HUMANOS

Antonio Berni

Berni fue un artista representativo de la época que vivió; lo caracterizó el fuerte contenido social de su obra. Con una galería de personajes entre los que se destacan Juanito Laguna y Ramona Montiel, representantes de los sectores más bajos y olvidados. Su obra estuvo influenciada por los acontecimientos históricos que vivió a lo largo de su vida.
martes, 12 de octubre de 2010 · 00:00

Delesio Antonio Berni nació en la ciudad de Rosario (provincia de Santa Fe) el 14 de mayo de 1905.

Su padre, Napoleón Berni era sastre y fue uno de los tantos inmigrantes europeos que se instalaron en Rosario . Su madre se llamaba Margarita Picco era argentina, hija de italianos radicados en Roldán.

En 1914 ingresó como aprendiz en el taller de vitrales Buxadera y Cía. donde recibió las enseñanza de su fundador, N. Bruxadera, un artesano catalán. Poco tiempo estuvo en este taller ya que entre 1914 y 1915 su padre volvió a Italia, entonces Berni es enviado a la casa de sus abuelos en Roldán.

Napoleón Berni murió durante la Primera Guerra Mundial.

estudió pintura en el Centre Catalá de Rosario con los maestros Eugenio Brunells y Enrique Minné.

En 1920, a los 15 años, expuso sus cuadros por primera vez, en el Salón Mari. La muestra constó de 17 óleos (paisajes suburbanos y estudio de flores).

Expuso nuevamente sus obras en 1921, 1922 y 1924. En 1923, también expuso pero esta vez en Galería Witcomb de Buenos Aires.

Ya por ese entonces recibía los halagos de los críticos en varios artículos publicados el 4 de noviembre de 1923 en los diarios La Nación y La Prensa.

Sus primeros cuadros respondieron al impresionismo y al paisajismo.

En 1925 consiguió una beca otorgada por el Jockey Club de Rosario para estudiar en Europa y en noviembre de ese año llegó a Madrid.

En febrero de 1926, el Salón de Madrid expuso "Puerta cerrada", es un paisaje madrileño que llamó mucho la atención, como si nadie antes hubiera pintado así la ciudad. Más tarde pintó otros temas españoles, "Toledo y el religioso" (1928), y "El Torero calvo" (1928).

Estando en esta ciudad advirtió que en realidad era París la cuna de la pintura española. Por eso decidió trasladarse a la "Ciudad Luz". Terminada la beca, Berni volvió por unos meses a Rosario, pero al poco tiempo retornó a París, ahora con un subsidio del Gobierno de la provincia de Santa Fe.

A fines del invierno de 1928 hizo una exposición individual en la Galería Nancy de Madrid.

En 1928 conoció a Louis Aragón, poeta, novelista y ensayista francés, uno de los líderes del movimiento dadaísta y del surrealismo. Aragón lo acercó al surrealismo y también a André Bretón, poeta y crítico de arte.

Por otra parte Berni en ese año se relacionó con el joven pensador Henri Lefebvre, uno de sus mejores amigos franceses, quien lo iniciará en la lectura de Marx. También conoció a Max Jacob, con quien aprendió la técnica del grabado.

Sin lugar a dudas la retrospectiva de Giorgio de Chirico y el conocimiento de las obras de Magritte serán los elementos fundamentales que llevarán a Berni a ingresar al surrealismo.

En 1930, la noticia de una revolución en Buenos Aires lo dejó consternado. Ya casado y con una hija decidió volver a la Argentina. No podía quedarse en un París tan distante, con escasas noticias de su país.

Al regresar, vivió por unos meses en una chacra de la provincia de Santa Fe, para luego instalarse en Rosario y trabajar como empleado municipal.

Tomó parte activa de la vida cultural de la ciudad, organizó la Mutualidad de Estudiantes y Artistas Plásticos y se adhirió por un tiempo al partido comunista. anto Europa como América, por entonces sufrían la crisis de 1929 en Estados Unidos y Argentina con la revolución del 30 había comenzado la llamada "década infame".

