HOY: RAÚL CHICO

Cara a Cara: “NO HACER PASO ES RETROCEDER”

domingo, 02 de junio de 2019 01:31
domingo, 02 de junio de 2019 01:31

Felizmente casado, Raúl Chico comenta con satisfacción que en agosto próximo celebrará sus 35 años de matrimonio, un largo camino para una familia que integran además cuatro hijos, dos varones y dos mujeres. Santamariano desde la cuna, recorrió miles de lugares pero no pierde su acento ni la identidad de “calchaquino”, como llamaban a los pobladores de los bellísimos Valles Calchaquíes

. Fue esa la tierra donde nació y pasó su infancia y adolescencia, hasta que llegó el momento de ingresar a la facultad. Viajó a Tucumán, donde se formó como ingeniero electrónico y electricista, y con el título bajo el brazo retornó a Catamarca, esta vez a la Capital, para incorporarse a la antigua Dirección de Energía de Catamarca. Había perdido a su padre de pequeño, y aprendió a forjarse un futuro solo. Al crecer se convirtió en el orgullo de su madre, una docente de toda la vida que, al jubilarse, estudió la Tecnicatura en Turismo, se recibió y se dedicó intermitentemente a esa pasión.

Chico aprendió a invertir, a arriesgar y a producir. Así se convirtió en empresario, instalando en su Santa María la primera y única empresa de televisión por circuito cerrado (cable). Ese era su camino, hasta que la política y el interés por participar emergió sin que se lo propusiera. El comienzo de ese accionar en la función pública, la situación actual y la proyección a futuro, son las columnas que construyen este Cara a Cara con el senador santamariano.

 

- ¿Cómo se inició en la política?

- Yo era básicamente un empresario, pero siempre tuve incorporado el concepto de la responsabilidad social empresaria, y de esa manera mantenía un contacto fluido con los vecinos y distintas organizaciones de la comunidad. Vengo de una familia netamente peronista, pero no participaba a nivel partidario más que acompañando, hasta que viví dos situaciones que me movilizaron. 

 

- ¿Qué situaciones?

- Como empresario conocía las necesidades del pueblo, siempre trataba de dar una mano, tenía contacto con instituciones. Pero una vez un grupo de padres que manejaban un comedor comunitario en Santa María me pidió que los ayudara económicamente con un aporte mensual. Yo no creo en eso y les dije ¿por qué no hacemos algo que genere un recurso mensual? Y los acompañé comprando máquinas para hacer trapos de piso, rejillas, escobas... y además acordamos hacer una huerta para que pudieran tener sus propios alimentos. Fue el 24 de agosto de 2004, y me acuerdo porque me invitaron a que el día siguiente, 25, los visitara el comedor. Como Día de la Autonomía era feriado y el municipio, que debía llevar los alimentos para que se hiciera la comida, ese día no trabajaba. Entonces ví cómo llegaban las madres con sus hijos de la mano y se volvían sin haber comido. Eso me llamó mucho la atención y realmente me conmovió. Fue un impacto fuerte. Hice algunas gestiones y ví cómo se complicó esa historia de intentar armar la huerta, cuando para mí era algo natural pensar en la ayuda del municipio. No fue así, pedí una máquina para nivelar el terreno, y daban vueltas y más vueltas pero nunca resolvían. Más aun, quise contratar una máquina y hubo quienes intervinieron para pedir que no nos alquilaran. Al final hicimos la huerta lo mismo, pero me quedé con una sensación muy rara, pensando por qué aquel que podía hacer las cosas no las hacía.
Unos meses después me invitan a una reunión en La Puntilla, que queda pasando San José, en el sur del departamento. Y era un grupo de unas 50 personas que me pedían que hiciera gestiones para que se construyera un pozo de agua, una obra que le habían pedido al presidente Fernando De la Rúa a través de una carta, y él como respuesta los remitió al Gobierno local. El gobernador fue y les dijo que en lugar del pozo les iba a hacer un barrio. Los vecinos plantearon ¿para qué un barrio si todos tenemos casa? Querían un pozo de agua para las fincas que tienen en el fondo, y de esas fincas vivieron siempre muy bien, con las cosechas crecían, cambiaban el vehículo, compraban un tractor. Esa vez pregunté cuántos recibían el Plan Jefe, que se daba en esa época, y me dí cuenta de que con lo que se gastaba en pagar planes, en menos de un año cubrían el gasto de la obra del pozo... no entendía por qué no se hacía. Los vecinos me mostraron las viñas secas y sentí lo mismo que esa tarde en el comedor. En dos meses me habían golpeado de frente con dos realidades, por cosas que uno veía que podían resolverse con mucha facilidad y no se hacía. Lo comenté con un amigo y me dijo “Esto se resuelve sólo desde adentro”, y fue así que empecé a actuar en política.

