APUNTES

KM 20/11

sábado, 15 de enero de 2011 00:00
sábado, 15 de enero de 2011 00:00

Nuestro amigo “El Mirón” siempre nos colabora con sustanciosos comentarios de la realidad catamarqueña. Y como le sobran experiencia y conocimiento, es bueno referirlos para nuestros lectores. Según él, la Alumbrera ha trasladado su centro de operaciones a Tucumán y allí realiza la mayoría de sus compras, por lo que apunta “ahora se le compra a los tucumanos con el cobre, la plata, el oro y otros minerales valiosos que sacan del Oeste catamarqueño. Indudablemente que los directores de Catamarca en YMAD y las mismas autoridades de la minería provincial prestan su conformidad, con lo cual hay que concluir que influyen más los directores que tiene la Universidad de Tucumán”.
******
Para “El Mirón” no hay medias tintas. El “Compre en Catamarca”, según su entender, “es pura cháchara, no se cumple y lo más triste es que la Federación Económica o la Cámara de Comercio callan todo y no reclaman nada”. Agrega que la empresa minera “no deja mucho en la provincia, sólo migajas y, cuando dan algo, son espejitos de colores en relación al proceso extractivo”, lo que afirma a partir de considerar que los minerales tienen hoy una altísima cotización en el mercado mundial.
******
Por último, nuestro colaborador de temas generales, recuerda los grandes errores que ha cometido la provincia en materia minera. El primero de ellos, caracterizado como “garrafal”, fue haber aceptado la construcción del ducto que lleva el material a Tucumán y, desde allí, al puerto de Rosario. “En ese momento se le hizo un gran perjuicio a Andalgalá y frenó el proyecto fundamental que, para dar vida a los pueblos del occidente ambateño, era reestablecer el ferrocarril. Vaya a saber por qué abrigos fue tapada esta traición a la llamada Perla catamarqueña”. Finalmente, “El Mirón” enfatiza que Catamarca le dio todo a la empresa, pero hace hincapié en que Tucumán recibe más. Más allá de la visión personal del tema, está claro que efectivamente se cometieron muchísimos desaciertos a la hora de negociar, pero en ese marco las responsabilidades excluyentes son de nuestra clase política.
 

Comentarios