Rosario es un lugar especialísimo en esos años. Ahí se asentó la mafia, la de Chicho Grande y la de Chicho Chico, y la prostitución que tuvo su imperio en el barrio de Pichincha. En 1932 Berni se internó en ese universo para colaborar como fotógrafo en una nota periodística encargada a Rodolfo Puiggrós, futuro dirigente comunista. Era una zona de garitos y varités, que desaparecieron en 1937.

Y fuera de esta miseria humana que observó Berni estaba la otra, la del hombre que vivía en las zonas rurales entre los chacareros. Este mundo era totalmente distinto al de París de los años 20 y de los artistas surrealista.

No pudo dejar de sentir una gran conmoción interior. De alguna manera dejó en parte el surrealismo ya que sufría la desazón, la desesperanza de la gente. Decidió asumir un compromiso con su país.

En 1934 Berni comenzó a mostrar la problemática social de la década del 30 con sus obras "Desocupados" y "Manifestación".

No sólo la Argentina está en crisis. La desocupación, la pobreza, el comienzo del nazismo y fascismo, la Guerra Civil Española, espantan a Berni.

Entre 1935 y 1946 se desempeñará como profesor de la Escuela Nacional de Bellas Artes. Berni en esta época está en pleno rescate explícito de la realidad americana y este impacto se hace sentir en su pintura.

En 1943, recibe el Gran Premio del Salón Nacional, por su retrato "Lili". Luego, viajará por Latinoamérica, incorporará en su visión características de las culturas del Pacífico, lo que dará sostén a su realismo y renovará sus convicciones humanistas y plásticas.

Entre 1946 y 1956, vive en Santiago del Estero, cuna de la cultura quechua en territorio argentino. Por estos años afirmaba : "Los problemas del arte están sometidos a los de la vida, para servir a los hombres y no para separarnos de ellos". La vida en este lugar le permitirá adentrarse aún más en un pensamiento original y propio, e identificarse con mayor profundidad en lo que Squirru llama "el sentido común popular" tan bien expuesto en sus obras de aquí en más.

En 1950, se casa con Nélida Gerino y tiene otro hijo. Entre 1956 y 1958, expone en Berlín, Bucarest, Varsovia y Moscú. En estos años, comienza a empastar sus obras con la fiereza de un arte que asimila los hallazgos del Informalismo. Berni comienza a crear personajes con una mitología que se nutre de las condiciones ambientales que lo rodean. Su tarea plástica trasciende el plano de lo circunstancial, los temas tienen gran intensidad plástica, no es el tema lo que le da vigencia a su obra, sino el lenguaje plástico elegido que "sostiene" y se equilibra con el contenido.

En 1962, con las Series de Ramona Montiel y Juanito Laguna, recibe el Gran Premio de Grabado de la Bienal de Venecia. Estos son los personajes que habitarán las escenas de la vida donde Berni descargará su temperamento sediento de sed de justicia. Aparecerán como símbolos del dolor humano, de su condición vital representados entre lo siniestro y la ingenuidad.

En 1965, recorre importantes Museos de América, Estados Unidos y Europa. En este mismo año, realiza una muestra en el Instituto Di Tella. Se trata de ambientaciones, de objetos polimatéricos, de un bestiario alegórico que denuncia la corrupción en una versión apocalíptica. La titula "La masacre de los inocentes".

En 1967, arma la Caverna de Ramona en Rubbers (galería de Arte). En 1970, llega a la plenitud de sus recursos expresivos. Investiga la técnica del Grabado (estampa seres relacionados con los héroes de su propia mitología) y logra relieves de densidad escultórica. De gran virtuosismo, éste no sustituye su densidad expresiva, aceptando y violando todas las reglas tradicionales.

En 1974, realiza una muestra en Rosario. Escribe el prólogo de su catálogo, y en él enaltece el trabajo de COLLAGE ( expresión lograda con materiales diversos, de formas y colores, antes rechazadas por antiestética). En su trabajo, los cambios formales y cromáticos, se han producido en función de la temática. El "estilo", dice, es una manera de pensar trascendiendo.

Muere el 13 de octubre de 1981.

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