 

- ¿Cuál fue la primera experiencia política?

- En marzo del año 2005 fui candidato a senador. Tenía un buen nivel de aceptación, formé el Movimiento de Participación y me postulé. Hice una muy buena elección, no ganamos porque las estructuras del oficialismo que gobernaba en provincia y municipio funcionaron. Pero perdimos por muy poquitos votos y eso significó que luego me invitaran a ser parte del Frente Para la Victoria, en octubre de 2007, y allí se inició la construcción de este proyecto político que hoy gobierna la provincia.

 

- Estuvo desde el comienzo de la historia...

- Sí, tuve la oportunidad de ser candidato con Lucía y allí iniciamos este camino juntos, nos conocimos con Lucía, podemos decir que empezamos el mismo día a trabajar para poder proponerle algo a los catamarqueños. Desde ese día con Lucía no nos separamos nunca más y fuimos caminando este trayecto político que nos llevó a gobernar la provincia con ella, encabezando el proyecto hasta el día de hoy. De hecho el lanzamiento de la campaña de 2011 fue en Santa María y yo fui el jefe de esa campaña.
Es importante destacarlo, porque políticamente Lucía Corpacci es Raúl Chico y Raúl Chico es Lucía Corpacci. Por supuesto que no lo hicimos solos, hubo un grupo importante de gente con vocación política y de cambio. Tuvimos mucha oposición por supuesto, eran momentos en que no todos entendían lo que estábamos haciendo. Muchos de los que hoy forman parte del gobierno no nos entendían, luego gracias a Dios lo hicieron y eso nos permitió alcanzar la unidad y ganar. Hoy son parte fundamental de este gobierno. Fue un lindo camino que hoy nos tiene en una situación en la que no sólo gobernamos la provincia sino que Lucía Corpacci es la elegida, si ella lo decidiera, para seguir gobernando: eso quiere decir que estamos haciendo bien las cosas.

 

- Como empresario había chocado con la famosa “máquina de impedir”. ¿Lo vio también como legislador?

- Uno siempre se encuentra con eso, pero hay que tratar de vencer esas dificultades. He sido un diputado muy activo, que ha usado las herramientas legislativas para proponerle a la sociedad soluciones a través de leyes, pero también he gestionado mucho. Cuando gobernaban Néstor o Cristina, en Catamarca estaba el Frente Cívico pero pudimos utilizar herramientas de Nación, como cuando gestioné 1.700 pensiones para santamarianos, sólo por dar un ejemplo.

 

- Más tarde asumió en Producción

- Sí, después me tocó ser ministro y ahí logré que se hiciera carne el concepto de que el Estado está para derribar las barreras y lograr que al privado le vaya bien, y no para poner las barreras. Eso lo entendimos y lo logramos en gran medida, pero lo más importante es que lo entendieron todos los actores del área, y sabían que tenían en el ministerio una herramienta para resolver sus problemas y crecer.

 

- En los últimos tiempos la oposición cuestionó las empresas creadas por la gobernadora. Usted que conoce a fondo el caso de AICAT, ¿cómo recibe esas críticas?

