Después de seis años, el Cine Teatro Catamarca reabre el telón

En su reapertura, el gobernador describió la recuperación del ícono de la cultura como un “orgullo”. “Es un punto de partida”, dijo.
miércoles, 22 de diciembre de 2010 00:00
miércoles, 22 de diciembre de 2010 00:00

El Gobernador de la provincia, Eduardo Brizuela del Moral, fue el anfitrión de una gala a la que no faltó ningún funcionario del Ejecutivo provincial. Después de un intenso trabajo para llegar a la fecha de reapertura, ayer por la tarde se podían escuchar desde la plaza principal los acordes de la Camerata Porteña, la encargada de vestir de gala la reapertura de un ícono de la cultura catamarqueña.
El Teatro Catamarca fue cerrado por reformas en el año 2004, reparaciones que desataron numerosas polémicas debido a las innumerables ocasiones en las que se postergó su reapertura.
Brizuela no ahorró despliegue para festejar el final de esa obra y también finalizar el año con un par de indicios sobre su futuro político inmediato.
Anoche, antes del corte de cintas encabezado por el gobernador, el Ministro de Obras y Servicios Públicos, Juan Acuña y la Secretaria de Estado de Cultura, Claudia Ferrey-ra, el primer mandatario se negó a formular declaraciones periodísticas.
Luego de la bendición del Obispo Monseñor Luis Urbanc, el gobernador procedió al tradicional corte de cintas y al descubrimiento de dos placas recordatorias.
Ya una vez adentro de la majestuosa sala, se expuso un video que mostró el trabajo de la Subsecretaría de Infraestructura para remodelar el cine teatro. Después, el Coro Polifónico y la Banda de Música de la Policía de la Provincia entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino.
En su discurso, Brizuela del Moral recordó los orígenes de la sala allá por los años ´50, e hizo un balance del año en su gestión y como de costumbre, hizo hincapié en uno de sus pilares: la obra pública.
“Concluimos este año, en momento histórico de la patria, con fecundas realizaciones en beneficio del pueblo catamarqueño”, apuntó el mandatario.
La reapertura del Cine Teatro Catamarca es la tercera obra de gran envergadura que el gobierno deja inaugurada este año. Primero fue la Maternidad Provincial, luego el Estadio Provincial Bicentenario y ahora la sala Sánchez Gardel. “Estas obras no sólo marcan el perfil de una provincia pujante, sino que están acompañadas de indicadores económicos de gran impacto en la calidad de vida de los catamarqueños. Este edificio conoció épocas de grandes actividades y otras de silencio, debido a la errónea política cultural, pero hoy Catamarca cuenta con un centro que será lugar de convocatoria de la más variada oferta cultural”, sostuvo Brizuela del Moral.
El acto fue una demostración de la gestión del oficialismo, y las expresiones estuvieron a tono. Tal es así, que el gobernador no sólo criticó a quienes en su momento intentaron privatizarlo, sino que comparó las críticas que recibió aquella inicitiva con los cuestionamientos que se hicieron al proyecto del Estadio.
Luego, la actuación de la Camerata Porteña y el Coro Polifónico le dieron el marco artístico a la velada cultural de apertura. Los acordes que interpretaron las mejores piezas de Astor Piazzolla, emocionaron a los presentes. Incluso al gobernador, que luego de leer su discurso recordó una anécdota vivida en una visita por Australia donde, según comentó, asistió a una presentación de la Camerata en esa ciudad y luego de la actuación, él mismo le pidió que asistieran a la inauguración de la sala.
El edificio abrió sus puertas el 12 octubre de 1952, con el nombre de Cine Teatro Ancasti, y su reapertura demandó una inversión de cuatro millones de pesos.

Una extensa clausura

La reapertura del Cinte Teatro Catamarca implicó un trabajo de seis años de reparación. En 2004 cerró sus puertas y después de innumerables dilaciones, anoche se reabrió la histórica sala Sánchez Gardel. Los responsables de la tarea de remodelación aseguraron que prácticamente “se volvió a hacer de nuevo”. El Cine Teatro tiene capacidad para recibir a 1.103 personas (680 plateas y 465 pullman) por espectáculo. Hay 12 camarines y todo el sistema de iluminación y de escenario es automático. Ostenta modernas butacas revestidas de paño y un telón propio de las grandes salas. El asesoramiento correspondió profesionales de Córdoba y Buenos Aires, que intervinieron en el Teatro Colón.

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