Las mujeres catamarqueñas que ayudan a niños a combatir al cáncer

Desde hace 14 años, asisten a niños y adolescentes de la provincia que padecen la enfermedad. Consiguieron viviendas y una cantidad considerable de recursos para los “Solcitos”. Aseguran que las moviliza el amor.
domingo, 04 de noviembre de 2018 · 00:45

Por Marcelo Carabajal

El cáncer también pierde luchas. En la Capital, un grupo integrado mayoritariamente por mujeres, se encarga todas las semanas de contener a los niños catamarqueños que sufren esta compleja enfermedad. Es que, en 2004, se conformó la Asociación Soles Catamarca, que desde su fundación hasta estos días, trabaja con el objetivo de contribuir al mejoramiento de la calidad de vida del niño onco-hematológico y su familia a través de una asistencia integral.

En esta ONG, saben que esta enfermedad tiene un gran impacto tanto para el niño/adolescente afectado, como para su familia y entorno. A partir de ahí, Soles comienza a relacionarse con la persona en cuestión y su familia, brindándoles el acompañamiento necesario, que incluye desde lo material hasta lo emocional.

Soles tiene voluntarios permanentes, y también colaboradores externos, como es el caso de los comerciantes, privados, estudiantes universitarios, entre otros. “Sin en esta fundación no hubiera voluntarios de buen corazón, no existiría”, aseguran.

Soles, pone a disposición del niño con cáncer y su familia una importante cantidad de recursos, como las ayudas económicas y alimentarias (dinero, calzado, ropa, elementos de higiene, pasajes, y en algunos casos, el pago de estudios y/o prácticas que por diferentes motivos no son cubiertos por la obra social o por el Hospital de Niños).

También brinda alojamiento para las familias del interior provincial: posee dos casas equipadas y un SUM en calle La Aguada del barrio 120 Viviendas, ubicado en la Zona Norte de la ciudad (Capital). Allí, los niños del interior provincial y sus familias, pueden alojarse sin ningún costo, y recibiendo lo que precisan.

Además, acompañan a los nenes y sus familias a otras provincias cuando son derivados a centros de salud de mayor complejidad para el tratamiento de la patología. Las clases de apoyo escolar para quienes las necesitan, visitas domiciliarias, y la gestión de viviendas y mejoras habitacionales, están en el soporte de ayuda.

En 2016, crearon un Banco de Pelucas Oncológicas, donde producen con sus propias manos las pelucas que entregan a las personas afectadas que las requieren. Cabe mencionar que, para materializarlas, reciben donaciones de cabello de quienes desean colaborar.

“Es maravilloso ver a la gente, sobre todo a los niños, como quieren colaborar ellos a su forma, entregando el cabellito para una nena o una persona que está necesitando. Ese cabellito después se transforma en una peluca, pero para llegar a esa peluca, hubo intención de esa persona. Lo que te llena el alma, es ver a la persona con la problemática entrar a la institución triste y se va a con la peluca, con la sonrisa de oreja a oreja”, cuenta Stella, la presidenta de Soles, en diálogo con El Esquiú.com.

Para Stella, también es importante “que la gente sepa que puede contar con ‘Soles’”. “El niño puede contar con una institución que lo respalde. Que le va a ayudar en todos los trámites que ellos necesiten. Todos los ‘Solcitos’ (así les llaman a los nenes con cáncer) que han pasado por esta institución, todos han tenido su vivienda o su mejora habitacional”, rememora.

EE- ¿Cómo es la llegada del niño con cáncer? ¿Cómo se inicia el contacto?
SMM- Por lo general, yo los busco. Iba a por el Hospital (de Niños) y subía todos los días a ver si había algún chiquito enfermo. Logramos una buena comunicación con el sector de Oncología y me avisan. Y de ahí los visito, voy a la habitación, me presento y les muestro todo lo que hacemos. Le otorgamos, en la primera visita, una ayuda económica, vemos que es lo que le está haciendo falta (al niño) y sobre eso empezamos a trabajar, y ahí empieza el vínculo. Después, cuando ellos pueden, los traigo para la Asociación para que venga a conocer. El niño de interior, de escaso recursos, viene y se hospeda acá. El que no, si tiene su obra social, se va a su hotel. Y lo mismo lo asistimos.

EE- ¿Y la contención, el apoyo emocional?
SMM- Me puse a estudiar, me capacito para contenerlos a ellos. ¿Cuál es la contención más grande? Que vengan a los talleres, que tienen un trasfondo: son mamás con la problemática, que se les han fallecido niños, que los chiquitos se les han curado, y conversar, esa terapia ya significa un montón. Es una contención entre todas. Se sostienen. Hay mucha empatía, es ponerse en lugar de la otra persona, ver cómo se siente, cómo la ayudo.

EE- ¿Cómo ha sido tratar con los padres y madres de los chicos que han fallecido por la enfermedad o, que han superado la enfermedad?
SMM- Es difícil superar la muerte de un hijo. Tenemos una mamá (de un niño que falleció) hace tres años, y ella sigue viniendo a los talleres. Al principio le ha costado, y poco a poco, con las mismas madres integrándose acá, fue superando. Hoy trabaja con las pelucas, es una voluntaria más. Las pelucas te curan el alma.