- Agroindustrias Catamarca es una herramienta fundamental para el desarrollo productivo de la provincia. No es verdad que sea deficitaria, al contrario: no tiene empleados y es superavitaria por excelencia, todos los balances son positivos y se va capitalizando todos los años de manera importante. Sirvió para actuar en el sector privado para objetivos muy claros y exitosos, como participar en el mercado de la uva elevando su precio, de la nuez, el pimiento, el membrillo. Permitió la adquisición de maquinaria agrícola y eso sirve para capitalizarla. Porque si un ministerio compra una camioneta debe esperar a que se termine su vida útil y nunca se recupera su valor, debe ir a un remate algún día. En cambio AICAT es la propietaria de esa maquinaria y al poder actuar como privado tienen un capital y puede vender, es un activo, el Estado no puede y siempre va a pérdida. Reivindico a AICAT porque es una gran herramienta en el mercado para promover la producción, para hacer de nexo, para garantizar créditos. A la provincia le ha servido y muchísimo.

 

- Y después tuvo “revancha” de su debut y finalmente ganó la senaduría...

- Las vueltas de la vida... fue una decisión de último momento de la gobernadora, dijo que había que participar en las PASO de Santa María. Pudimos ganar, ratificar ese triunfo en las generales y retener la banca para Santa María. Fue un cambio importante en lo que hace al accionar político, porque pasé de un lugar netamente ejecutivo a uno legislativo. Pero soy un hombre de este proyecto y considero que los anhelos personales son largamente excedidos por las necesidades de un proyecto de provincia. Soy de los que están donde el proyecto los pone, así como me tocó estar en el llano totalmente, ser diputado provincial, reelecto diputado, y siempre con triunfos contundentes en Santa María, incluso cuando en la provincia nos fue mal. Los santamarianos gracias a Dios reconocen el trabajo que uno viene haciendo en las urnas.

 

- Y en este año electoral, ¿en qué lugar se proyecta?

- Todos saben que tengo la aspiración de ser diputado nacional. La gobernadora fue la primera que lo supo y dio su consentimiento. Digo consentimiento y no bendición, porque no creo en las bendiciones, creo que los derechos hay que ganárselos en las urnas, creo en las PASO.

 

- En el oficialismo hay dos grupos, unos que alientan, impulsan y hasta “presionan” a la gobernadora para que vaya por un tercer mandato, y otros que sostienen que ya tiene derecho a cumplir otro rol y pasar la posta. ¿Cuál es su postura?

- Tengo dos posiciones. Una política y lo hablo personalmente con ella, indica que es la gran electora, es la ordenadora del peronismo. No solo la que más mide, porque es normal que el gobernador sea el que mejor mide. Más que eso, es la que la gente quien quiere que siga. Desde ese lugar, es importante que ella pueda seguir. Después tengo una relación de amistad y afecto profundo por ella, y eso me impide pedirle de manera personal que continúe. La definición va a ser suya, y la decisión que tome la vamos a acompañar.

 

- Si ella compite por un tercer mandato usted buscará la diputación nacional, pero si la gobernadora decide no postularse cambia el panorama.

- Le pediríamos seguramente que si no es gobernadora, vaya al Congreso de la Nación.

 

- En ese caso, ¿qué haría usted? Porque ya no tendría la diputación...

- Voy a estar como siempre, donde el proyecto me necesite.

 

- ¿Y si le piden competir por la gobernación?

- Sería una distinción, un gran honor. Sin duda, yo me siento preparado para ser gobernador. Pero en ese escenario creo que el candidato debe definirse en las PASO, y estaría dispuesto a competir con otros aspirantes que pueda haber. Es una situación que se debería resolver en PASO ordenadas y sin agresiones, para que el candidato electo llegue con toda la legitimidad.

 

- El problema del peronismo es que cuando hay internas, el que pierde no acompaña...

