Hablaron del accidente y el procedimiento

Testigos niegan la supuesta paliza al hijo del comisario

martes, 09 de abril de 2013 00:00
martes, 09 de abril de 2013 00:00

La causa abierta para investigar el caso de la supuesta paliza que le propinaran policías al hijo del comisario René Benavídez cuenta con tres nuevos testigos que declararon versiones que contradicen la historia contada por el joven presuntamente agredido. Cabe destacar que las actuaciones y el expediente ya fueron girados a la Fiscalía de Delitos Criminales, a cargo de Roberto Mazzucco, ya que la doble fractura de mandíbula del joven pueden configurarse, de acuerdo con los informes médicos, como lesiones graves.
Rubén Rivarola, de 44 años, es uno de los vecinos que trató de dar primeros auxilios al joven hijo del comisario cuando sufrió el accidente a escasas cuadras de avenida Los Terebintos. El testigo, quien ya declaró ante autoridades judiciales por esta causa, explicó en diálogo con El Esquiú.com que el joven conducía su motocicleta a gran velocidad en el momento previo a chocar con una piedra que sobresale en la calle, que sería la principal causa del accidente sufrido por el joven.
Una vez en el suelo, el joven preguntó dónde estaba y cómo hacía para llegar a su casa -según sus palabras, en barrio Instituto. Dos personas más y Rivarola lo ayudaron dándole agua para suavizar un profuso sangrado que el joven tenía en la boca. Tras escuchar indicaciones, el joven se marchó del lugar -previamente los vecinos ya habían llamado a la policía y los efectivos convocaron a una ambulancia- pero fue encontrado por un móvil a tres cuadras del sitio del accidente. Según fuentes policiales, el joven les hizo señas para advertirles que él era la persona que se había accidentado. A escasos metros de avenida Los Terebintos, el SAME y los policías auxiliaron al joven; los paramédicos no le diagnosticaron heridas mayores que excoriaciones, omitiendo la fractura que el joven tenía en la mandíbula.
Tras la atención, los efectivos de la comisaría Octava llevaron al joven accidentado a las dependencias y desde allí llamaron a su familia para que lo buscara en el lugar.
Cabe destacar que según la información proporcionada por fuentes oficiales consultadas se pudo conocer que el dosaje de alcohol del joven arrojó resultados positivos y mostraba un elevado nivel de sustancia en sangre al momento del hecho. Esta circuntancia habría sido decisiva en el accidente y los posteriores momentos de euforia para tratar de volver a su hogar. Otros dos testigos convalidaron ayer la versión de los policías de la Octava.

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