Contradicciones en el juicio por la muerte del dueño de “El León”

“Nunca vi un cuchillo en la mano de Flores”

Lo dijo el cuarto integrante de la noche de fiesta en la que Flores fue degollado. Su declaración complica al imputado.
lunes, 9 de diciembre de 2013 00:00
lunes, 9 de diciembre de 2013 00:00

Ayer por la mañana tuvo continuidad, en la sala de audiencias de la Cámara penal Nº2, el juicio que se lleva adelante en contra de Gustavo Federico Sánchez, sindicado como el responsable de la muerte de Ramón Maximiliano Flores, el dueño del bar santamariano “El León”.
En la mencionada audiencia declaró Miguel Ángel Ramírez Lorca, el chef del bar, quien, al exponer su versión de lo que pasó esa noche, planteó algunas dudas en la sala, ya que su relato de la secuencia que derivó en la muerte de Flores tuvo algunas discrepancias con lo que previamente declararon los otros dos involucrados.
Según el cocinero, el bar cerró cerca de la 1:30 y los presentes –Flores, Sánchez, su novia, Marta Pérez y él- se quedaron a beber cerveza.
El primer desacuerdo con los testimonios previamente ofrecidos es la cantidad de alcohol que ingirió el grupo, que, según Ramírez Lorca, fueron unas siete cervezas y un frizzé, mientras que los otros hablaron de más de 20 botellas.
Asimismo, el chef indicó que Flores fue quien se dirigió a la cocina y fue seguido por Pérez, lo que no coincide con lo declarado por Sánchez y la propia mujer, quienes aseguran que el dueño del local fue quien salió detrás de la chica cuando ésta se levantó de su lugar.
La detallada declaración del testigo da cuenta de que pudo ver que se desató una pelea entre el imputado y el dueño del bar pero no quiso meterse, por lo que se dirigió al baño. Al salir, el hombre dijo ver que Sánchez estaba golpeando a la mujer y la tenía agarrada “de los pelos” en el piso y, al acercarse y preguntarle qué estaba pasando, pudo ver que en la mano con que golpeaba a su novia tenía el cuchillo con el que, sorpresivamente, le produjo un corte a la altura del cuello.
En ese momento, y siempre según su relato, Ramírez Lorca se descompuso. “Me fui de cuerpo encima”, explicó, antes de dar a conocer que en ese mismo instante vio a Flores y que éste no tenía en su poder ningún arma blanca –tal y como aseguraron Sánchez y Flores, quienes sostienen que la víctima fue quien esgrimió el arma blanca primero-.
El testigo aseguró que entró en un estado de shock y confusión y, luego de ver la sangre y descomponerse, tan sólo recuerda haber bajado las escaleras del local y encerrarse en el baño a ducharse tras llamar al 911, pero sin conseguir respuesta.
Esta mañana, desde las 8:30, se reanudará el debate oral y público; aún restan desfilar algunos testigos más en el transcurso de esta semana.

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