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La Puna de Catamarca, paisajes de otro planeta

Nos despedimos de Santa María muy temprano y retomamos camino por la misma Ruta 40 dirección sur. Los primeros 80 kilómetros están asfaltados, pero las condiciones del asfalto no son muy buenas, así que tardamos más de lo previsto en completarlos.
jueves, 13 de octubre de 2011 00:00
jueves, 13 de octubre de 2011 00:00

Después de estos 80 km de asfalto, la ruta 40 se convierte en camino de tierra cubierto de pequeñas rocas, lo que en Argentina llaman camino de ripio. El comienzo de este camino se encuentra cerca del Aeropuerto Alumbrera –un aeródromo que recibe vuelos charter y que conecta con la mina Alumbrera que esta a 30 km- .

El aeródromo -en medio de la nada de Catamarca- tiene la finalidad de trasladar a los trabajadores de la mina Alumbrera, una de las minas de explotación de cobre y oro más grandes del mundo.

Seguimos por la ruta 40, pasamos Hualfín y llegamos hasta la localidad El Eje, donde abandonamos la ruta 40 para tomar la ruta provincial 43, que es la que la ruta que dirige hacia la puna Catamarqueña. De un lado del camino podíamos observar como un oasis verde los viñedos de Hualfín, del otro lado, el ocre de los cerros dominaba el paisaje.

El camino hacia El Peñón -a veces asfaltado y en algunos tramos no- es maravilloso, los colores y las formas sorprenden a cada paso, dunas de arena blanca se suceden a campos de lava petrificada y a lagunas ubicadas a más de 3000 mt de altura.

El paisaje raro y llamativo de estas tierras -que de media tienen una altura de 3.800 msnm- están increíblemente pobladas por suris, vicuñas y aves acuáticas.

Llegamos al Peñón, un oasis en el desierto. El Peñón es un de los pocos lugares de la Puna en Catamarca que permite el asentamiento humano por estar ubicada en una planicie o una especie de campo que la resguarda bastante de las inclemencias climáticas. El Peñón tiene el encanto de todo pueblo de la Puna, árboles delimitando sus calles de tierra, casas de adobe y la simpleza de su gente. Aquí nos quedamos, El Peñón fue base para dos excursiones que prometían ser inolvidables.

El día siguiente nos encontró despiertos muy temprano esperando al guía que nos llevaría por las maravillosas tierras de la puna de Catamarca. Nos montamos en un vehículo especial para recorrer estos caminos -muchos de ellos son solo una huella- y emprendimos viaje hacia lo que sería nuestra primera e inolvidable primer parada del día: el Campo de Piedra Pómez.

La Puna de Catamarca es la región con más volcanes del mundo, hay más de 200 volcanes, y aunque hoy están inactivos, hace millones de años está región fue lo más parecido a un infierno. Las erupciones de los volcanes dejaron campos de lava petrificada, formaciones rocosas de minerales, y grandes depósitos de piedras.

El Campo de Piedra Pómez es un gran depósito de piedras del tamaño de hasta un edificio y de un color blanco tiza, un enorme campo de rocas gigantes que un día un volcán escupió y que al visitante de hoy le parecen talladas y pintadas

Muchos viajeros como yo, habrán sentido alguna vez esa emoción que solo nos brinda la belleza inesperada de un lugar singular, las pulsaciones del corazón se aceleran y los ojos no quieren ni parpadear.....así me sentí yo frente al campo de Piedra Pómez, excitada como una niña, corriendo de aquí para allá, tocándolo todo y sin dejar nunca de imaginar como habían llegado estas rocas aquí.

El Campo de Piedra Pómez parece no tener horizontes –aunque los tiene-, lo que con seguridad no tiene son senderos, pero eso no quita que se pueda caminar por la zona y explorar. Después de mucho rato caminando entre Piedras Pómez y disfrutando de la rareza de este paisaje increíble, decidimos seguir nuestro viaje hasta una Laguna a 4.300 msnm.

La Laguna Grande es un oasis para flamencos ubicada a 4.300 msnm. Durante la primavera y el verano del hemísferio sur en Laguna Grande viven el mayor número de Flamencos de todo Sudamérica que eligen este lugar de la puna en Catamarca para anidar y para tener sus crías.

En la Laguna Grande pudimos observar tres diferentes clases de flamencos, los tres de la misma familia pero diferentes entre sí.

