Columna Política

domingo, 12 de septiembre de 2010 00:00
domingo, 12 de septiembre de 2010 00:00

Desde el Partido Demócrata Cristiano de Catamarca nos hicieron llegar, por escrito, un par de intrigantes preguntas para que se las trasmitiéramos al vicepresidente de la Nación, ingeniero Julio Cobos, quien estuvo en Catamarca el pasado viernes, con motivo de la puesta en marcha de la Expolivo. Allí, como se sabe, apoyó la posibilidad de un tercer mandato consecutivo de su amigo y correligionario Eduardo Brizuela del Moral, sin reparar, aunque sea mínimamente, que las constituciones de Catamarca y Mendoza son diametralmente opuestas en materia de reelecciones. Precisamente por ello, los democristianos locales nos encargaron que hiciéramos de puente para que el mendocino, que también fue gobernador de la provincia cuyana, expresara su parecer sobre el artículo 133 de la Constitución de Catamarca, que habilita reelecciones indefinidas, y los 114 y 115 de Mendoza, que las prohíben de manera tajante.


No hubo necesidad de preguntarle nada a Cobos. Él mismo se encargó de apoyar la carrera del gobernador local y hasta fundamentó su tesitura, al decir que la provincia está estabilizada y lleva adelante un aceptable plan de obras públicas. Hasta allí todo bien, pero hay que aclarar que el vicepresidente se refiere a este tema por primera vez y, sin querer, pudo haber entrado en una gran contradicción, ya que sabemos que las reelecciones son repudiadas a lo largo y ancho del país, especialmente desde que un ex mandatario –el misionero Rovira- pensó en eternizarse en el poder pero recibió un cachetazo del pueblo que, guiado por el obispo Piña, votó en contra de que cumpliera un segundo mandato.


A tiempo que han comenzado a correr los plazos del cronograma electoral, el sadismo sigue en plena campaña, pero sin confirmar si tomará parte o no de las elecciones del 31 de octubre. Días pasados, dirigentes y militantes acompañaron a Ramón Saadi en una caminata por el barrio 140 Viviendas. Se trata de un sector humilde aledaño a Pozo El Mistol, donde el ex gobernador recibió muestras de cariño de los simpatizantes peronistas de la zona, lo que llevó a alguno de sus laderos a decir que, aunque no se refleje en votos, “su carisma está intacto”. ¿Será para tanto?

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