La medida se llevó a cabo en Rosario

Carolina fue restituida a su padre luego de más de 80 días de ser ocultada en Chumbicha

La pequeña de 10 años pidió a la jueza permanecer con su papá y poder retomar sus actividades normales.
jueves, 1 de octubre de 2015 00:00
jueves, 1 de octubre de 2015 00:00

Carolina Garrido fue restituida a su papá Sandro en la jornada de ayer, luego de haber pasado más de 80 días retenida de forma ilegal por su familia materna en la localidad de Chumbicha. La Justicia determinó que existió alienación parental de parte de su mamá, Silvia Llompart, pero la propia pequeña pidió quedarse con su progenitor.

La audiencia se desarrolló en el Tribunal Colegiado de Familia de Séptima Nominación de la ciudad de Rosario, a cargo de la jueza Valeria Vittori, donde ambas partes estaban citadas desde hacía dos semanas.

Previamente, los caminos comenzaban a cerrarse para la madre de la pequeña, ya que desde su “desaparición” se realizaron cuatro allanamientos en Chumbicha para intentar dar con Carolina y restituirla, pero en todas las ocasiones familiares y amigos de la familia materna entorpecieron los procedimientos (por estos episodios existen denuncias penales en trámite). También se intentó crear competencia en la Justicia local pese a que la disputa por la tenencia definitiva se tramita en Rosario y se recurrió a la Dirección de Infancia y Adolescencia para lograr estirar los tiempos.

El Esquiú.com mantuvo diálogo con la abogada Eliana Yanina Pinto, quien representó los intereses de Sandro Garrido en Catamarca y estuvo a cargo del diligenciamiento de los trámites de restitución. La letrada, en contacto permanente con la familia paterna de Carolina, detalló que en la audiencia en Rosario estuvieron presentes además de las partes y la jueza, una psicóloga y una psiquiatra forense. “Estos especialistas trabajaron para determinar si la niña fue influenciada respecto a la decisión que iba a tomar. En principio se escuchó a los padres por separado y luego ingresó la menor a solas. Ella comenzó diciendo que no quería quedarse con su padre, pero luego de escuchar su relato se detectó que existía alienación parental”, explicó Pinto.

Luego, se la revinculó con su padre, con quien la niña se fundió en un abrazo apenas lo vio. Garrido le transmitió tranquilidad y le pidió ver a su familia, especialmente a una sobrina pequeña. Tras restablecer sus lazos afectivos, fue la propia menor quien decidió dónde quería estar, posibilidad que le fue quitada anteriormente cuando fue retenida.
“Carolina le manifestó a la jueza que quería permanecer junto a su padre en Rosario, pero indicó que también quería seguir en contacto con su madre. Asimismo, pidió que sus padres dialoguen y solucionen sus disputas”, señaló la abogada a este medio.

La jueza Vittori reprendió a la madre de la niña por los incumplimientos con los plazos de restitución y determinó que la tenencia quedará por el momento a cargo de su padre, a quien consideró como el único capaz de garantizar la supervivencia de la niña. Se les permitió a la madre y a sus abuelos, despedirse concurriendo a un bar cercano, en compañía de un asistente social y se fijaron días para que pueda visitarla en Rosario en los meses siguientes.

La decisión de la magistrada fue arduamente celebrada en las redes sociales, donde incluso existía un grupo de Facebook con miles de personas pidiendo por la restitución de la niña. La causa tuvo repercusión nacional debido a las marchas de los familiares pidiendo que la nena regrese con su familia paterna.


Conflicto

Cuando Garrido y Llompart disolvieron su pareja inició la “batalla” judicial por la tenencia de la pequeña. En principio, estaba a cargo de su madre, pero por diversos problemas de salud y de deserción escolar entre otras cuestiones, la Justicia rosarina decidió que iba a estar provisoriamente a cargo de su padre. En el mes de julio de este año, se concedió que la niña pase unos días de vacaciones con su madre en Chumbicha, de donde todos son oriundos. La pequeña advirtió que si iba no la iban a querer devolver y de hecho, al segundo día de estar en la localidad se le prohibió la comunicación con su padre.

En el primer procedimiento para intentar restituirla, fue evacuada por el patio de una casa y en ese ínterin la habría mordido un perro. Durante los meses siguientes, fue inscripta irregularmente en la escuela de Chumbicha, Félix Nazar.

Comentarios

Otras Noticias