Maica y Ricardo, hacedores del calzado artesanal catamarqueño

Producían dulces. Luego, se metieron el rubro del cuero y comenzaron a fabricar calzados artesanales, y hoy es el medio de vida de ambos.
domingo, 21 de octubre de 2018 · 00:30

Por Marcelo Carabajal

Maica Nolano Irigoyen y su padre, Ricardo Martín Nolano, se dedicaron a fabricar dulces por más de 20 años en la provincia, y “de golpe” decidieron cambiar de rubro. Se interesaron por el cuero porque en La Candelaria (Ancasti), donde ellos viven, el material abunda, y en ocasiones, es desperdiciado. Empezaron a conocer la materia prima, a relacionarse con ella, y a trabajarla de un modo artesanal.

Desde hace seis años, Maica y Ricardo realizan calzados artesanales a pedido, utilizando pocas máquinas –que fueron elaboradas por ellos mismo– y el resto del trabajo se hace a mano, con la premisa de que el precio de venta sea “prácticamente lo mismo que vale un zapato barato en una zapatería”.

Cada sábado se convierten en un punto de atracción en la feria de la Manzana de Turismo, ubicada en el centro catamarqueño. En un pequeño stand, exhiben variedades de calzados, responden las inquietudes de los curiosos, y también toman pedidos.

Ricardo, comenta que cuando ingresaron en este sector del mercado, lo hicieron con “la idea de aprovechar un material que, una vez curtido, es un material muy noble para hacer calzado, marroquinería, ropa, lo que sea”. “Después, nos decidimos por el calzado porque es un rubro que no hay. Nosotros (a los calzados) los hacemos a medida, solucionamos un aspecto del mercado que no está cubierto. La mayoría de la gente tiene los pies grandes, anchos, y nosotros como lo hacemos a medida, tenemos una veta en la que nos va bien”, agrega.

EE- ¿Son modelos propios los de ustedes?
MNI- La mayoría sí. Si vemos algún modelo que nos gusta, sobre eso cambiamos algo para que vaya también nuestra base. No todos los modelos podés hacerlos en un taquito. La mayoría de los modelos los diseñamos nosotros”.

Ricardo, por su parte, señala que la idea “no es ajustarse mucho a la moda, sino a la comodidad. Es una horma más bien ancha. La mayoría de los calzados modernos son plataformas, no nos interesa”. Además, remarca que el calzado que elaboran “se adapta mucho al pie, es casi un guante”.

El tiempo que lleva la realización de un par de zapatos, es incalculable. “Depende del modelo que sea. Capaz que estás dos días haciendo un zapato, pero nosotros no nos dedicamos los dos días a hacer sólo el zapato. Hacemos toda una variedad de modelos. Capaz que te hacemos 10 pares en una semana. Pero cada uno, cuanto tardo, nunca hice el cálculo. Es imposible porque no son siempre los mismos tiempos que le dedicás a cada uno”, indica Maica.

El calzado artesanal, también tiene un propósito que va más allá de cubrir los pies de una persona.

“Aunque te parezca mentira, sufre mucho la gente con el calzado. Y los calzados son cada vez más berretas”, considera  Ricardo. “La gente se entusiasma más porque no tenés donde conseguir un calzado que te lo hagan a medida. Le cuesta mucho a la gente mayor que tiene ‘juanetes’, pie ancho. Aparte, la gente prefiere encargártelo, elige el color, el modelo. Le entusiasma más llevarse algo que se lo estás haciendo para ellos. Muchos catamarqueños se sorprenden. No pueden creer que sea de Catamarca, no se lo creen. Pero hay muchos clientes que lo valoran mucho”, cuenta Maica.
 
EE- ¿Pueden vivir de esto ustedes?
MNI- Es de lo que vivimos. Es el único ingreso que tenemos.

