Era intensamente buscado por la policía

Arrestaron en Famatina al sospechado de matar a Keila

Fue localizado por la policía cuando se dirigía hacia la casa de un hermano.
viernes, 20 de diciembre de 2013 00:00
viernes, 20 de diciembre de 2013 00:00

Manuel Hernández (41), el principal sospechoso de haber ultrajado y luego estrangulado a la menor Keila Reinoso (13) fue detenido anoche a última hora en un procedimiento conjunto entre la policía de Tinogasta y de La Rioja.
Los efectivos seguían la pista de Hernández, quien aparentemente se dirigía hacia la casa de un hermano en Famatina, pero fue reducido antes de llegar a destino. Ahora, la justicia catamarqueña iniciará los trámites para su extradición, que finalmente se concretaría recién en los primeros días del mes de enero dado que la justicia riojana ya se encuentra en feria.
Por otro lado, la fiscal de la Quinta Circunscripción Judicial, Silvia Álvarez, se encuentra a la espera de los informes del personal policial especializado de Criminalística y Homicidios que trabajó tanto en la escena del crimen, como en la camioneta y el domicilio de Hernández al día siguiente. Según se pudo conocer, entre estos resultados estarían los hisopados realizados en la zona genital de la niña. Luego de que se conociera que la misma fue ultrajada por ambas vías, la pericia se realizó a los fines de encontrar rastros del ADN del abusador para realizar luego un cotejo con los sospechosos. Junto a las manchas encontradas -que se sospecha son de sangre- este material se remitiría a los laboratorios judiciales instalados en la provincia de Jujuy.
Familiares de la joven estuvieron ayer en la fiscalía para interiorizarse de la investigación. En declaraciones a los medios, expresaron que su mayor anhelo era encontrar al responsable, quien estuvo demorado inicialmente y al ser liberado abandonó la ciudad.

Demora y libertad

Al realizar averiguaciones respecto al círculo íntimo de Keila, se demoró a Hernández a los fines de realizarle algunas preguntas sobre la misma y se le secuestró una camioneta Ford Ecosport de su pertenencia. Sin embargo, sin nada firme para sospechar de él, se le concedió la libertad de nuevo. Lo que no estaba previsto era que el hombre desapareciera.
El sábado -antes del mediodía, Keila salió a hacer las compras pero jamás llegó hasta la carnicería ni se volvió a saber de ella. Luego de una desenfrenada búsqueda, se encontró su cuerpo sin vida bajo la alcantarilla de una ruta a 20 kilómetros de su casa.

Amistad

El hombre buscado por la justicia, de acuerdo a lo que manifestaron los familiares de Keila, se había ganado la amistad de la misma y fue sorprendido varias veces haciéndola subir a su camioneta. Hernández la llevaba o la traía hasta el lugar donde la niña tomaba clases de educación física, distante a unas 15 cuadras del domicilio de ambos, ubicado en el barrio Entre Ríos.

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