La Fiscalía de Estado investiga un caso denunciado públicamente

Mintió enfermedad y muerte de su hija para estafar por $18.000 al Estado

Los investigadores comprobaron que la menor está viva, en Tucumán, junto a su padre, quien aseguró que nunca estuvo enferma.
miércoles, 22 de enero de 2014 00:00
miércoles, 22 de enero de 2014 00:00

La Fiscalía de Estado local se encuentra investigando una denuncia pública realizada por una mujer que aseguró en un medio de comunicación que su hija falleció como consecuencia de la etapa final de la enfermedad conocida como HIV luego de haber perdido un subsidio estatal por 18.000 pesos para comprar la medicación que podía mantenerla con vida.
Según la versión de la mujer -cuyos datos permanecerán en reserva y que de ahora en más será denominada L.-, su hija contrajo la enfermedad luego de haber sido abusada sexualmente durante un asalto a mano armada perpetrado en un domicilio de barrio los Eucaliptos en 2006.
Por ese hecho, en 2007 la Cámara Penal de Primera Nominación -conformada en ese momento por los jueces Mazzucco, Roselló y Sampayo- condenó a un joven a purgar a una pena de prisión de 18 años -más dos años de una pena en suspenso dictada en forma previa-, quien todavía permanece en uno de los pabellones regulares del Servicio Penitenciario de Miraflores. El delito por el que se le condenó fue robo calificado por el uso de armas en grado de tentativa y abuso sexual gravemente ultrajante
La mujer aseguró que, tras contraer la enfermedad, logró que el Estado le otorgara una suma de 18.000 pesos para comprar un medicamento usado habitualmente para sostener la calidad de vida de las personas con HIV.
Sin embargo, siempre según la versión de la mujer, ese dinero nunca fue usado para comprar la medicación por parte de la dirección Provincial de Medicina Social Integral (DiProMeSi) ya que el cheque con el monto se habría “perdido en el camino”. Esto habría desencadenado la lamentable de serie de eventos que supuestamente, una vez más de acuerdo con L., terminó con el fallecimiento de la niña en el hospital Garrahan, en Buenos Aires.

La investigación

Las pesquisas realizadas por los investigadores de la Fiscalía de Estado ante tamaño suceso escarbaron entre los datos aportados por la mujer -incluso en una declaración firmada ante los mismos investigadores- y arrojaron datos sorprendentes.
En primer lugar, lograron establecer que la mujer usó un nombre falso para pedir ese y otros subsidios -que también fueron otorgados y entre los que se encontraría una vivienda del Instituto Provincial de la Vivienda-, aportando el número de documento de quien, en realidad, sería el padre de cuatro de los más de diez hijos que habría concebido L..
El padre de la menor, que según L. había fallecido, aseguró en una declaración ante los investigadores que la menor se encuentra viviendo actualmente con él en la provincia de Tucumán -cumpliría quince años este año-, junto con los otros tres hermanos de esa pareja y otro más que sólo es hijo de L. La tenencia le fue otorgada en 2009.
Pero las palabras del hombre no se limitaron a la simple constatación del domicilio sino que, además, aseguró que su hija no tiene HIV y, según lo que ella misma le habría contado en máxima confidencia, nunca fue abusada sexualmente.
La mujer aseguró también ante los investigadores que muy pronto brindaría una partida de defunción y un análisis anatomopatológico realizada en el cuerpo de la menor al momento del fallecimiento en el área de Infectología del hospital Garrahan.
Sin embargo, los investigadores aseguran haber consultado al renombrado hospital, desde donde les respondieron que ninguna menor de Catamarca con HIV falleció en sus instalaciones y que tampoco cuenta con un área de Infectología.

El robo

Si bien la investigación todavía no ha finalizado, los pesquisas han logrado recabar datos provenientes de allegados de L., quienes habrían llegado a asegurar que el robo en el que la menor en cuestión supuestamente fue violada nunca existió en realidad.
La información apunta a que, en realidad, la mujer “asiló” a dos delincuentes y les tendió una trampa, ya que una vez adentro pidió ayuda a los gritos porque la estaban asaltando. Esta versión, sin embargo, no cuenta con más testigos que los mismos moradores del hogar y los integrantes de la familia.
Ellos, de acuerdo con la información recabada, llegarían en las próximas jornadas a Catamarca bajo fuerte custodia, para dar su propia versión de toda la extraña cadena de sucesos.
Los investigadores hipotetizan que el objetivo de la mujer es conseguir el dinero del supuesto subsidio y otra indemnización por la presunta muerte de su hija.

El quinto hijo

El hijo que adoptó el padre de los otros cuatro hijos de L. también habría sido “víctima” de un hecho similar que, no obstante, no tuvo un correlato dinerario como el caso actual.
Es que en otra ocasión, según explicaron fuentes de Fiscalía de Estado, la mujer aseguró que su hijo -también menor de edad, aunque al día de hoy ya mayor- tenía leucemia e incluso habría llegado a aducir que falleció por esa causa.
El joven, junto con su hermana, vive en Tucumán con su padrastro y los otros cuatro hijos.
La investigación todavía continúa y se estima que, una vez recabados todos los datos y material probatorio, todo el expediente de Fiscalía de Estado sea remitido a la Justicia local, para analizar los hechos y determinar qué medidas seguir en el caso.

Pasaje a Bs. As.

Dos hechos anecdóticos rodean la increíble historia que se entreteje alrededor de L. y sus hijas. Es que la mujer logró que en dos organismos del Poder Ejecutivo provincial fueran los empleados mismos quienes hicieran un pozo común para pagar el viaje a Buenos Aires de la mujer para poder traer el féretro de su hija a Catamarca para velarla y realizarle las exequias aquí. Los empleados consiguieron un pasaje intransferible de la empresa Carabús para que viajara. Sin embargo, los investigadores siguieron la pista del pasaje y, tras corroborar su existencia, arribaron a la conclusión de que la mujer intentó vender ese pasaje a desconocidos en la plaza 25 de Mayo.

En el Garrahan

Los investigadores consultaron al Garrahan. Les respondieron que ninguna menor de Catamarca murió por VIH en su nosocomio. Hay un caso similar con otro hijo.

Condena

Un hombre fue condenado por el robo y el supuesto abuso sexual en el que contagió a la menor con HIV. La Cámara Penal Nº1 le dio una pena de 18 años de prisión.

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