Stella, además, señala que “las mamás ahora son protagonistas, han cambiado de actitud. Es la mamá que puede luchar, que puede hacer”.

Tapitas

Para la asociación, la recolección y donación de tapitas es fundamental. En ese sentido, los voluntarios externos son los actores principales, porque se encargan de juntarlas y depositarlas en la sede. “Ellos (en el Garrahan) las reciclan” y “al plástico lo venden o lo transforman en kit de baldes o venden ese plástico para juguetes, y con ese dinero se sostiene el Hospital Garrahan y la Casa Garrahan”. Por ello, “la tapita es un pilar fuerte para la Fundación. Entonces, concientizar a la gente que con una tapita estás ayudando a un niño enfermo, es importante”. “En vez de tirarla a la basura, la juntás para alguien que la necesite, para un bien común. No es tan sólo (para) el niño con cáncer, es también (para) el niño que está con cualquier patología”, comenta Stella.

“Nadie es profeta en su tierra”

Las mujeres que le ponen el cuerpo a la asociación todas las semanas, fueron reconocidas por legisladores de otra ciudad, pero no de Catamarca. En octubre de este año, el Honorable Concejo Deliberante de Carmen de Patagones (Buenos Aires) declaró de “Interés Municipal” al proyecto del Banco de Pelucas Oncológicas Solidarias “por su colaboración, enseñanza, y capacitación recibida y principalmente con un fin solidario permanente, para llevar adelante la creación de un banco de pelucas solidarias oncológicas en las ciudades de Carmen de Patagones y Viedma, con vecinos de la comar”. “Fue realmente emocionante y gratificante que nos reconozcan”, indica Stella, y también dice que “nadie es profeta en su tierra”.

Testimonios de voluntarios

“Marita” Biagi fue presidenta de Soles en la gestión anterior a la de Mandatori, y actualmente es voluntaria permanente e integrante de la Comisión Directiva. “Venimos trabajando desde hace 14 años, con un grupo de voluntarias muy lindas. Cada una en su gestión trató de aportar para que la institución crezca. Siempre tratamos de mantener la cordialidad, la armonía y el compañerismo. De integrarnos con la problemática de las madres y los chicos, y tratar de sacar esto adelante. Dar lo mejor que tenemos”, asegura.

Jorge Martín Flores, por su parte, es estudiante universitario y es uno de los pasantes que colabora en Soles. “Llegué acá por una pasantía de la Universidad, y lo que hacemos es colaborar en las tareas diarias. Es mi primera experiencia (como voluntario). En cortas palabras, te hace sentir bien. Sabés que estás colaborando en una causa muy linda. Uno se va concientizando de algunas cosas que a veces no las tiene muy en cuenta. Te hace ver cosas que, por la vida de uno, por las ocupaciones, no te das cuenta. Acercarte a una organización como esta te hace ver esas cosas, te concientiza bastante. Totalmente recomendable (la experiencia)”, revela.

Elba Solohaga, es madre de una niña que “tiene una enfermedad que es algo similar al cáncer, por la cual yo entro (a ‘Soles’)”. “Tratamos siempre de hacer pelucas, viene mucha gente que necesita. Es lindo ver esa satisfacción de ellos, les cambia la cara. A veces sacamos tres, cuatro (pelucas) en el día. (La gente) se ofrece a ver en qué otra cosa nos puede ayudar, preguntan qué necesitás, con el tema de las tapitas (colaboran), también ropa. (Las madres) están en el grupo y uno las contiene”, explica.

EE- ¿Qué sienten que las moviliza: el dolor, el amor, la posibilidad de brindarle solución a alguien que la está pasando mal?
SMM- A mí, personalmente, me moviliza el amor. Creo que a todas las chicas también. El amor sobre todas las cosas. Ellas han vivido momentos muy duros, saben lo difícil que es y está bueno extender la mano a alguien que lo está necesitando. Hay que hacerlo, no decirlo.

¿Te interesa ayudar? Este es el contacto con la asociación: Soles Catamarca
Fotos: Gustavo Roldán

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Comentarios

04/11/2018 | 15:28
#3
Díos las bendiga por su hermosa labor
04/11/2018 | 10:41
#2
Felicitaciones para esta brillante organizacion solidaria ; que Dios los bendiga.
04/11/2018 | 08:05
#1
Me colma de satisfacción el hecho de constatar que en mi ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca,haya tantas personas de buen corazón y dispuestas a poner SU GRANITO DE ARENA para que nuestros hermanitos tengan el apoyo solidario y cristiano en su lucha por una vida sana. FELICITACIONES A TOD@S L@S VOLUNTARI@S. DIOS Y LA VIRGEN L@S BENDIGA. TENDRÁN SU RECOMPENSA. Me gustaría conocer la dirección para ver si puedo ir a visitarlos.

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