- Lo que hay que hacer es docencia y adoctrinamiento dentro de las PASO. En parte es verdad, a mí me tocó ganar unas PASO y después ver alguna resistencia en el acompañamiento, las concejalías de Capital son otro ejemplo y algunos municipios grandes también, donde se ganaron las PASO con comodidad y se terminó perdiendo la general. Creo que lo que falta es docencia y explicarle a los compañeros que las PASO son una simple elección de candidatos, no la vida y la muerte, ni el fin de la política para el que no gana. Es importante entender que en unas PASO no hay perdedores, porque todos los que participan y sacan sus votos tienen representatividad y un lugar en el espacio de poder que luego se puede conseguir si se gana la general. Si se entiende eso va a bajar el nivel de enfrentamiento, y se entenderá que sin PASO muchos no tendrían ni la oportunidad de participar. Y eso es malo, porque definir en una mesa chica genera siempre mucho resquemor, gente dolida, gente que se siente ninguneada. En las PASO decide el pueblo y es lo más sano. Yo creo mucho y estoy convencido de que todas las candidaturas deben ser legitimadas en las PASO para llegar a la general con toda la fuerza. No hacer PASO es retroceder democráticamente.

 

- ¿Qué siente que puede aportar desde el Congreso?

- Lo tengo muy claro. Fui ministro de Producción y sé lo que le está faltando a la provincia para que pueda despegar. Hay una serie de cosas que se resuelven a través de leyes que van a facilitar la inversión y permitirán competir en mayor paridad con los centros urbanos y los puertos. Una empresa siempre va a preferir instalarse allí, que es donde está el mayor consumo y tiene menos costos. Para que Catamarca sea competitiva deben pasar dos o tres cosas. Una es que el costo salarial o laboral sea menor. Para eso debemos sancionar una ley que nos permita que los empleadores puedan pagar un monto menor de lo que se paga en grandes centros urbanos...

 

- Rescatar el espíritu del Régimen de Promoción Industrial

- Exacto. Se debe proyectar un subsidio, que sea mayor a medida que nos alejamos del puerto, y llegue a Catamarca con un 50 por ciento menos de aportes y contribuciones. Que sea la mitad de lo que se paga en Buenos Aires. Cuando fui ministro lo hice para empresarios que tomaran nuevos empleados, en ese caso con un subsidio de la provincia. Como senador provincial no puedo legislar más allá porque no alcanza la jurisdicción, pero es un escenario que con una ley nacional se resuelve.

Otras cosas son la reducción de costos de deslocalización, ese concepto que se refiere a la distancia y el costo del flete; algo que se soluciona con el Puerto Seco de Recreo. Hoy ya tiene el predio alambrado, recursos para mano de obra depositados y un convenio del Belgrano Cargas que se compromete a traer las vías y durmientes para que la vía ingrese al predio y vuelva salir, haciendo allí las cargas y descargas. Como provincia cumplimos con todo, la Nación todavía no cumple con su parte, que consiste solamente en traer ese kilómetro de vía. Eso debiera significar una disminución en el costo del flete de hasta un 60 por ciento. Con menos costo salarial y de flete, Catamarca puede competir para atraer inversiones, sumado a los beneficios que ya están en la provincia, como subsidio al empleo, subsidio a tasa de interés de los créditos que puedan tomar los inversores, más exenciones impositivas... Catamarca va a ser muy atractiva. Ese es un trabajo que tenemos que hacer. Nombro uno, por poner un ejemplo. También es importante el concepto de subsidio al costo de la energía para la producción, aunque la palabra subsidio suene mal, porque los principales países del mundo lo hacen... aunque desde hace dos o tres años aquí quieran convencernos de que es malo. Es muy sencillo: si yo tengo una producción, supongamos olivícola, donde la energía se lleva el 55 por ciento del costo de producción, el emprendimiento se hace inviable, y ahí es donde debe aparecer el Estado. Necesitamos un modelo productivo de país y para eso, entra las tareas que hay que hacer, es resolver el tema de la energía. El subsidio no es mala palabra, es lo que hay que hacer, y voy a legislar sobre eso.

También creo que la industria no debe pagar ingresos brutos, porque es un impuesto que desalienta. Porque si vengo, pongo mi plata en Catamarca y genero puestos de trabajo, Catamarca debe ayudarme, y no cobrarme por hacer eso. Es verdad que eso puede causar menos ingresos en la Provincia, pero para eso Nación, con los recursos que tiene, debe generar un sistema de compensación para poder tener industrias. Sino hacemos estas cosas, el federalismo nunca va a salir del simple discurso ni va a ser una verdadera política de Estado.

