EL DEFENSOR DE ROBERTO ALEJANDRO BARROS SOSTIENE QUE HUBO UNA DELIBERADA OMISIÓN EN LA VALORACIÓN DE LA PRUEBA

Nueva apelación en la causa Garabedián

sábado, 2 de marzo de 2024 15:17
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El abogado Herman Lídoro Zalazar apeló el fallo del juez de Control de Garantías Héctor Rodolfo Maidana, quien el pasado lunes confirmó la elevación a juicio oral de Roberto Alejandro Barros, quien está imputado por el delito de “abandono de persona seguido de muerte” en contra de su ex pareja, Sonia Liliana Garabedián. El abogado advierte que tanto el juez como la fiscal Yésica Miranda, la última de una larga lista de fiscales que instruyeron la causa, no valoró en forma adecuada las pruebas incorporadas al expediente y desechó las que exculpan a Barros, para quien pide que sea sobreseído definitivamente. 

De esta forma, se suma un capítulo más a la polémica investigación de la muerte de Garabedián, ocurrida en diciembre de 2010. La causa de la muerte de Garabedián, para la fiscalía y en base a la primera autopsia, fue por “deshidratación e inanición”. Si bien en un primer momento la investigación se cerró sin imputar a nadie, más luego la madre de la mujer se constituyó como querellante en la causa y aportó elementos que, a su entender, confirman que murió víctima de un estrangulamiento. La investigación se extendió por años, en varias oportunidades distintos funcionarios que tuvieron poder de resolución intentaron archivar la causa, pero la investigación nunca se cerró del todo. La última fiscal fue Yésica Miranda, quien imputó por el delito antes mencionado al ex esposo y padre de los hijos de la víctima por el delito de “abandono de persona seguido de muerte agravado” por entender que incumplió “sus obligaciones asistenciales consistentes en cuidarla, protegerla y asistirla”. 

Además, sostiene la fiscal que Barros “procedió a despojarla de sus bienes (cama, colchón, heladera, utensilios de cocina, etc.) ya omitir brindarle alimentos y necesidades básicas y dignas para la vida de una persona, colocándola en una situación de extrema vulnerabilidad”. Y que fueron estas actitudes, entre otras, las que desencadenaron que Garabedián saliera a caminar generando y terminara muriendo por inanición y deshidratación severa. 

Para el defensor de Barros, las afirmaciones de la Fiscal “están sólo en su imaginación” y que ha realizado una valoración “parcial y errónea de la prueba” y que “omitió deliberadamente las referencias del expediente que descartan de plano el abandono de persona”. Entre otras, señala que era común que Garabedián saliera a realizar caminatas y que su madre, Leonilda Carrizo que vivió con ella hasta poco antes de la muerte de su hija, sabía de esta situación. Destaca el abogado también que hay informes del Servicio de Emergencia Psicológica del Hospital San Juan Bautista que determinan que estaba en medio de una afección psíquica grave y que una Pericia Psiquiátrica determina que padecía “ideas de tinte delirante, paranoide y persecutorias”. 
También destaca que el Juzgado de Familia N°3, en una actuación que tuvo a raíz de haber encontrado la policía a Garabedián caminando sola por la Ruta 4, recomendó “es hacer entrega de la ciudadana Sonia Garabedián a su progenitora”. Y que esta situación quedó formalizada en un acta policial del 30 de noviembre de 2010 cuando se citó a la madre de Sonia Liliana a una dependencia policial para hacerle entrega de su hija, que estaba demorada preventivamente, “haciéndola responsable a partir de este momento e la integridad física, psíquica y moral de la misma quedando a cargo de la misma”. En tal sentido, el abogado de Barros destaca que, “deliberadamente” la fiscal no hizo ninguna referencia a estas circunstancias “solo para culpar al machista patriarcal del ex marido del cual se encontraba separada”, afirma con ironía. Tampoco el fallo de Maidana dice nada al respecto.

Además, el abogado señala y respalda su posición con los testimonios de testigos que Garabedián había tirado a la calle parte de sus bienes, entre ellos algunos electrodomésticos nuevos y que la gente que pasaba por el lugar se las llevaba. También advierte que la declaración de la madre de Garabedián reconoce que Barros le insistía para internar a Liliana en una clínica psiquiátrica. La mujer tomó esa insistencia como un “hostigamiento” por parte de Barros, mientras que, para el abogado, no era más que una intención de ayudarla por sus problemas de salud mental. El abogado también hace mención a otros elementos de prueba que señalan que Barros le daba dinero frecuentemente a Garabedián para pagar el alquiler y la manutención de sus hijos, con lo cual considera que no hay elementos para sostener la acusación por “abandono de persona”. 

Zalazar realizó la presentación recurriendo el fallo de Maidana, quien ahora deberá declarar su admisibilidad o no. En caso de ser admitido, el expediente pasará a la Cámara de Apelaciones donde se deberá fijar una audiencia para que las partes fundamenten su postura.

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