Durante la misa celebrada en la Basílica de Luján

Bergoglio pidió un país sin "odio ni desprecio"

domingo, 3 de octubre de 2010 00:00
domingo, 3 de octubre de 2010 00:00

El Arzobispo de Buenos Aires, Cardenal Jorge Bergoglio, pidió hoy a la Virgen, en la culminación de la 36º peregrinación a Luján, "una Patria para todos, sin odio ni desprecio, donde no haya sobrantes, excluidos ni explotados, una Patria renovada en la fraternidad".
"Madre, queremos una Patria para todos. Que todos tengan cabida, que no haya sobrantes, excluidos ni explotados, que esta Patria para todos nos consolide como hermanos en la herencia patriótica de nuestros mayores, que nadie sea despreciado, que no crezca el odio entre nosotros y que el rencor, ese yuyo amargo que mata, no eche raíces en nuestros corazones", dijo Bergoglio al presidir esta mañana la misa central en la Basílica de Luján.
"Madre, queremos una Patria renovada en la fraternidad y como tantos otros años te pedimos no nos sueltes de tu mano, sabemos en quien pusimos nuestra confianza", agregó.
El Arzob ispo señaló "Ahí está tu hijo. Aquí están tus hijos Madre! Tu pueblo peregrino viene a tu Casa desde muchos años, siglos… En el corazón de los hijos está arraigado ese momento que nos cuenta el Evangelio, y aquí cada peregrino, cada uno de nosotros que vinimos ayer y hoy, así lo vivimos. Jesús en la cruz nos miró en el apóstol y nos dejó el mejor regalo: su Madre, que es nuestra Madre".
En Luján "creció fuerte esta presencia de la Virgen, nuestra Madre. Hoy, también en mayo y en diciembre, muchos venimos para estar cerca de la Madre. Venimos porque nos hace falta este lugar de confianza y de descanso. Venimos a contarle a la Virgen cómo anda nuestra vida y nos llevamos su mirada, que es aliento para seguir el camino".
“Aquí venimos porque nos hace falta seguir confiando y seguir alimentando lo más nuestro, lo que da sentido a nuestras vidas".

Gran significado

"Este año la Casa de la Virgen en Luján, tiene, para nuestra Patria, un gran significado. Igual que nosotros hoy, muchos vinieron durante siglos hasta este lugar reconociendo en las palabras del Evangelio una pertenencia, una pertenencia de hijos. Aquí como hijos renovamos la dignidad de personas, porque la Virgen Madre nos lleva a Jesús, que nos enseña con su Palabra y nos entrega su vida", remarcó.
Y aquí "generaciones de hijos, conocidos o anónimos peregrinos de la Virgen, han hecho crecer la Patria y nos han dejado esta Casa que se fue edificando con amor. Todos ellos recibieron la bendición de la Virgen y ella nos animó también a recibir la fe que, de padres a hijos, aquí continúa creciendo".
"Como hijos de esta querida Patria queremos seguir cuidados por la Virgen. Que nada ni nadie nos confunda. Aquí Nuestra Señora de Luján se quiso quedar como la primera fundadora de esta Villa. Y si nuestros mayores nos enseñaron a confiar, porque visitaron a la Virgen en la gloria y en la tristeza, nos confirman ellos también lo que el pueblo argentino siempre hizo en este sitio: confiar en quien prometió cuidarlos".
En este año de "comienzo del Bicentenario, miramos a nuestra Madre y le expresamos nuestro deseo hecho oración: Madre, queremos una Patria para todos. Que todos tengan cabida".
La 36º Peregrinación a pie a la Basílica Nuestra Señora de Luján, que comenzó ayer al mediodía en Liniers y que reunió frente a la Basílica a más de un millón de personas, tuvo este año como lema "Madre, queremos una Patria para todos".
Cientos de miles de personas de todo el país protagonizaron la tradicional Peregrinación Juvenil a Pie al Santuario de Luján, una de las muestras de fe popular más numerosas de las que se registran en la Argentina.
La Peregrinación se inició, como es costumbre, desde la Iglesia de San Cayetano del barrio porteño de Liniers, para finalizar en Luján, a más de 60 kilómetros de distancia y tras una marcha que en promedio demanda unas 16 horas con descansos incluidos.
La imagen “cabecera” de la Patrona de la Argentina, que está dentro del Santuario de San Cayetano, partió desde la avenida Rivadavia y General Paz.
Sin embargo, como sucede todos los años, desde las primeras horas de la mañana ya había peregrinos caminando hacia Luján.
Como mensaje previo a la Peregrinación, el cardenal Bergoglio sostuvo que “Luján significa camino, visita, encuentro, regreso”.

Solidaridad

Según indicó la Comisión Arquidiocesana de la Peregrinación a Luján, desde la localidad de Merlo hasta Luján hubo más de 50 puestos sanitarios distribuidos a lo largo de la ruta 7, además de 13 puestos de apoyo y ambulancias.
Habitualmente, tanto los peregrinos que van en grupos parroquiales como aquellos que lo hacen “sueltos” y por su cuenta, hacen paradas a lo largo del camino en las localidades de Morón, Merlo, La Reja y General Rodríguez, antes de la llegada al Santuario de la Patrona de la Argentina.
Se señaló también que más de 5.000 servidores experimentados, de distintas parroquias, colegios e instituciones confesionales, junto con organismos nacionales, provinciales, de las fuerzas de seguridad y ONGs, acompañaron a los peregrinos en su camino hacia Luján.
“En un trabajo solidario y mancomunado, y bajo la premisa de respetar todos los derechos, los misioneros están dispuestos a orientar el camino a través de la palabra, fortalecer el cuerpo de los peregrinos con alimentos gratuitos, asistir sanitariamente a quienes lo necesiten y ofrecer momentos de reposo para que los fieles cumplan su objetivo: llegar a la casa de la Madre de la Patria, la Virgen de Luján”, señaló la comisión organizadora.

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