Juicio por robo millonario al Nación: revelan graves falencias en la seguridad

Ayer declararon 3 de los 4 imputados, reconociendo la precariedad del sistema de seguridad con el que recargaban el dinero.
lunes, 31 de marzo de 2014 00:00
lunes, 31 de marzo de 2014 00:00

En horas de la mañana de ayer dio inicio el juicio que tiene por imputados a cuatro empleados del Banco de la Nación Sucursal Catamarca, acusados del hecho de “hurto calificado”, por la desaparición de $1.300.000 el 18 de diciembre de 2007.
Los cuatro prestaban servicios para la entidad bancaria, y se encontraban al momento de los hechos a cargo de los operativos diarios para la reposición de dinero en los cajeros automáticos de los que se extrajo la millonaria suma.
Néstor Fabián Verasay, Edgar Arnoldo David, Roque Manuel Pérez y Alfredo Manuel Mirolo, son los sindicados por la desaparición del dinero y uno a uno; con excepción de Verasay que se abstuvo de declarar, el resto prestó su declaración ante el Tribunal Oral Federal presidido por Juan Carlos Reynaga.
Los testimonios revelaron las graves falencias en el sistema de seguridad que se ponía en práctica por parte de los empleados para la recarga de dinero.
Por un lado, Mirolo, quien es defendido por el abogado Herman Zalazar, explicó el modo en que cada día seleccionaban los billetes sanos, los contabilizaban y luego los trasladaban a los cajeros, en primer término al ubicado en la sucursal Mate de Luna y posteriormente, al de San Martín, que fue el siniestrado.
El bancario explicó que el dinero era llevado por un auto particular que no poseía ningún tipo de blindaje hasta el cajero de Mate de Luna, y desde allí los empleados caminaban hasta el cajero de San Martín con los bolsines en mano.
Claves y llave maestra

Otros dos temas muy discutidos en el debate y que generaron re preguntas de las partes, fueron los relacionados con las claves de cada uno, y la llave maestra para ingresar a los cajeros.
Precisamente, esta llave estaba habilitada para abrir todos los cajeros a los que accedían, pero al estar dentro de los búnkers (parte trasera) de los mismos, hacía falta que cada empleado coloque una clave de 6 dígitos que nadie más conocía.
Los empleados aseguraron, por un lado, que ellos solos tenían acceso a su clave, pero luego admitieron que el número era anotado en un sobre que le era entregado a Mirolo, que si bien estaba sellado, permitía ver la cifra anotada en su interior.
A su vez, al declarar el bancario de apellido David, dio a conocer que Verasay había advertido una falencia en la seguridad del cajero robado, consistente en una claraboya que podía ser removida, pero esto, sin embargo, no fue revisado ni reparado por las autoridades bancarias, sino hasta luego del incidente del 18 de diciembre y tras el faltante de la gran cantidad de dinero. Los empleados coincidieron en que ese día los cajeros estaban completamente cargados, ya que era fecha de pagos.
A su vez, Pérez indicó que su clave personal le fue sugerida por Mirolo, quien le dio las pautas para que cree la misma.
El debate pasó a un cuarto intermedio para el 7 de abril a las 15.


$1.300.000

Fue la suma de dinero que fue robada, sin que medie fuerza de ningún tipo sobre ninguna puerta y/o cerradura del búnker (parte trasera) de los cajeros de calle San Martín.


Empleados actuales

A la hora de brindar su declaración, David manifestó que tras el hecho delictivo no prestó más sus servicios en el sector encargado de la reposición de dinero, pero siguió perteneciendo al banco, contando hoy con 22 años de servicio.
Según expresó, el resto de los imputados no sólo pertenecen a la entidad bancaria, sino que se siguen desempeñando en el mismo cargo y con las mismas responsabilidades a pesar de las imputaciones en su contra.

 

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