Jimena Herrera se refirió a la “llamativa” superpoblación del Concejo

sábado, 11 de enero de 2014 00:00
sábado, 11 de enero de 2014 00:00

La polémica por el pase de empleados desde el Concejo Deliberante capitalino a la municipalidad no da respiro. La presidenta del cuerpo Jimena Herrera expresó al respecto: “Heredé una superpoblación del Concejo, y por ello se necesita hacer un estudio minucioso para detectar la cizaña, a lo que yo llamo los ñoquis, los acomodos políticos y el nepotismo que hay en algunos cargos; existe una dictadura en lo que hace a los intereses particulares”.
En una entrevista por radio Valle Viejo, y tal como lo reprodujo El Esquiú.com en su versión digital de ayer, Herrera manifestó: “Me encuentro como la voz de una mayoría silenciosa. Hay que pensar que estos días en los que estuve trabajando, tuve que sortear muchas situaciones conflictivas. Estudié y me interioricé para poder tomar una decisión en lo que hace a una cuestión tan delicada como es la laboral”.
Además, ahondó en el tema detallando: “Se gestionaron 350 canastas navideñas, pero al momento de retirarlas hubo 150 personas que nunca se presentaron a buscarlas y eso me está diciendo algo. Afortunadamente, enseguida dispongo eso para el bien común: se repartió a gente con mucha necesidad”.
“No es que no vea la irregularidad en la institución respecto a este tipo de situaciones, si no que un cambio de estructura requiere mucho tiempo, un cambio de mentalidad y un hábito que se pueda contagiar”, dijo la presidenta.
Finalmente, cuando se le consultó sobre la posibilidad de que se le estén poniendo “palos en la rueda” a su gestión, la hermana respondió: “No me corresponde dar nombres para generar conflictos, que he tratado de resolver cara a cara, pero uno encuentra gente que está acostumbrada a trabajar de cierto modo que va en contra de los principios de solidaridad que establecen la Carta Orgánica y Dios”.

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