Cumbre climática de Cancún

Hora de consensuar

La conferencia sobre cambio climático de Cancún está entrando en su fase final.
domingo, 5 de diciembre de 2010 00:00
domingo, 5 de diciembre de 2010 00:00

El martes comienza un encuentro de alto nivel en el que participarán ministros y, en algunos casos, jefes de Estado. La cuestión está ahora en que todos queden satisfechos, algo que México aprendió de la mala experiencia de la pasada cumbre de Copenhague.

La reunión descartó desde el prinicipo la posibilidad de lograr un acuerdo climático global definitivo. Sólo se prometieron avances parciales en áreas que son importantes para concretar un gran tratado en una etapa posterior.

En dos puntos sustanciales la conferencia de Cancún ha sido diferente a la de Copenhague, si bien ha habido críticas de la Alianza Boliviariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), integrada por países como Venezuela y Bolivia."El proceso ahora es mucho más transparente. México se ha esforzado en incluir a todas las partes sin organizar negociaciones paralelas", afirma el negociador jefe de la delegación alemana, Karsten Sach.

El otro punto es que en Copenhague se quiso aglutinar todos los temas en un gran acuerdo. Y fue un fracaso. El paquete de Cancún de entrada se definió como un "primer paso".

Los dos principales causantes de los gases de efecto invernadero, Estados Unidos y China, que en Copenhague se enfrentaron duramente, ahora tienen una actitud distinta.

El enviado especial del gobierno de Barack Obama, Todd Stern, señaló que EEUU mantiene en el objetivo de reducir en un 17% sus emisiones para 2020 con respecto a los niveles de 2005. Lo que no está claro es cómo lo conseguirá, después de su derrota en las elecciones legislativas de noviembre.

China, que en Copenhague se negó rotundamente a aceptar observadores internacionales, se ha mostrado esta vez más interesado en la búsqueda de mecanismos de verificación de temas ambientales, dijo Sach. El gobierno chino todavía tendrá que hacerse a la idea de aceptar algún tipo de regulación internacional. "Pero creo que China avanza, y eso es una buena señal", agregó.

La cuestión clave en Cancún es cómo combinar los intereses de todos de manera equilibrada. Básicamente son cuatro aspectos: cómo meter en una misma bolsa las propuestas de protección ambiental de cada una de las naciones, cómo documentarlas y verificarlas, cómo financiarlas y qué forma legal darle a todo.

En temas como protección de bosques, adaptación al cambio climático y transferencia de tecnologías hay algunos flecos pendientes, aunque se vislumbran avances.

Ultimátum de Japón
Japón, Canadá y Rusia han tenido una postura dura en Cancún. En particular Japón ha subrayado que no aprobará una prolongación del Protocolo de Kyoto si Estados Unidos y China no están incluidos.

El Protocolo de Kyoto, único acuerdo vinculante para reducir emisiones, nunca ratificado por Estados Unidos, vence en 2012. Los países en desarrollo temen que la estructura de Kyoto se derrumbe si en Cancún no se emiten señales de que habrá continuidad.

En este punto podrían aumentar las tensiones entre las naciones en desarrollo y Japón, Canadá y Rusia. El tema es si los países en desarrollo están dispuestos a aprobar los acuerdos parciales incluso si esos tres países se niegan a entrar en una segunda fase de compromisos del Protocolo de Kyoto.

El presidente de México, Felipe Calderón, que ya está en Cancún, dijo la víspera en la Cumbre Iberoamericana de Mar del Plata que hace falta una visión pragmática para llegar a acuerdos. "El riesgo que corremos es que, por no alcanzar el máximo deseable, se rompan estos acuerdos y, entonces, perdamos todo", afirmó. "Hoy, sí es posible tener avances concretos, pragmáticos, con dinero sobre la mesa", añadió, "y no los podemos perder por una radicalización de posiciones".

 

Fuente: elmundo.es
 

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