Ocurrió en 2003 y causó la muerte de una joven motociclista

Declaran a un peatón como responsable de un accidente

miércoles, 22 de diciembre de 2010 00:00
miércoles, 22 de diciembre de 2010 00:00

El martes pasado se dictó en Catamarca un fallo relacionado con un accidente de tránsito que resulta inédito en la provincia, pero que sienta un precedente interesante en la materia. Por primera vez la Justicia Correccional sancionó a un peatón por haber ocasionado un siniestro vial, en este caso con la trágica consecuencia de la muerte de una joven de sólo 20 años, Ana Verónica Gómez.
El accidente se produjo el 15 de diciembre de 2003 sobre avenida Antonio del Pino, cuando la víctima se conducía en motocicleta y atropelló a la ahora condenada, Alicia del Valle Nieva, que caminaba por el medio de la calzada, en la oscuridad de la noche.
La víctima conducía una motocicleta con luces reglamentarias y a una velocidad inferior a la máxima permitida en el lugar.
Los peritos fueron concluyentes en afirmar que Nieva violó una norma elemental en la materia: la Ley Nacional de Tránsito, que en uno de sus artículos establece como deber para los peatones, en caso de caminar por lugares en los que no existen veredas –este es el caso- por la mano contraria al tránsito y lo más alejado posible de la calzada.
Y el médico forense que declaró en el juicio concluyó en que aún si Gómez hubiese llevado un casco protector la muerte se habría producido de igual manera, porque las lesiones fatales se produjeron en el cuello y no en el cráneo.
El precedente interesante que sienta este fallo es que por primera vez se sanciona a un peatón por no ejercer el debido cuidado y con ello haber causado nada menos que la muerte de quien, si bien no llevaba el casco protector, conducía en el marco de los reglamentos. Con ello se reafirma que los peatones, aún cuando a la luz de las estadísticas de siniestralidad vial pueden aparecer como sujetos indefensos, tienen también responsabilidades cuando transitan por un espacio público que deben compartir con otros, ya sea ciclistas, motociclistas o automovilistas.
A diario se lanzan ácidas críticas contra quienes manejan vehículos automotores, especialmente a choferes de ómnibus y camiones. Pero nada se dice de aquellos peatones que desoyen las más elementales reglas de tránsito, como cruzar la calle en las esquinas y no a mitad de cuadra, hacerlo cuando el semáforo se los permite o, como en el caso al que hacemos alusión, caminar siempre por la mano contraria al tránsito, para así advertir un eventual riesgo. Por eso, es hora de que las campañas de educación vial no sólo se orienten a quienes conducen un vehículo, sino también a quienes comparten con ellos el espacio público de la calle, la avenida o el camino.
 

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