Eduardo González, de 70 años, fue condenado ayer.

6 años por reiterados abusos a una niña

La pena fue levemente inferior a lo solicitado por la fiscalía.
viernes, 06 de agosto de 2010 00:00
viernes, 06 de agosto de 2010 00:00

Eduardo González, un jubilado de 70 años, fue condenado ayer a purgar seis años de prisión, por haber sometido en reiteradas oportunidades a aberrantes manoseos a una niña de 9 años, de la que era vecino. Así lo resolvió la camarista Patricia Raquel Olmi, quien declaró culpable al septuagenario del delito de “abuso sexual gravemente ultrajante continuado”, tal como llegó acusado al juicio.
El debate se desarrolló en una sola jornada. Tras abrirse la audiencia, y después de los trámites de rigor, el imputado se negó a prestar declaración por consejo de su abogado, Roberto Díaz.
Luego declararon tres testigos: el padre de la víctima, un hermano y una vecina del lugar. Según trascendió, los dos primeros ratificaron los cargos en contra de González, mientras que la tercera dio algunos detalles de la personalidad del imputado. En tanto, la víctima no prestó declaración ante el tribunal para evitar que reviva los traumáticos episodios, y se incorporó la declaración que brindó durante la etapa de investigación.
En esa oportunidad narró con absoluta claridad los hechos de los que fue víctima en múltiples oportunidades, en manos de González. El hombre vivía cerca de su casa en el barrio San Antonio Sur, y tentaba a la niña con dinero y golosinas para llevarla a su casa. Una vez allí, la sometía a tocamientos de sus partes íntimas, entre otras prácticas sexuales. Y la mantenía amenazada para que no dijera nada de lo que ocurría.
El caso salió a la luz cuando una hermana de la vícima la fue a buscar a la casa del imputado y se encontró con la niña semidesnuda, dentro de la habitación de González. Luego le dijo al padre lo que ocurría y finalmente la niña terminó contando que venía siendo sometida sexualmente desde hacía meses.

Alegatos

Para el fiscal de Cámara, Ruben Carrizo, en el debate quedaron plenamente acreditados todos los extremos de la acusación original. Por ello mantuvo el cargo tal como fue elevado a juicio, y solicitó una pena de 6 años y 8 meses de prisión. El representante del Ministerio Público dedicó un tramo de su alocución para solicitar que no se beneficie al acusado con la detención domiciliaria, pese a que está dentro del límite de edad que permite esa modalidad.
Por su parte, el abogado Díaz planteó que existían algunos elementos de duda. Y pidió que se absuelva al imputado ante la falta de certezas de lo ocurrido. En forma subsidiaria, solicitó una pena mínima y el beneficio de prisión domiciliaria.
El fallo de la jueza Olmi, que presidió el tribunal unipersonal, se dio a conocer a las 12.30. Y el imputado fue trasladado al Servicio Penitenciario, donde purgará la sentencia.

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