Por tratarse de una visita institucional

Quejas en el Gobierno por el tono del acto de la Presidenta

El ministro de Gobierno, Javier Silva, dijo que fue una falta de respeto a la investidura del Gobernador de la Provincia. En tanto, Ricardo Guzmán afirmó que se sintió incómodo.
viernes, 25 de febrero de 2011 00:00
viernes, 25 de febrero de 2011 00:00

La visita de la Presidenta de la Nación, Cristina de Kirchner, dejó molesta a la cúpula del Gobierno Provincial a raíz del trato que recibió el primer mandatario provincial durante el acto desarrollado en la fábrica recuperada Encata. Consideraron una falta de respeto y a la vez criticaron que en su discurso no realizara “anuncios significativos” en relación con lo que esperaba la provincia.
El ministro de Gobierno, Javier Silva, sostuvo que se avasalló la investidura del gobernador y “más que un acto institucional se transformó en un acto partidario”. Dijo que Cristina de Kirchner no vino solamente como presidenta de la Nación, sino como la principal referente de una fuerza política, y “así lo dejó plasmado en el acto”.
Por otra parte, afirmó que en su discurso no mencionó todas las obras de las que la provincia se tuvo que hacer cargo por falta de respuesta de la Nación, “a pesar de que hizo hincapié en el federalismo en forma reiterada”.

Incómodo

En tanto, el intendente de la Capital y candidato a vicegobernador por el FCyS, Ricardo Guzmán, afirmó que se sintió incómodo en el acto realizado en la fábrica Encata, “ya que no fui invitado”. No obstante ello, destacó como importante haber escuchado de la propia Presidenta de la Nación “la vocación de respeto irrestricto de los principios federales y de igualdad para todos”, y de esta manera consideró indispensable que “se puedan corregir algunos rasgos que venía sosteniendo la Nación para con Catamarca”.
Consultado sobre si se trató de un acto partidario más que insitucional, Guzmán dijo que “tuvo todas las características estéticas de un acto en plena campaña”.

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