APUNTES

KM 20/11

sábado, 22 de enero de 2011 00:00
sábado, 22 de enero de 2011 00:00

Las quejas por las emisiones de Supercanal, al menos en los últimos tiempos, se han multiplicado de manera inusitada. Más allá de la calidad de la programación que la empresa ofrece a los catamarqueños la que, en forma unánime, es considerada de bajísimo nivel, la señal es absolutamente débil, con lo cual no se puede ver ni escuchar los canales medios y altos. La falencia puede ser, como lo decimos anteriormente, por la floja señal que se emite desde el control central y que, por más que se instalen amplificadores, en nada ayuda. O puede que dichos amplificadores de señal no estén funcionando correctamente.
******
En cualquiera de las variantes, lo que está claro es que ni se ve ni se escucha nada, en especial a determinadas horas, como las primeras de la noche. También entre los muchos quejosos, con gran frecuencia se hace referencia a la ausencia del 9, el canal de aire de la Capital Federal que no figura en la grilla de la programación. Lo que sí funciona a la perfección es la cobranza y los altos precios establecidos para, lo repetimos, una paupérrima oferta televisiva.
******
Más allá de los problemas de emisión que, en forma proporcional, deberían reflejarse en la desmesurada facturación, la empresa con sede en la provincia de Mendoza debería tener un poquito más de preocupación por sus abonados catamarqueños. Si el tema es bajar los diferentes costos y ofrecer basura a nuestros comprovincianos, desde ya hay que considerar que existen nichos para propuestas alternativas que puedan surgir en el tiempo. Los dueños de Supercanal viven muy lejos de aquí y por supuesto les preocupa bastante poco las críticas catamarqueñas, las que es muy difícil plantear a algunos gerentes locales que han demostrado por la gente, aunque sean comprovincianos, tener el mismo desprecio que los dueños y que, en supina ignorancia, hasta desconocen cómo se establecen las relaciones con los distintos medios de prensa.
 

Comentarios

Otras Noticias