Hay que actuar mientras queden reservas, algo que preocupa porque todos los días hay fuga de capitales -lamentablemente los amigos del presidente se las están llevando a todas-. Se debe armar con parte de las reservas un fideicomiso de garantías para que la industria y la producción se financien, tomen créditos y tengan garantía de ese fideicomiso, para que el mundo vea que decidimos generar dólares, y no como hoy que todo lo que entra es prestado. Cuando generemos nuestros recursos se va a revertir la desconfianza actual hacia Argentina.

- ¿Y en el aspecto social?
- Tengo proyectos importantes para tratar en Nación. Hay que lograr que Argentina arranque de nuevo: generar consumo interno. Y para eso necesitamos dos cosas, que la gente tenga más plata en el bolsillo y que las cosas que compra cuesten menos. Hay que devolverle el poder adquisitivo a los jubilados. Por eso voy a formar parte del bloque que el Gobierno de la Provincia decida, pero voy a votar con aquellos diputados que deroguen la Ley de Reforma Previsional para que devolvamos poder adquisitivo a los jubilados. Hay que revertir la caída de ingresos que se produjo con el pretexto de una “reparación histórica” que no sucedió. También deben recuperar poder adquisitivo las ayudas sociales como las pensiones y la Asignación Universal, porque esa gente gasta su plata en el almacén, la verdulería, la librería, la farmacia... no es gente que cobra y se va a Cancún. Eso reactiva la economía.

 

 

Todos unidos triunfaremos...

“Después de haber hablado con Lucía inicié un proceso de construcción en toda la provincia, creamos un espacio denominado Unidos por Catamarca que tuvo su lanzamiento en el evento que hicimos con la presencia de quien hoy es el candidato a presidente de la Nación, Alberto Fernández, el Chino Navarro, y ellos mismos dicen que la unidad que se va consolidando hoy en día nació en Catamarca.

Era un momento en que el presidente Macri estaba muy fuerte, no muchos se animaban a hacer algo que no le gustara o le pudiera molestar. Lo que se valora en Buenos Aires fue esa actitud de organizar el encuentro en Catamarca y de la gobernadora de recibirlos, más allá de las inquietudes de algunos sectores. Randazzo tenía una fuerte presencia, Cristina y Massa también, y eran rivales acérrimos entre los tres. Y a Catamarca vinieron representantes de los tres: Fernández y Navarro por Randazzo, Filmus y Rossi por Cristina, y Felipe Solá y Daniel Arroyo por Massa. Luego los intendentes del conurbano se sumaron, vinieron dirigentes de otras provincias y cientos de dirigentes catamarqueños. Allí se acordó iniciar una etapa de unidad, donde el primer paso fue que un espacio deje de hablar mal de otro, y fue un proceso que fue madurando y todo indica que va a terminar con la unidad del peronismo para poder derrotar en las urnas a Macri”.
 

32%
Satisfacción
1%
Esperanza
58%
Bronca
3%
Tristeza
0%
Incertidumbre
3%
Indiferencia

Comentarios

02/06/2019 | 12:44
#1
Puedo dar fe de la vocación y capacidad del negro Chico, el comentario anterior no condice con la nota, toda vez que se habla de ganar las paso y que el pueblo decida. A Catamarca le hacen falta despegar desde lo productivo, generará ingresos genuinos y de todos los posibles candidatos Chico es el único que a demostrado saber cuál es el camino
02/06/2019 | 08:40
#0
Hay Miles de compañeros que trabajan muy bien, y en la única lista que figuran es en la del almacenero de la esquina que no pueden pagar ss deudas. Y Ud, quiere ser dn, xf, en 1 partido multitudinario cuando se forma el entorno, se creen que son los únicos capaces de ser candidatos; entonces disgregan a la gente, xq dicen siempre los mismos, y la gente huye, xq, 20 días antes besos y abrazos, después nunca más, esto es la disgregación que sucede en todos los partidos x culpa de estas actitudes, inge, agradezca que lo tuvieron en cuenta 1 vez, presente se en Santa María y demuestre que tiene votos. Basta de democracia y chupamedismo.

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