está dando cuenta de todo eso. Considero que el consenso que tiene la Gobernadora está vinculado a que hizo muchas obras. Los últimos cuatro años de Cristina en el gobierno, con Lucía gobernando Catamarca, desde la Nación se tomó la decisión de darle muchas escuelas, le dio la ruta 40 nueva, la 60 nueva, le dio muchas viviendas, con lo que Catamarca tuvo un apoyo muy grande de parte del gobierno nacional. Y eso le permitió a Lucía cortar muchas cintas, de obras que venían envasadas desde la Nación. Ahora se le complicó un poco: está inaugurando muchas refacciones y no inaugura obras de gran envergadura. La misma Gobernadora reclama en la actualidad que el gobierno nacional no le da a Catamarca lo que merece y claro, al perder eso, tiene otros escenarios difíciles. Si el gobierno provincial no se pone las pilas y cambia el perfil de su gestión en áreas fundamentales, no tengo ninguna duda de que va a sufrir un duro revés.

 

  -Cuando dice “el peronismo en Catamarca quedó afuera”, cabe preguntarle: entonces, ¿quién gobierna en la provincia?

  -Bueno, Lucía gobierna con un grupo de funcionarios a los que sostiene contra viento y marea, que eran funcionarios del FCS. Y le puedo dar muchos ejemplos claritos: (Maximiliano) Brumec, al que se ascendió; Natalia Ponferrada, también ascendida; lo mismo pasa con Hernán Colombo. No tienen militancia peronista. También está el caso de Daniel Gutiérrez, un gran amigo mío, que fue concejal en Fray Mamerto por el FCS. Esto, para el peronismo, es muy duro. El peronismo estuvo 20 años en el ostracismo, dos décadas de infortunio y después, con todas las expectativas de que se volvería a gobernar la provincia, resulta que el peronismo está afuera. La Gobernadora rompió el marco de alianzas que tenía con la Renovación, con el merismo, con algunos referentes territoriales, como es mi caso y el de muchos otros. Si antes, para ganar, se necesitaba un marco de alianzas, con mayor razón ahora, cuando la gente está de mal humor, porque si es empleado de comercio corre peligro de que ese trabajo se caiga, se cierran fábricas, no se pueden inaugurar grandes obras, no se pueden aumentar los sueldos de acuerdo a la inflación. Entonces, en ese escenario es cuando Lucía más necesita de los peronistas. Y ahora hay que tener en cuenta que hay un escenario nuevo, porque ya no es que Macri ganó únicamente la elección presidencial. Ahora Macri se consolidó, ganó en gran parte del país con el 42% de los votos y al quedar a una escasa diferencia en Catamarca, va a venir por la provincia, no tengo ninguna duda. Macri va a venir a buscar una figura que represente medianamente el cambio, que tenga afinidad ideológica con su modelo y seguramente va a poner el aparato nacional para que, si la elección es en marzo del 2019, ganarla y que esa noticia en la tapa del lunes vaya preanunciando la posibilidad de su reelección. Por eso insisto en que la Gobernadora tiene que dar un giro de 180 grados en su política y tiene que revertir la situación actual. ¿Qué le cuestionamos desde el peronismo? Que gobierna haciendo lo mismo que hacía el FCS: endeudando a la provincia, la misma política minera, la misma política clientelar con las becas y los planes, no se logró revertir la matriz del empleo pues sigue siendo el Estado el principal empleador, no se han desarrollado políticas de Estado para que se exploten al máximo las potencialidades que tenemos en materia de turismo, agrícola-ganadera e industrial para que desde ahí se genere el empleo genuino. Y, como decía, gobierna con un staff de funcionarios que vienen del FCS, más o menos calculado en un 50 o 60 %. Tengo una lista de por lo menos 30 funcionarios que pertenecieron y fueron funcionarios del FCS y, por otro lado, tengo una lista de 300 compañeros luchadores, dirigentes con capacidad probada, que padecieron estar 20 años afuera y con expectativas truncas de pertenecer a este gobierno. Pero también hay otra cosa: Lucía apoyó incondicionalmente todas las leyes del gobierno de Macri, fundamentalmente la ley madre del modelo, que es el acuerdo con los fondos buitre.

 

  -Electo diputado, ¿piensa en un bloque unipersonal o en alguna estrategia en común con otro sector de la cámara baja?

  -Tengo que hacer un bloque unipersonal de Unidad Ciudadana con el Frente Amplio Catamarqueño, que es el origen de todo esto. Tenemos que pensar en la responsabilidad de ser parte del Estado en uno de sus poderes, por lo tanto tenemos que ir a trabajar con responsabilidad, pensando siempre en los intereses de la provincia y no en los intereses del partido. Me gustaría participar de una Legislatura que defina políticas de Estado. Creo que el gran error de los gobiernos provinciales es no convocar a la oposición, gobernar solos e intentando demonizar al opositor en vez de llamarlo y sumarlo para que trabajen en conjunto para la provincia. Habrá muchas cosas en las que no nos vamos a poner de acuerdo nunca, pero hay otras que sí. Aquí tiene que haber un gran acuerdo para definir un plan maestro que en los próximos 10 años trabaje para que Catamarca tenga solucionada la infraestructura vial, la estructura energética y red de gas, entre otras cosas. Tengo confianza en que ello ocurra porque en los debates escuché a gente muy capaz, jóvenes que vienen a hacer un aporte importante desde las distintas expresiones políticas.

 

  -¿Pensó en volver a ser intendente de Tinogasta?

  -No. Creo que allí ya cumplí una etapa. Que sean otros los encargados de trabajar y hacer un aporte para el departamento. Tinogasta lo que necesita es instalar gente en el escenario político provincial que pueda gestionar, que pueda sentarse en una mesa donde se definen los presupuestos para que después bajen las soluciones para Tinogasta.

 

  -¿Qué piensa ahora de aquellos que lo dieron por terminado en el terreno de la política?

  -Eso siempre pasa. Los eternos que quieren sacar leña del árbol caído. Siempre voy a estar en política. Mi derrota sería no poder participar más en política, más allá de que pueda lograr un cargo, o no. 

60%
Satisfacción
6%
Esperanza
12%
Bronca
0%
Tristeza
2%
Incertidumbre
18%
Indiferencia

Comentarios

19/11/2017 | 21:32
#1
Tantos años de frustración con políticos mediocres, que nos llevaron de fracasos en fracasos, tenemos que probar otra cosa, no se que es, pero si la nueva opción es Macri, bienvenido Macri. Estos peronistas son los peores, los que mas gobernaron al pais en los últimos ochenta años. Son caras duras por naturaleza.

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