Grave caso de homofobia extrema en el Oeste

Pareja gay denuncia ataques, amenazas y discriminación de parte de sus vecinos

Uno de los jóvenes fue patoteado en manada. Hicieron 4 denuncias pero no tienen respuestas.
martes, 18 de mayo de 2021 06:00
martes, 18 de mayo de 2021 06:00

Pablo Ludueño y Saulo Espíndola son una pareja que hace poco más de un año alquilaron una vivienda en el barrio El Potrerillo y desde que ocupan ese domicilio han sufrido una serie interminable de ataques, amenazas y todo tipo de discriminaciones por parte de sus vecinos, propietarios de un taller mecánico que se encuentra al lado de su casa, en la calle Gaspar Doncel al 1700.
Pese a que los jóvenes vienen realizando denuncias por estas violentas situaciones ante la Justicia y a los organismos pertinentes, no consiguen que las autoridades tomen cartas en el asunto y temen por su integridad física.


“Hacemos pública la denuncia y damos nuestros nombres porque queremos que quede constancia de todo esto por si nos pasa algo”, relató Pablo en diálogo con El Esquiú.com.


El joven contó que desde que se mudaron comenzaron a recibir insultos homofóbicos por parte de los dueños y empleados del taller, pero todo llegó a su punto más álgido el 14 de julio pasado, cuando hicieron un reclamo por los fuertes ruidos provenientes del taller, que realizaban parte del trabajo en la vereda correspondiente a la casa que la pareja alquila.


“Reclamamos y ellos salieron  y nos invitaban a pelear. A mi pareja lo agarraron a través de la reja hasta que lo sacaron al medio de la calle. Eran 11 personas que lo atacaban a la vez, mientras que a mí me tenía agarrado el padre. A mi pareja le dieron golpes, fierrazos y manguerazos y todo esto sucedió frente a la gente del barrio. Había mujeres y niños que miraban. Ellos (la gente del taller) se reían mientras filmaban. ‘Váyanse de acá putos sucios’, nos gritaban entre otros muchos insultos”.
En la continuidad de su relato, Pablo contó que logró llamar a la Policía, pero fuera de brindarles una solución, “nos decían que nos quedemos en el molde porque si no, nos iban a llevar. ¿Por qué llevarnos a nosotros detenidos? Ellos estaban allí, escuchando los insultos pero nos amenazaron con arrestarnos a nosotros”, se quejó.


Posteriormente, “con él todo ensangrentado y herido fuimos a la judicial a hacer la denuncia”.
A su vez, el joven indicó que tras este episodio, la situación no se tranquilizó, por el contrario, los vecinos le mataron  su mascota. También, una persona de sexo femenino fue a buscarlo a su trabajo para increparlo. “Hasta ese punto llegaron, a mandar a alguien a mi trabajo para que me amenace”, lamentó.


“Hicimos la denuncia ante el Inadi, Derechos Humanos y ATTTA (Asociación de Travestis Transexuales y Transgéneros de Argentina) pero no han tenido respuestas concretas. “Nos dicen que lo mejor es que dejemos la casa, pero ¿por qué nos tenemos que ir? ¿Porque somos homosexuales? Ahora no estamos en condiciones económicas de enfrentar una mudanza”, relató.


También indicó que desde la Justicia se les impuso a sus vecinos una prohibición de acercamiento, pero éstos la ignoran.
A su vez, contó que ya son cuatro las denuncias que radicaron en la Unidad Judicial N°5 por estas circunstancias, pero la última vez que se vieron obligados a ir a la sede, el sumariante que los atendió les dijo que ya dejen de denunciar y que no les iba a tomar la exposición. Tras una discusión, el judicial recién se habría disculpado.


“No es vida la que tenemos, no nos podemos ir por razones económicas, pero no sé. Están esperando que nos maten para recién hacer algo”, dijo, agregando que tampoco se sienten tranquilos para ir a comprar a los negocios del barrio o hacer una rutina normal.


El jueves pasado, Pablo sufrió una grave descompensación, luego de que una de las personas del taller tratara de atropellarlo. “Me tiró el auto encima y casi me atropella. Ya a mi pareja le habían tirado una moto encima. Esto ya no es vida”, concluyó el muchacho, solicitando que las autoridades se hagan eco de sus declaraciones y, de una vez por todas, tomen medidas que les brinden seguridad para poder vivir en paz.

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Satisfacción
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Esperanza
77%
Bronca
9%
Tristeza
0%
Incertidumbre
3%
Indiferencia

Comentarios

18/5/2021 | 20:16
#3
la minería es una actividad lícita y legal, pero para tener 'plena actividad' requiere de la llamada 'licencia social' que en varias provincias la hicieron valer (ya sea permitiendo o prohibiendo). y en parejas es legal hace años la convivencia y la unión civil (no sé el matrimonio); y en un barrio cualquiera, donde la gran mayoría de la gente vive bajo el modelo de familia constituida por padre, madre e hijos una vivienda donde son gays (aparte de legal) actúa como un modelo 'que los vecinos no quieren fomentar en sus hijos'; entiendasé: este planteamiento 'NO es homofóbico' ni nada que se le parezca, pueden hacer de su vida lo que deseen y así buscar y lograr la felicidad que todos pretendemos (fíjensé que pasa donde viven varones o mujeres solas: o sea, viviendas unifamiliares, son socialmente incluídas -o no- según criterios del vecindario), pero esa felicidad también incluye la libertad de sus vecinos de elegir cuáles modelos de vida quieren para sus hijos.
18/5/2021 | 12:09
#2
Qué esperan las autoridades para hacer algo en este caso? Esperan que maten a alguno? Acá en la ciudad ya hay antecedentes de este tipo de situaciones que terminaron en desgracia. Sería bueno que los afectados hagan público el nombre de los funcionarios policiales y judiciales que intervinieron.
18/5/2021 | 10:03
#1
Es bueno saber la clase de vecinos que nos rodea. Violentos, camorreros sin educación. Y funcionarios policiales que no hacen nada. Cada vez mas porquería en esta sociedad.
18/5/2021 | 08:46
#0
Y el Inadi que hace? El inútil del delegado del Inadi que tenemos en nuestra provincia debería tomar cartas en el asunto ahora mismo, aunque dudo que lo haga, él mismo es un golpeador de mujeres. Increíble como este país sostiene a funcionarios ñoquis.

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