Consejos y sugerencias

Cómo salir de vacaciones y sobrevivir a los robos domiciliarios

Si tenemos la suerte de poder abandonar el agobiante calor de la ciudad, es recomendable tomar algunos recaudos.
lunes, 13 de enero de 2014 00:00
lunes, 13 de enero de 2014 00:00

La época de vacaciones es un momento pensado para descansar, disfrutar y dejar atrás todo el estrés y las preocupaciones acumuladas durante el año laboral o estudiantil. Es por ello que el grueso de la gente intenta, en el caso de ser posible, huir de la ciudad en busca de nuevas experiencias.
En los tiempos que corren, cuando la inseguridad está en boca de todos, hay que evitar que el tiempo en el que uno se ausentó de su hogar sea luego un dolor de cabeza. Cualquiera de nosotros está siempre expuesto a ser víctima de un robo domiciliario, no importa si tenemos mucho o poco en nuestros hogares.
Ante esta situación, los expertos en materia de seguridad tienen varias recomendaciones a los fines de prevenir este problema.
Desde salir temprano para no ser vistos o no comentar en el almacén que vamos a ausentarnos, toda precaución es bien recibida.

Las redes sociales

Aunque a simple vista no aparenten ser un peligro latente, la cantidad de información que compartimos a través de las redes sociales –especialmente Facebook y Twitter- puede ser contraproducente para proteger nuestros domicilios. Con lo sencillo que es compartir nuestras vidas a amigos, conocidos y extraños, un simple estado que diga que “Me voy diez días de vacaciones”, puede encender la alarma de los amigos de lo ajeno. Avisar en tiempo real sobre la ausencia prolongada de un domicilio puede ser bastante contraproducente. En este caso, una buena medida sería el colgar el álbum de fotos recién al regreso, o bien comentar que nos vamos sólo a gente que conocemos en la vida real y no represente un potencial peligro.

Vecinos confiables

Otra sugerencia a tener en cuenta es la de entregar la llave de casa a un vecino de confianza o -en el caso de no tenerlo- a algún familiar, a los fines de que pueda darse una vuelta todos los días, encender y apagar luces, abrir y cerrar ventanas, juntar los sobres que deja el correo. En definitiva, mostrar que la casa no está descuidada y libre para el delito.
En el caso de contar con tiempo, organizar con los vecinos de la cuadra los conocidos sistemas de alarmas solidarias, que son más económicos que pagarle a una empresa de seguridad y ayudan con las relaciones entre las personas que viven en el barrio.

Blindando el hogar

Un teléfono sonando a todo volumen sin ser atendido puede ser un indicativo de que no hay nadie en casa, por lo que, sin necesidad de desconectarlo, podemos dejarlo en mínimo.
Además de las lógicas recomendaciones de tener barrotes en ventanas y trabas en puertas, hay que agregar que si tenemos objetos de valor, no debemos dejarlos a la vista de miradas curiosas o hasta de los propios cuidadores de la casa. Joyas preciosas, electrodomésticos caros y otros elementos que puedan interesarles a los ladrones pueden ser trasladados temporalmente hacia la casa de un familiar o amigo, para que sean cuidados hasta nuestro regreso.
Instalar una alarma es también una medida adecuada, aunque no siempre sea lo más fácil de solventar. Actualmente, existen cientos de modelos de alarmas y cámaras que permiten ver lo que está pasando en nuestra casa incluso desde el celular.
Otras precauciones útiles pueden ser los reflectores con sensor de movimiento; los carteles que indican que un domicilio está protegido, ya sea por alarmas o porque hay perros; o hasta dejar una radio encendida para despistar.

Guardar las facturas

Conservar las boletas de compra de electrodomésticos es tan sencillo que suele pasarse por alto. En caso de robo, las facturas ayudan a reclamar nuestros aparatos.


Texto: Gustavo Pinto.

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