Dilma designó a su "mano derecha"

domingo, 5 de diciembre de 2010 00:00
domingo, 5 de diciembre de 2010 00:00

En una garantía más de continuidad, la presidenta electa de Brasil, Dilma Rousseff, nombró ayer a tres ministros más del que a partir del 1º de enero será su gabinete, todos ellos muy ligados al actual mandatario, Luiz Inacio Lula da Silva.

Como se esperaba, Rousseff confirmó al ex ministro de Economía de Lula, Antonio Palocci (2003-2006) como su futuro jefe de gabinete, mientras que el actual jefe de ministros y mano derecha del presidente, Gilberto Carvalho, fue designado secretario general de la presidencia, y el diputado Eduardo Cardozo fue elegido ministro de Justicia.

"La presidenta electa pidió a los futuros ministros que trabajen de forma integrada con los demás sectores del gobierno para dar cumplimiento a su programa de desarrollo con distribución de renta y garantía de estabilidad económica", señaló el equipo de transición en un comunicado.

Para Palocci, cofundador del Partido de los Trabajadores (PT), la designación representa una suerte de redención pública, la vuelta del hijo pródigo que se vio obligado a dejar el gobierno a principios de 2006 por un escándalo de corrupción.

Se lo acusó de asistir a una casa donde lobbistas realizaban oscuros negocios con el gobierno en medio de fiestas con prostitutas y valijas llenas de dinero. Fue procesado, pero finalmente fue declarado inocente.

Tras el revuelto fue elegido diputado y actuó como coordinador de la campaña de Rousseff este año. Es un hábil político con gran llegada a los empresarios y que se cree será el "hombre fuerte" de la próxima administración.

Carvalho, filósofo de 59 años, también pertenece a la línea fundadora del PT y es considerado la persona más cercana a Lula después de la primera dama, Marisa. Como secretario general de la presidencia tendrá a su cargo la relación entre el Palacio del Planalto y las organizaciones de la sociedad civil.

En tanto, el diputado petista Cardozo, abogado de 51 años, próximo ministro de Justicia, fue uno de los grandes defensores de Lula durante el escándalo de corrupción del mensalão, que sacudió al Congreso en 2005. Este año trabajó también como coordinador de la campaña de Rousseff y era llamado uno de sus "tres mosqueteros", junto con Palocci y el presidente del PT, José Eduardo Dutra.

Así, el PT se mantiene al frente del círculo más íntimo de la presidencia, asegura su poder en el próximo gobierno y garantiza que las políticas avancen por la línea trazada en estos ocho años de administración Lula, de crecimiento económico y desarrollo social.

"Estamos viendo un Brasil sólido, que en los próximos seis años puede llegar a ser la quinta economía del mundo", señaló ayer orgulloso Lula, durante un encuentro con la prensa extranjera en Río de Janeiro. "No resolvimos todos los problemas de Brasil, pero dimos pasos extraordinarios", agregó el mandatario.

Ya en tono de despedida, Lula comparó la situación en que le deja Brasil a su sucesora con la de un vehículo en óptimo estado: "Ella recibirá un auto que va a 120 km por hora. Puede acelerarlo a 140 o 150 si quiere".

Acompañado por el gobernador del estado de Río de Janeiro, Sergio Cabral, aplaudió los operativos para tomar del narcotráfico el control de las favelas. Afirmó que el país estará seguro para recibir el Mundial de Fútbol en 2014 y los Juegos Olímpicos en 2016, megaeventos que impulsarán la economía brasileña. "A menos que perdamos en el Maracaná, como sucedió en 1950. Ahí será un desastre económico", bromeó Lula.

Fuente: La Nación

Comentarios