Apuntes - Km 20/10

domingo, 12 de diciembre de 2010 00:00
domingo, 12 de diciembre de 2010 00:00

Ayer comentamos los hechos de Soldati, que todavía están frescos en las imágenes televisivas, e intentamos trazar un paralelismo con Catamarca, en cuanto a que ambas están atravesadas por algo común: las desigualdades sociales. Decíamos que la explosión porteña fue el resultado de pobrezas sin fin, de hijos de los más crueles destinos, de desamparos eternos y de miradas esquivas de una clase política más preocupada por atender a los poderosos o a los monopolios concentrados, antes que a millones y millones (sí, leyó bien, estamos hablando de cifras que alcanzan hasta el 30% de la población) de excluidos. Recién cuando las llamas cubrieron todos los noticieros o se anunciaron las muertes, como si antes no hubieran existido las omisiones, surgieron los políticos a expresar sus discursos de mentira y autojustificación.
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Pero volvamos al pago chico. En Catamarca también existen desigualdades enormes y, como en el caso de Soldati, el conjunto de la clase política –no solamente el gobierno- mira para otro lado o busca taparlas con planes de asistencialismo que no son más que mendrugos que nada tienen que ver con las dignidades que, sin distinción de clases sociales, merecen los ciudadanos. Tal vez, esas desigualdades catamarqueñas no se noten porque están paliadas por cadenas solidarias que nacen de la espontaneidad; por los mismos planes para los menesterosos que, aquí, son más numerosos que en el resto del país; o por una pobreza demográfica que en este caso es ventajosa en relación a los grandes centros urbanos.
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Pero no hay que equivocarse en el diagnóstico: más allá del microcentro, o de los barrios residenciales del oeste o noreste capitalinos, están germinando situaciones muy feas y que avalan los informes de Naciones Unidas del mes de noviembre, en el sentido de colocar a Catamarca y al Gran Buenos Aires como los centros urbanos donde la brecha entre pobres y ricos es más significativa. Cuidado con esto. Que los políticos vayan poniendo las barbas en remojo. Esta semana golpearon las puertas de Soldati….mañana pueden hacerlo con las de Catamarca.
 

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