Andalgalá

Asfixian a una anciana de 83 años dentro de su casa para robarle

Dos malvivientes entraron a su hogar en Huachaschi y la ahorcaban con un cable, mientras le exigían dinero.
sábado, 26 de abril de 2014 00:00
sábado, 26 de abril de 2014 00:00

Victoria Marcial, una mujer de 83 años, vivió un calvario luego de que dos asaltantes entraran a su domicilio, ubicado en la avenida Pascual Jais de la localidad andalgalense de Huachaschi y, a los fines de llevarse dinero, la asfixiaran con un cable puesto en el cuello. Se llevaron 500 pesos.
Alrededor de las 2 de la mañana, los malvivientes ingresaron a su casa por la parte trasera. El Esquiú.com dialogó con la mujer, quien contó el mal momento que le tocó vivir. “Yo estaba en el baño. Cuando salí, me encontré con dos hombres con la cara cubierta dentro de mi casa [...]. Uno de ellos me dijo ‘esto es un asalto, no grite, no haga nada o se muere’. Yo me asusté mucho, no sabía qué hacer”, expresó.
La anciana se encontraba en paños menores, porque se disponía a dormir. “Estoy segura de que (los ladrones) conocían, porque ingresaron por una medianera que está medio caída y abrieron una reja, conociendo bien el sistema. Después, fueron directo a las habitaciones”, explicó Marcial, quien añadió que, si bien no pudo verle los rostros, notó que uno era joven y el otro “no tanto”. Los ladrones comenzaron a exigir dinero, ya que la mujer alquila una tienda al lado de su domicilio. Marcial explicó que ella no maneja ese dinero y allí comenzaron a torturarla. “Les dije que no tenía, que soy solita y no me creían. El más grandote agarró un cable, lo dobló de tres (sic) y me lo puso en el cuello para ahorcarme y que dijera dónde tenía la plata”, manifestó.

“Yo levanté la mano en un momento, porque me estaba muriendo”, alcanzó a explicar la mujer.

En ese momento, su agresor aflojó un poco la presión del cable, mientras, sin inmutarse, el otro sujeto revolvía la habitación. Los asaltantes lograron hacerse de un botín apenas superior a los 500 pesos, para luego huir con rumbo desconocido.
“Yo escuchaba y veía en la tele estas cosas, pero nunca pensé que me pasaría. Que Dios me ayude ahora, porque yo tengo mucho miedo”, dijo la víctima. Finalmente, explicó que debió llamar varias veces a la policía, por su tardanza en arribar hasta el lugar. “Si los molestamos, es porque los necesitamos”, expresó al respecto.
Hasta el momento, no hay detenidos por el hecho.
 

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