Cuando ingresó el menor que fue salvajemente golpeado

Morales denunció a la guardia de la Séptima por apagar las cámaras

Además, la madre del joven manifestó que personal policial que fue al hospital sigue provocando a su hijo.
sábado, 30 de marzo de 2013 00:00
sábado, 30 de marzo de 2013 00:00

El subsecretario de Seguridad, Juan Pablo Morales, realizó una denuncia en contra del personal de la comisaría Séptima que prestó servicios mientras se produjo la detención del menor que fue severamente apremiado. Paralelamente, la madre del adolescente señaló que aún en el hospital su hijo sigue siendo provocado por la policía.
La fiscalía que instruye la causa de la golpiza contra el joven de 17 años, ocurrida el jueves 21, realizó un requerimiento respecto de las filmaciones de las cámaras de circuito cerrado instaladas en la comisaría. En este sentido, luego de consultas con un especialista, se pudo conocer que las mismas habrían sido desactivadas manual y deliberadamente.
La denuncia ingresó el jueves por Fiscalía General. Cerca de la medianoche, el comisario a cargo de la seccional habría denunciado el sabotaje de dichas cámaras.
Según el informe puesto en manos del fiscal Ezequiel Walther, perteneciente a la Unidad de Delitos Criminales, a la hora de ingreso del joven a la comisaría de calle Puerto Rico (a las 19 aproximadamente), las cámaras se apagaron misteriosamente hasta las 21. Posteriomente, volvieron a apagarse entre las 0 y las 6.
Las pericias técnicas indicaron que los dispositivos de video no se habrían apagado por cuestiones de tensión, cortes o fallas técnicas, sino que se trataría de un acto predeterminado.
Tal acto podría culminar en severas sanciones para todo el personal de la comisaría, ya que en el marco de la investigación penal preparatoria se intentará dilucidar el encubrimiento de la paliza propinada al joven y si es que no existió participación primaria o secundiaria del resto de los efectivos.
Hasta el momento, los únicos imputados en la causa, caratulada como vejaciones y lesiones graves, serían dos agentes de apellido Ochoa y González, quienes fueron indagados pero negaron los hechos. Los agentes, que continúan detenidos, fueron pasados a disponibilidad desde la fuerza mientras continúa la investigación.
De acuerdo con la denuncia radicada por la madre del menor, Sandra Cabrera, los efectivos detuvieron a su hijo en inmediaciones de la UNCa y luego le dieron una golpiza en plena vía pública. Tras cargarlo en una camioneta, lo trasladaron hacia la comisaría Séptima, donde lo habrían ingresado a un cuarto y allí le habrían pegado nuevamente.
Luego de que su madre lo retirara de la seccional, el menor se descompuso y posteriormente se le diagnosticó un edema hepático.

“Le dijeron que van a ver la forma de detenerlo de nuevo”

La madre del menor, Sandra Cabrera, mantuvo comunicación con El Esquiú.com y señaló que la policía sigue provocando a su hijo.
“A él ahora lo pasaron a terapia intermedia porque está mejorando de a poco, pero hace un rato (por ayer a la tarde) dos policías que trían a un detenido se pusieron a provocarlo diciéndole cosas a la novia y faltándole el respeto. Yo tengo temor porque él no puede renegar ni hacer fuerza”, señaló la mujer.
Según el hecho que se aprestaba a denunciar hacia el cierre de esta edición, los uniformados aprovecharon que el joven fue hasta la puerta de su habitación para despedir a su novia.
En esa pasada los agentes le habrían dicho obscenidades a la muchacha a los fines de provocar una reacción del menor. Además, según su madre, le habrían manifestado que le iban a “hacer una cama” a los fines de poder detenerlo nuevamente y darle otra golpiza.

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