Proceso de curtiembre
“El proceso del curtido tiene varios pasos. A nosotros nos llega la piel seca. O sea, carnean el cabrito, (al cuero) lo cuelgan al sol con el pelaje. Después lleva varios procesos. El primero, es volver a hidratar y ponerlo en una ‘lechada’ de cal durante 10 a 15 días –depende del grosor del cuero– para que se aflojen los pelos. Después de eso, se raspa en un proceso mecánico para sacarle los pelos, y después en un fermento que se hace con harina de trigo o de maíz, para sacarle la cal al cuero, se les saca los restos de cal. Después se lo pone en una solución de tanino, que es un extracto de quebracho, que es lo que le da la tonalidad y lo curte. Una vez que el cuero sale de ahí, se le da determinado final que es el sobado y el lijado para que quede suavecito. Después, al color se lo dás con pintura para tela, que puede ser infinita la variedad de colores. La idea es que quede un material fino, una tela prácticamente. Esa es la parte básica del calzado. A partir de ahí, nosotros decidimos hacer calzados, ahí ya es un rubro donde es infinita la variedad”, relata Ricardo.

Armado del calzado
“Lo primero es el diseño. Se diseña sobre la horma para ver la cantidad de piezas que precisás para un modelo. Por ejemplo, para un zapato se usan métodos para copiar la forma, encintando la horma, y después se cortan las piecitas. A nivel industrial se hace con troqueles, nosotros trabajamos todo a mano, con tijera, todo artesanal”, revela Ricardo. Luego, es el turno de “los moldes -con cartón- marcados en el cuero, cortados a tijera. Después, depende si hay que pintarlo, se pinta. También lleva su tiempo de secado, después se vuelve a pegar en el forro, se da el corte final. Depende también del modelo, del diseño”, explica Maica.

A futuro
“Siempre quisimos tener algún modelo que sea más serie, que se pueda trabajar y tener un stock, poder entregarlo en un local. Pero las veces que quisimos encarar locales acá… no. La idea es tener todas las máquinas para hacer la serie de un diseño con el packaging, pero se necesita mucha plata. Por ahora vamos haciendo lo que podemos”, valora Maica.

Ricardo, destaca que al cuero “no se lo valora porque no hay una cultura”, e insiste: “No te imaginás la cantidad de miles de cuero que se tiran. Se podría hacer calzados para chicos, para las escuelas, en vez de regalarles zapatillas chinas”. “Y trabajado por los mismo catamarqueños”, aporta Maica.

Para Ricardo, una vez que el calzado llega a las manos de quien los usará, “es la mayor satisfacción de este trabajo. El sentir el agradecimiento de la gente. Una señora grande se pone el calzado y le rompe el pie, estar acostumbrada a eso y de golpe encontrar un calzado que te saque de esa situación, se ponen contentas. “Aparte (al cliente) le gusta venir a comentarte: ‘Hace tres años que tengo y todavía me duran’”, dice Maica, entre risas.

Fotos: Fabián González.
Contacto: Q'ara Calzado Artesanal

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Comentarios

22/10/2018 | 07:11
#8
Muchos ÉXITOS. SE PUEDE!!!
22/10/2018 | 07:00
#7
Me consta que son excelentes productos
22/10/2018 | 00:20
#6
Conoci el producto en el poncho...los compre porque son muy originales..y la comodidad que tenes al caminar es muy buena...sigan trabajando...que en algun momento podran hacer la compra de las maquinarias que necesitan...🤗
21/10/2018 | 12:12
#5
Muchas gracias!!! Nos encuentran todos los sábados de 8 a 13 hs en el Paseo de Compras de Productos Catamarqueños (PCPC)​​ Av. Virgen del Valle y Mota Botello. También pueden entrar a la página Q'ara Calzado Artesanal o comunicarse por whatsapp al 3834936716/514402
21/10/2018 | 10:11
#4
Pero un número o a dónde solo dice la manzana de turismo pero a dónde uno puede comunicarse gracias y que tengan un feliz día de la madre 😘😘
21/10/2018 | 10:08
#3
Muy bueno sigan así excelente !!
21/10/2018 | 08:30
#2
Felicitaciones

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