El flamenco andino de plumaje blanco y rosado y con sus patas amarillas, el flamenco de James de patas rojas y pico amarillo, y el flamenco chileno de color salmón con su pico negro y sus rodillas rosadas. Aves preciosas que deciden vivir en un lugar no menos impresionante como lo es la Laguna Grande en Antofagasta de la Sierra, Catamarca.

Después de un día lleno de sorpresas y aún fascinados por los paisajes y la vida que habíamos descubierto, volvimos al Peñón para descansar hasta el otro día.

Al día siguiente un nuevo destino nos esperaba, esta vez una de las calderas más grandes del mundo, el cráter de la caldera del Volcán Galán.

La caldera del Volcán Galán tiene 36 km de diámetro y sus paredes o bordes llegan a los 5.000 mt de altura. La caldera se formo 2.200.000 años atrás después de la gran erupción del volcán Galán que además formo dentro de la caldera varias lagunas, la más grande de ellas la Laguna Diamante.

Después de recorrer la caldera del Volcán Galán seguimos camino hacia el Salar del Hombre Muerto, bordeando el río que lo alimenta, el río Los Patos.

Los colores del paisaje no dejaban de sorprendernos, las vegas: pequeños campos con pastizales de un color amarillo le sucedían a cerros rojos y volcanes negros hasta chocar con el blanco más intenso del Salar del Hombre Muerto, uno de los yacimientos de litio más importante del mundo.

Y allí estábamos nosotros fascinados y conmovidos por el paisaje y con parte de su historia también. El guía nos llevo a un extremo del Salar del Hombre Muerto y tuvimos la oportunidad de ver de cerca la mina de oro Incahuasi, que fue explotada por los Incas y luego por los españoles. Nuestro día termino en el pueblo de Antofagasta de la Sierra la capital de todo el departamento y de la puna en Catamarca.

Antofagasta de la Sierra está a más de 3320 msnm y es un verdadero oasis en la puna. Un pueblo con casitas blancas, grandes alfares, gente tranquila y de piel muy morena que se dedica al pastoreo de llamas, ovejas y cabras.

Al día siguiente recorrimos otra parte del Salar del Hombre Muerto para llegar a Antofalla, una pequeña villa de muchos colores, vegas y desde donde se puede ascender a los volcanes Antofagasta y Alumbrera.

La Puna Catamarqueña nos seguía sorprendiendo con las vistas al salar de Antofalla y sus lagunas de colores o géiseres inactivos.

Todo el paisaje era impresionante, todos los colores de la puna sin maquillaje se reflejan en las fotos que no necesitan ningún retoque para parecer increibles.

Estábamos a más de 4000 msnm y todo aquello parecía un paraíso, hasta los picos de los volcanes no parecían tan altos, -claro nosotros veíamos solo los casi 2.000 mt restantes-

Volvimos Antofagasta de la Sierra, allí pasamos nuestra ultima noche antes de seguir viaje. Nos quedamos en la hostería del pueblo, y por la noche, después de que las luces del alumbrado de las calles se apagarán, pudimos contemplar un cielo azul lleno de estrellas que parecía estar muy cerca nuestro.

Al otro día emprendimos el camino de regreso, los salares, colores, lagunas y volcanes de esta región tan desconocida de la puna atacameña ya no eran tan extraños a nuestros ojos. Lo miramos todo muchas veces más como intentando absorber y memorizar cada detalle, para luego poderlo contar.

Seguimos viaje al encuentro de la ruta 40 otra vez, esta vez nos esperaban ruinas incas, una ciudad llamada Londres en Catamarca y la ruta de los seismiles.....

 

Algunos consejos de viaje:

La región de la puna en Catamarca comprende todo el departamento (comarca) de Antofagasta de la Sierra y una pequeña parte del departamento de Belén. Esta ubicado en la parte Noroeste de Catamarca, limita con Chile al oeste y con Salta al norte.

La altura media de toda la región es de unos 3.800 msnm, y en muchos sitios la altura asciende a más de 4.300 msnm.

El clima es árido y seco: de día el sol siempre brilla, la temperatura es muy elevada, aunque no se siente. De noche la temperatura cae abruptamente, marcando niveles por debajo de los 0 grados. La amplitud térmica entre el día y la noche puede llegar a ser de hasta 30 grados.

Desde la ruta 40, ya sea desde el sur o desde el norte, tomando por la ruta provincial 43 se puede llegar hasta el Peñón en cualquier tipo de coche. A partir del Peñón, los recorridos son huellas, caminos de ripios que sortean piedras y ríos y en los que es muy fácil perderse. Por ello es necesario contratar un guía con un vehículo especial para realizar excursiones.

Más información: Cultourama

 

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