Son Noelia Baigorria y Luis M. Coronel, los acusados del resonante “Crimen de El Jumeal”, ocurrido en junio de 2008

Confirman la condena a una homicida y le bajan cuatro años a su cómplice

La Corte de Justicia resolvió la casación y mantuvo la condena a 22 años de prisión para Baigorria. El defensor anticipó que recurrirá ante la Suprema Corte de Justicia porque consideró que se violó el principio de “igualdad ante la ley”.
sábado, 12 de febrero de 2011 00:00
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La Corte de Justicia confirmó la condena a 22 años de prisión en contra de Noelia Baigorria, la joven belicha que asesinó al ex policía Ramón David Vicente Ortega para “sacárselo de encima”, en el resonante “crimen de El Jumeal”. Asimismo, atenuó en cuatro años la pena para Luis Miguel Coronel, el joven que actuó como cómplice en el hecho, al considerar que había elementos de atenuación que no fueron valorados por el tribunal de sentencia al momento de dictar el fallo.
Así fue confirmado por fuentes judiciales, las que señalaron que días atrás se conoció la resolución de los recursos de casación que presentaron el año pasado los abogados de los dos imputados. En el caso de Baigorria, el abogado defensor Marcos Denett había solicitado una modificación en el monto de la pena, ya que consideraba que por las circunstancias en las que se produjo el hecho, el castigo había sido excesivo.
El abogado planteó que en el debate no se había demostrado que la autoría material de la muerte recayera en Baigorria, y que, por el contrario, tal como había acusado la Fiscalía, fue Coronel quien golpeó a la víctima con una piedra en la cabeza y lo dejó inconsciente hasta morir ahogado en el embalse.
Además, señaló que al no tener antecedentes penales, y siendo la escala penal con la que se castiga el homicidio simple de 8 a 25 años, consideró que una pena de 22 años de prisión era desproporcionada para su cliente.
Sin embargo, la Corte de Justicia confirmó lo actuado por el tribunal de la Cámara Penal Nº 2 que el 29 de marzo de 2010 dictó la sentencia en contra de la joven.
Ahora, el abogado señaló que presentará un recurso extraordinario para que la causa sea revisada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Y en tal sentido, explicó que el resultado de las casaciones “vulnera la igualdad ante la ley”, porque la reducción en la condena de Coronel debía haber beneficiado a su cliente.

Reducción

Distinta fue la suerte que corrió Coronel, a quien la Corte le disminuyó la sentencia en cuatro años de prisión, con lo cual deberá cumplir 18 años por el crimen. La corte hizo lugar al recurso elevado por los abogados Víctor Pinto y Fernanda Ávila, quienes, entre otras cuestiones, consideraron que la Cámara Penal Nº 2 determinó en forma errónea la pena para su cliente.
Entre otros conceptos, destacan que la “naturaleza y modalidad delictiva” fueron diferentes, ya que por un lado, Baigorria cometió el crimen para “sacarse de encima” a una persona que la acosaba; en tanto que Coronel actuó en ayuda de su amiga, y ante la amenaza de la víctima de matarlos mientras salía del agua, a donde la joven lo había arrojado con las manos atadas.
También destacan la ausencia de arrepentimiento por parte de Baigorria y señalan que ese agravante sólo puede ser atribuido a la mujer. También señalan los defensores en su recurso que el tribunal de sentencia, al valorar atenuantes, advierten “la historia de vida con ciertas carencias afectivas “especialmente respecto a Coronel”, y la gratitud que tenía el joven con el padre de su amiga. Pero esta valoración también debe ser diferenciada, porque no son las mismas circunstancias para ambos.
Así también advierten que el grado de educación de ambos es diferente, ya que Baigorria se encontraba cursando una carrera universitaria, mientras que Coronel era un changarín. “La ley al mencionar el grado de educación como elemento valorativo sin dudas ha tenido en cuenta justamente la presumida capacidad de cada persona para comprender acabadamente la criminalidad y reproche de cada acto, para reaccionar con mayor cautela ante lo imprevisible y lo sorpresivo, en definitiva, para ordenar un plan de acción conforme a un modelo de vida orientado a la consecución de metas y objetivos”.
De esta forma, los abogados plantearon que el haber impuesto el mismo monto de la pena era “arbitrario” por parte del tribunal de sentencia ya que, afirman, “La pena a imponer debe ser el resultado de un análisis detallado y consecuente, individualizado y absolutamente independiente de cada imputado y sus circunstancias”.

El fin de una relación enfermiza

El crimen de Ortega fue el resultado de una relación amorosa enfermiza. El policía había conocido casualmente a Baigorria, una joven 30 años menor que él que había llegado de Belén a estudiar abogacía en la UNCA. Y se obsesionó.
En el desarrollo del juicio oral, surgieron relatos de la relación interesada por parte de la joven, que buscaba obtener beneficios económicos, y del asedio por parte de Ortega. El 18 de junio de 2008, durante la madrugada, al parecer Baigorria había decidido “sacarse de encima” al hombre, y para ello buscó la ayuda de Luis Miguel Coronel, un amigo que conocía de la infancia en Belén, y que sabía que era incondicional con ella, ya que su padre lo había ayudado mucho.
La joven llamó a Ortega y el policía la pasó a buscar. Los tres fueron a El Jumeal, previo a comprar bebidas. Allí ella propuso un macabro juego amoroso en el que le ató las manos a Ortega con un cordón de sus zapatillas y otro cordón de él, queriendo significar un lazo entre ambos. Pero luego lo empujó hacia el espejo de agua.
Aturdido, Ortega salió profiriendo insultos y amenazante. Allí intervino Coronel, que tomó una piedra con la que lo golpeó en la cabeza y lo dejó inconsciente en el agua hasta que se ahogó.
El cuerpo fue hallado por la mañana y a los pocos días surgieron las sospechas en contra de Baigorria. Fue la madre de Ortega quien puso las sospechas en contra de la joven a la que había visto con su hijo en varias oportunidades.
 

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