La inflación cambia las pautas en el consumo local

El nuevo salario no alcanza frente a la suba de precios

domingo, 08 de agosto de 2010 00:00
domingo, 08 de agosto de 2010 00:00

El nuevo piso de lo que recibirán los trabajadores, fijado la semana pasada en 1840 pesos por el Consejo del Salario Mínimo Vital y Móvil, no alcanzará para compensar el ritmo de la inflación que, sin soluciones a la vista, sigue impulsando los precios de los alimentos, de acuerdo con los cálculos privados.
La discusión formal entre sindicales y empresarios tuvo un sabor agridulce de ambos lados de la mesa. La CTA, uno de las centrales obreras que formaron parte de la negociación, no se conformó con el aumento que elevará el mínimo un 16,6% en septiembre, y trepará al 22,6% en enero.
El Esquiú.com consultó a economistas del Consejo Profesional de Ciencias Económicas sobre la mejora real de la suma mínima en relación con los incrementos de los bienes básicos. Los cálculos privados ubicaron por encima del 25% la tasa de inflación para este año, y coincidieron en que los alimentos trepan por encima del resto de los productos.
En este sentido, la vicepresidente del CPCE, CPN Liliana Sakalián estimó que la inflación del 15,6% de enero a julio estará por encima de la marca total del año pasado, calculada en 15,3%. “El aumento otorgado no llega a cubrir la suba de precios, estimada para este año en un 27%”, dijo la profesional.
En julio, la variación interanual en el rubro de alimentos y bebidas fue del 35,1%,.
Sakalían, destacó la dificultad de la carrera entre precios y salarios: “El problema es que las mejoras se diluyen con una velocidad cada vez mayor, especialmente si se tiene en cuenta que los que reciben el mínimo son sectores bajos, que lo destinan sobre todo al consumo básico”.
“La inflación en la Argentina está dañando el poder adquisitivo, y la canasta familiar esta siendo muy afectada a pesar del nuevo incremento salarial. Sucede que son elevados los precios para el promedio de sueldo en el país. En los últimos índices de consumo per cápita se nota que la gente a dejado de consumir, por ejemplo, carne y lácteos, y no porque se haya reemplazado por otros alimentos sustitutos, sino porque se ha dejado directamente de consumir por el precio”.
Según algunos consultoras privadas a nivel nacional, la canasta básica que relevan para una familia tipo avanzó en el sexto mes del año hasta los $ 2175. El salario mínimo alcanzaría para cubrir un 80% de esa suma, teniendo en cuenta la mejora de septiembre. Es decir, con ese ingreso, esa familia sería considerada pobre.
“Todavía no elaboramos las últimas cifras que contemplan la canasta familiar; pero no hace falta ser un estudioso para darse cuenta que para la mayoría de los trabajadores el salario va directamente a parar al supermercado”, remarcó.
La trampa de las tarjetas

Para Sakalían, el problema de la inflación no sólo redujo el consumo sino que afectó otras variantes. Antes, en Catamarca, no circulaban más de cinco tarjetas, ahora la llegada de grandes negocios que ofrecen financiamiento y la apertura de entidades bancarias triplicaron la oferta del plástico.
“Hoy cualquier persona puede acceder a una tarjeta, pero no todos llegan a los vencimientos. Por esta razón, muchos se han ido desasiendo de las tarjetas o directamente las guardan. Sólo la tienen para consumo de artículos de primera necesidad, se usan para el consumo básico”, explicó la contadora.
Otro de los problemas son las tazas de interés, entónces la compra del mes no sólo viene con aumentos sino que ya nadie ofrece financiamiento a largo plazo y, si hay, son tremendos”, concluyó.

Inflación oficial

El último dato del Indec dio como resultado una inflación acumulada del 5,9%, de enero a junio. El rubro de alimentos trepó 0,8% mensual en el IPC oficial. El viernes próximo se publicará el avance de precios de julio.

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