Supuestos apremios ilegales de efectivos policiales

Denuncia que en una comisaría golpearon y torturaron a su hijo

El chico de 18 años se negó a entregar la moto en un control.
sábado, 05 de enero de 2013 00:00
sábado, 05 de enero de 2013 00:00

Sergio Daniel Quevedo de 18 años, se encuentra internado en el sector de Urgencias del Hospital San Juan Bautista, con golpes internos de consideración. Su familia sostiene que los mismos le fueron efectuados al muchacho entre el miércoles y el jueves cuando estuvo detenido en la Comisaría Octava, donde le habrían efectuado numerosos golpes y le habrían producido una inflamación de la vejiga al apretarle fuertemente los testículos.
El padre del joven, que lleva su mismo nombre, en diálogo con el Esquiú.com dio a conocer lo sucedido. El hombre explicó que entre las 21 y 22 del miércoles, su hijo fue detenido en un control vehicular que se estaba realizando en avenida Los Terebintos cuando circulaba en su motocicleta.
De acuerdo a la versión que posteriormente relató su hijo, al requerirle la documentación correspondiente al rodado, el joven manifestó que no la llevaba consigo y al intentar los efectivos secuestrar la moto, éste se resistió.
El joven indicó posteriormente que hizo una maniobra para intentar huir de los efectivos, pero que la moto cayó sobre el pie de uno de los oficiales fuera de su voluntad. A su vez, los uniformados indicaron que la mencionada maniobra fue realizada por el joven deliberadamente, para herir al agente de la policía que intentaba quitarle su vehículo, tal como prevé la ley.
Luego de un forcejeo que tuvo lugar en el control, Quevedo fue trasladado a la Comisaría Octava donde quedó alojado; pero según su padre, allí comenzaron las irregularidades, puesto que desde esa dependencia, nunca los llamaron para avisar a la familia que su hijo se encontraba ahí, privado de su libertad.
Al día siguiente -el jueves- la madre del joven, preocupada porque no había dado señales de vida desde el día anterior, logró dar con su paradero y tanto ella como su padre, se hicieron presentes en la Octava para ver a su hijo, pero las autoridades que los atendieron, no se lo permitieron, justificando esta medida con el argumento de que se encontraba “incomunicado”.
Luego de esto, y sin que se les permita ver a su hijo en todo el día, el viernes el joven fue trasladado a fiscalía, donde fue imputado por “lesiones” a un oficial policial.
Allí es cuando los padres pudieron, finalmente, ver al muchacho, quien, desde un primer momento les manifestó que había recibido múltiples golpes mientras estuvo detenido.

Golpes internos

De todas maneras, los progenitores, según expresó su padre, no sospecharon nunca que las agresiones físicas que había recibido su hijo sean de gravedad, por lo que cuando fue dejado en libertad, la noche del viernes, lo llevaron a su hogar y se acostó a dormir.
Pero en horas de la mañana de ayer, el joven despertó encontrándose en muy mal estado, y comunicando a sus padres que no podía orinar. De acuerdo a su relato, mientras estuvo “incomunicado”, los efectivos policiales se encargaron de golpearlo brutalmente y torturarlo, lo que hicieron ejerciendo gran presión en sus genitales, lo que posteriormente, le causó inflamación en la vejiga.
“Ninguno de los golpes está a la vista, ellos ya saben cómo pegar”, expresó el preocupado padre, quien, en horas del mediodía de ayer, decidió radicar la denuncia en contra del personal de la Comisaría Octava por apremios ilegales en contra de su hijo.
Mientras tanto, la familia entera se encuentra a la espera de la evolución de Sergio.
 

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