La madre de Sonia Garabedián dijo que su hija "para él era peor que un perro"

El marido de Garabedián aseguró que ella se encontraba muy deprimida.
lunes, 13 de diciembre de 2010 00:00
lunes, 13 de diciembre de 2010 00:00

La madre de Sonia Garabedián habló con la prensa y dijo “quiero agradecer al Sr. Nieva la comisaría 5ta. que fue el único que ayudó mientras yo estaba luchando por mi hija, al hospital porque la atendieron bien. Pido disculpas a la comunidad por los problemas del rastrillaje. La policía, la fiscalía trabajaron mucho. Y a esos sinvergüenzas que ni se les ocurran seguir lucrando con la vida de mi hija porque ahora le quieren hacer juicio a la policía, a los médicos porque son tan materialistas.
Mi hija para él era peor que un perro y ahora viene a llorar en la puerta de la morgue.
Yo me había ido a Buenos Aires a cobrar porque nos estábamos quedando sin plata.
El lunes a la mañana le mando un mensaje diciéndole si le puede traer a Liliana en la camioneta, “es lo único que te pido”, le dije. No me contestó.
El miércoles me llama para decirme que Liliana estaba desaparecida. Cuando él se dio cuenta que yo no estaba el aprovechó y se llevó todo. Quiere decir que mi hija pasó otro mal momento. Cuando vio que mi valija ya no estaba él aprovechó para seguir hundiéndola más en el pozo".
 

"El la abandonó. La salud de mi hija no le importó para nada.
Yo la quería llevar a Buenos Aires porque allá tiene psicólogo, psiquiatra de la familia pero él no nos dejaba llevar a los chicos.
En el juzgado 3 pido que me dejen  llevara a ella con los chicos hasta Navidad y después que los chicos pasen fin de año con él. Pero dijo que no, que si ella se iba era porque abandonaba a los chicos.
El médico que hizo la autopsia determinó que mi hija falleció por deshidratación, que no tenía alimento en las vísceras, no tenía líquido ni siquiera orina. Murió sequita.
Dicen que le bajó la presión, que se descompuso y ahí murió.
Ella nunca la denunció sin embargo él sí la denunció a ella. Mi hija por los golpes que recibió nunca le hizo una denuncia y él por no dejarlo ver ese día le hizo una denuncia”.
 

"La psiquiatra me dijo que estaba pasando por una profunda depresión, me dijo que iba a salir pero tenía que seguir un tratamiento psicológico. Yo en Buenos Aires tenía como brindarsela pero no la podia sacar de acá.
El la sacó la moto para hacerla más daño pero no pensaba que además de hacerla daño a ella le hacía daño a los hijos. La moto era el único medio que tenía para traerla al jardín de la Escuela Belgrano desde el barrio Achachay y cuando él la sacó la moto tenía que venir caminando”.
 

Por su parte Roberto Barros, marido de Sonia Garabedián, mantuvo un diálogo con radio Valle Viejo y se refirió a la situación por la que está pasando y a los dichos que su ex suegra manifestó ante los medios.


“Mi esposa y yo sabíamos que el 20 de este mes teníamos que desocupar la casa. Nosotros ya teníamos otra casa prácticamente alquilada. Por razones de trabajo yo tenía que irme a vivir a Córdoba y mi esposa no quería irse de Catamarca, a ella le gustaba mucho estar acá. Es más habíamos conversado que ella se quedaba acá, de hecho a los chicos les había inscripto en el colegio.
Yo fui retirando cosas de la casa pero la casa tiene cosas, no es que no hay nada como dice esta señora.
A mi me interesó siempre que mi esposa se quedara en Catamarca y a pesar de que estuviéramos distanciados yo nunca me negué a que ella estuviera en un lugar cómodo y yo venir los fines de semana a visitarlos como corresponde.
Nosotros llevábamos 7 años de casado y todo lo que logramos lo hicimos juntos. Teníamos discusiones como cualquier pareja. Nuestra relación era normal, a veces uno tiene su punto de vista pero al otro día estaba todo normal".


"Yo nunca tuve situaciones de violencia como dice esta señora y alguna otra persona. Jamás le pegué a mi esposa, sí teníamos discusiones pero jamás la pegué”.
 

Cuando se le consultó acerca de sus dichos sobre que su suegra sabía más de lo que dice acerca del paradero de su esposa, antes de que fuera hallada, y de la aparición de un tercero en discordia, Barros dijo “quizás se me entendió mal. Lo que yo dije es que a raíz de que ella me plantea la separación y no tenía claro por qué motivo era, tenía la duda de que pudiera existir otra persona. Pero a medida que se iban presentando los hechos me di cuenta que el problema que había entre Liliana y yo no era por eso sino porque estaba pasando por una situación difícil.
Yo la notaba totalmente diferente a la persona que siempre había tenido a mi lado, deprimida nunca la había visto.
Imagínese que yo trabajo afuera, nos hablábamos por teléfono todo el día, teníamos una comunicación muy fluida”.
 

Al ser preguntado si ante estas circunstancias él había intentado ayudarla, respondió “sí, intenté ayudarla. La primera vez que viene la madre a Catamarca yo me había ido a Córdoba un lunes y ella viene un martes a Catamarca y yo le digo “porqué no se fija y Ud. que es la madre le pregunta qué es lo que le está pasando”. Yo me cansé de buscar asistencia para contenerla a ella”.
Respecto a la relación con su suegra, Barros dijo “con mi suegra y con algunas personas de la familia de mi esposa el trato era prácticamente nulo. Lamentablemente cuando uno no comparte la forma y la educación de otras personas uno toma distancia y yo soy una persona muy frontal.
Hoy por hoy con mi abogado estamos pensando en el tema familiar, después con la parte psicológica estamos esperando que nos llamen para ir con mis hijos porque yo no sé cómo explicar a mis hijos esta situación”.
 

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