Otro asalto a Brillians Joyas

Un delincuente murió luego de tirotearse con la policía en pleno centro de la ciudad

Redujeron a los propietarios, pero la policía llegó al lugar. Un cómplice se entregó y otros dos habrían logrado huir. Video.
martes, 10 de diciembre de 2013 00:00
martes, 10 de diciembre de 2013 00:00

En un osado atraco a la luz del día, un grupo de asaltantes foráneos intentó llevarse un importante botín de una joyería ubicada frente a la plaza principal de la ciudad. Uno de ellos murió abatido, luego de un cruce de disparos con el personal policial que acudió al lugar. Hay uno o más prófugos que son intensamente buscados por las fuerzas de seguridad.
Alrededor de las 17.40, tres personas ingresaron al local comercial “Brillians Joyas”, el cual funciona en plena calle Rivadavia, en principio, simulando ser clientes. Uno de ellos iba vestido de traje, para no levantar sospechas. Dentro del lugar, se encontraban trabajando, como lo hace habitualmente, el matrimonio Acosta, quienes son los propietarios, y una empleada.
Los asaltantes rápidamente desenfundaron sus armas, y con violencia se abalanzaron sobre los presentes, golpeándolos con las culatas y exigiéndoles la entrega de los objetos de valor del lugar. El propietario fue encerrado en el baño, pero aún así logró activar el sistema de alarmas del local, lo cual terminó alertando a la policía.
Dos efectivos que se encontraban realizando recorridos preventivos ingresaron para verificar que la situación esté en orden. De acuerdo a cómo lo relató el propio jefe de policía, Julio César Gutiérrez, a El Esquiú.com, el primero de ellos recibió un impacto de bala al abrir la puerta. El proyectil quedó alojado en la pierna del uniformado, quien cayó al suelo. El compañero de este efectivo sacó su arma de fuego, la remontó y volvió a abrir la puerta, efectuando el disparo.
La bala proveniente del arma reglamentaria hirió en un costado a uno de los asaltantes, bajo el brazo izquierdo. El mismo cayó herido y murió casi al instante. Al ver a su cómplice abatido, el segundo asaltante arrojó su arma al suelo y decidió entregarse.

Despliegue

En cuanto a la tercera persona que se encontraba en el lugar, ésta logró darse a la fuga y se sospechaba que podría encontrarse arriba de los techos de los locales aledaños. Fue entonces que se desplegó un enorme operativo policial. En cuestión de minutos, la apacible tarde catamarqueña se vio convulsionada: tras los disparos, comenzaron a llegar al lugar un gran número de móviles policiales, tanto del Comando de Operaciones Preventivas, como agentes de calle, motoristas Kappa y todas las unidades especiales. Ante el peligro de que el prófugo pueda andar por los techos, se despejó la manzana que conforman las calles Rivadavia, San Martín, Salta y República. Los curiosos transeúntes se agolparon en la plaza 25 de mayo, pero al cabo de unos minutos fueron llevados hasta el Paseo de la Fe y el área se perimetró.
La policía envió asistencia médica para los damnificados, mientras recababan precisiones físicas acerca de los actores intervinientes. Allí se conoció que otro prófugo se fue a bordo de un Fiat Siena azul. Además, los asaltantes tenían tonada cordobesa.
Los uniformados se dividieron en grupos para custodiar la manzana. Algunos comenzaron a avanzar en grupos, buscando por los techos, mientras otros entraban a los locales comerciales y calmaban a la gente.
Al lugar llegaron los fiscales de la Unidad de Delitos de Investigación Especial, Marcelo Sago y Miguel Mauvecín y el jefe de Policía.
Del fallecido, a la prensa sólo se le informó el apellido, Bazán. El hombre tenía unos 42 años y vivía en Córdoba, aunque nació en esta provincia. Se sospecha que contaban con apoyo logístico.

Botín listo

Los peritos que trabajaron en el lugar del sangriento episodio encontraron dos bolsas de consorcio. La primera de ellas contenía joyas de diverso valor que habían sido sustraídas de la caja fuerte y los exhibidores; la segunda, un CPU y el cableado de las cámaras de seguridad, por lo cual se puede inferir que intentaron ocultar todo tipo de rastros.
En la escena, también se encontraron tres armas de fuego, una 42, una Bersa y una Taurus. Más tarde, el jefe de Policía visitaba al oficial herido en un hospital privado.

Sin precedentes

El delincuente abatido en el interior de la joyería constituye el primer antecedente para la Policía provincial de un episodio fatal en ocasión de un asalto a mano armada. El fallecido era de apellido Bazán y tenía alrededor de 42 años. Si bien era oriundo de esta provincia, se habría ido a vivir hace tiempo a Córdoba. Bazán recibió el disparo que efectuó el agente, en un costado de su cuerpo, bajo un brazo.

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