Cosquín rock

Empezó la fiesta rockera

La 11 Edición del Festival Cosquín Rock comenzó ayer con la actuación de los portorriqueños de Calle 13 y la novedad del cambio de sede.
sábado, 12 de febrero de 2011 00:00
sábado, 12 de febrero de 2011 00:00

Luego de la salida del predio de San Roque, el festival de rock más federal siguió metido entre las sierras aunque esta vez el centro es el ex aeródromo de Punilla, que ofrece una vista de sierras verdes fantástica.

Como ocurre desde hace 11 años, el Cosquín Rock volvió a reunir a una cofradía inmensa de jóvenes cordobeses, tucumanos, santiagueños, mendocinos, santafesinos, puntanos y sanjuaninos, entre otros.

Los hoteles, los complejos de cabañas, los campings y hasta las casas particulares servían como dormitorio de miles de chicos que año tras año saben que a esta altura, este lugar de Córdoba les pertenece.

Y el turismo mueve ciudades y Santa María, Bialet Massé y San Roque ofrecían desde choripanes, sándwiches de vacío, bondiola, empanadas y panes a precios bajos.

Los vecinos también ofrecen alquilar sus baños, inclusive para un duchazo, acampar en su jardín, donde algunos han llegado a disponer de baños químicos para los ocupantes.

Otros ofrecían baratos los vasos largos de Fernet con coca, la sangría, la cerveza y el energizante natural que constituyen la sandia o el melón con vino tinto.

"Con esto bailo hasta el amanecer y no necesito nada", decía un cordobés mientras sorbía de su pajita incrustada en una sandia con tinto.

Las rockerías de ventas de remeras o pines se mezclaban con los artesanos que ofrecían chombas caseras, collares, anillos, al lado del que vende lonas, pareos, toallas y hasta pilotines confeccionados con bolsa de residuos.

La música se hizo lugar temprano con los rockeros porteños de Cola de Pato a los que siguió el pop delicado de Emmanuel Horvilleur.

Por fin en el escenario principal, Estelares entrego una buena dosis de rock y poesía para darle paso a la fiesta rock latina de Calle 13, que definitivamente dejaron el reggaeton atrás.

Los portorriqueños han incursionado en un rock bien latino parecido a los Fabulosos Cadillacs y a Mano Negra, pero con todo el Caribe que el francés Manu Chao no tenia.

Se esperaba el cierre con la Vela Puerca, Babasónicos y las Pelotas.

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