María Ovando fue absuelta

Quedó en libertad tras un año y medio por el abandono y muerte de una de sus hijas.
miércoles, 28 de noviembre de 2012 00:00
miércoles, 28 de noviembre de 2012 00:00

María habló telefónicamente con Télam mientras compartía su primer almuerzo en libertad con sus abogados, Eduardo Paredes y Roxana Rivas, luego de estar detenida durante un año y medio.

También estaban en la mesa Muriel Arensburg, del Colectivo de Acción contra las Violencias; Graciela Franzen, secretaria de Derechos Humanos de la CTA de Misiones; y la periodista Alicia Rivas, entre otras personas que la acompañaron durante el proceso judicial.

"Quiero mucho a todas", confesó María, quien recordó que se sorprendió cuando le fueron a visitar por primera vez a la cárcel. "Con el tiempo les tomé mucho cariño, las quiero", puntualizó.

La contención y la denuncia pública de las mujeres y abogados -que

trabajan ad honorem en este caso- fue fundamental para que la historia de esta mujer de 37 años, analfabeta, víctima de todas la violencias, se visibilizara.

Los fundamentos del fallo se conocerán el 5 de diciembre. "Pero lo importante es que ella está libre de culpa y cargo, por lo que ahora comenzamos con los trámites judiciales para que le restituyan a sus hijos", adelantó la abogada Rivas.

Contó que la mujer vivirá unos meses "en una casa que ofreció la parroquia de Eldorado, para que esté cerca de los chicos y se vaya reencontrando con ellos, sobre todo con la bebé que tenía 2 meses en el momento que la detuvieron".

El Tribunal, integrado Juan Carlos Sosa, Lydia Gallardo y Angel León, solicitó que la causa se remita al juzgado de familia "donde comenzará el trámite de la restitución", dijo la abogada.

También adelantó que se iniciarán las gestiones para que la mujer y sus 11 hijos reciban planes sociales, y evalúan "hacer una presentación ante el Estado provincial para que le dé una casa en Posadas, donde ella quiere vivir".

María compartió que quiere "trabajar, seguir estudiando, tener una casa para vivir con mis hijos", y relató orgullosa: "Ya sé escribir mi nombre y apellido, firmo y aprendí a hacer panes, facturas, bizcochitos...".

De su deseo de irse a la capital misionera indicó: "No quiero vivir más donde estuve porque hay mucho maltrato", que quedó reflejado en su cuerpo, que aún presenta signos de los golpes que recibió de su marido.

La mujer era juzgada desde el lunes 19 de noviembre y ayer la defensa solicitó la nulidad del juicio o la absolución, mientras que la fiscalía solicitó una condena de cinco años.

Su caso mantenía expectantes a organismos de la comunidad y dirigentes, que pidieron su absolución a través de la recolección de 20.000 firmas.

En marzo de 2011, Carolina, de 3 años, la anteúltima hija de los 12 que tuvo Ovando, comenzó a quejarse por fuertes dolores de estómago, por lo que la madre la llevó en brazos intentando llegar a un centro de salud.

Cerca de la ruta 12, distante 5 kilómetros de su casa ubicada en el paraje Puerto Mado, la niña murió y la mujer la enterró.

¿Qué sentiste cuando escuchaste que te dejaban libre?", le preguntó Télam, y ella reconoció: "Quería llorar, no podía creerlo... Ahora, mi hija descansa en paz".
 

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