Balance político de 2013

Un intenso año caracterizado por sus definiciones

Elecciones, cambios en el gabinete, y un nuevo mapa post-electoral que comienza a proyectarse hacia el 2015.
jueves, 2 de enero de 2014 00:00
jueves, 2 de enero de 2014 00:00

2013 fue, esencialmente, un año de intensa actividad política. Dos elecciones, (re) acomodamientos partidarios, cambios en el gabinete gubernamental, un nuevo mapa post-electoral y la propuesta de reelección para Lucía Corpacci fueron algunos de los hechos que marcaron el año que pasó.
En el plano electoral, se sabía que todo el período se desarrollaría con vistas de la primera contienda: las PASO del 11 de agosto que, además de consagrar a quienes tendrían la posibilidad de competir en las legislativas, representarían el primer testeo.
El Frente Cívico y Social presentó dos propuestas, una encabezada por el exgobernador Eduardo Brizuela del Moral, y otra por el entonces diputado provincial José “Chichí” Sosa.
La sumatoria de los votos de ambas propuestas alcanzó los 75.825, que le permitieron al frente radical poder decir que derrotaron a la lista del Frente para la Victoria (FPV) por 2.141 sufragios, al obtener ésta 73.682 votos.
En esta instancia se produjo también el resurgimiento de la figura del sindicalista gastronómico Luis Barrionuevo que, con el Frente Tercera Posición (F3P), se ubicó en tercer lugar con casi 40 mil votos, lo que daba a entender que, de reiterarse las tendencias en octubre, el reparto de los 3 escaños en disputa en el Congreso Nacional sería de 1 por cada fuerza.
No obstante, en octubre los números decepcionaron a Barrionuevo, ya que perdió casi 3 mil votos en relación a agosto, y no logró acceder a la banca de diputado nacional que casi daba por descontada. No obstante, el mismo candidato había adelantado que no se “desvivía por ir al Congreso”.
Los resultados de las legislativas, entonces, otorgaron dos de las tres bancas al FCS y una al oficialismo, aunque el hecho de acompañar a Brizuela del Moral con una compañera peronista como Myriam Juárez, que responde al sindicalismo bonaerense liderado por Gerónimo “Momo” Venegas, sería lo de menos. Pese a haber logrado cosechar una cantidad de votos levemente mayor que el FPV, el frente radical perdió poder relativo en la provincia, ya que 7 de los 8 cargos de senador provincial en disputa fueron para el FPV.
Allí, precisamente, residía la apuesta fuerte del gobierno, ya que buscaba romper una hegemonía radical en la cámara alta de 20 años. Desde el senado, desde diciembre de 2013 con preeminencia oficialista, el gobierno buscará promover reformas que tienen a la Justicia en el primer lugar de la fila.
Un Poder Judicial que resultó un recinto radical confeso pero, además, con atrofia funcional y carencias en la capacidad de ofrecer respuestas a las demandas sociales sería reformado, entendían desde el gobierno, a partir del destrabe de expedientes en el Senado.
Donde las cosas no serán tan sencillas para el FPV será en la cámara de Diputados, puesto que desde diciembre tiene paridad en cantidad de parlamentarios con el FCS, y toda aprobación de proyectos de relevancia significará la apertura de negociaciones en la que el nuevo bloque barrionuevista del F3P, con apenas 4 diputados, jugará un rol clave.
Por otra parte, en Aconquija, los intendentes oficialistas (encabezados por Francisco Gordillo y autodenominados “el ejército” de la gobernadora) consagraron a Lucía Corpacci como la “candidata natural” del sector para aspirar a revalidar su cargo en las elecciones de 2015.
La declaración se produjo días después de que un grupo de agentes de la Policía de la provincia se agolpara y sitiara la Casa de Gobierno en reclamo de mejoras salariales, ocasionando desmanes que fueron noticia en todo el país. A partir de allí, también, se intensificaría el debate social alrededor del tema de la seguridad.

Cambios de gabinete, al día

Por distintas razones, el gobierno no tuvo reparos en realizar cambios en la conformación de su equipo ejecutivo durante el año que concluyó. Estos cambios serían permanentes a lo largo de 2013 y cambiarían la configuración del aparato gubernamental.
El intransigente Oscar Pfeiffer, que venía desempeñándose como ministro de Desarrollo Social, fue depuesto tras los resultados de las PASO en agosto, con el objeto de “peronizar” la gestión y facilitar el contacto con la gente. Su lugar fue ocupado por el hasta entonces titular de la cartera de Gobierno, Francisco Gordillo, quien, a su vez, fue reemplazado en el ministerio político por el joven abogado Gustavo Saadi.
En tanto, Fidel “Pocho” Sáenz, con un perfil más político que -asumían desde el gobierno- ayudaría a lubricar la relación provincia-comunas, fue a ocupar el cargo de subsecretario de Asuntos Municipales, en reemplazo de Daniel Lavatelli.
Los cambios continuarían hacia el final del año, ya que Luis Romero no terminó siendo la encarnación de la respuesta que buscaba ofrecer el gobierno en materia de prestación de servicios públicos. Sus desatinadas declaraciones radiales, al decir que necesitaría 5 años y $2000 millones para prestar servicios de calidad, le costaron el puesto.
El 20 de noviembre sería reemplazado como ministro por Gustavo Aparicio, un exadministrador -por 4 años- de la Dirección de Energía de Catamarca (DECa) durante los gobiernos de Vicente y Ramón Saadi. A su vez, Daniel Barros tomaría el lugar en Desarrollo Social de Francisco Gordillo, quien solicitó permiso a la gobernadora Lucía Corpacci para regresar a encabezar la gestión de la municipalidad de Pomán.
Augusto Barros, finalmente, abandonó su cargo de secretario Parlamentario de la cámara de Diputados para asumir como subsecretario de Inclusión y Desarrollo Social, contando con el respaldo incluso de la oposición, que destacó su militancia y humildad.

Entre los pases, se destacó Jalil

Los pases también fueron partidarios. El más evidente fue el declarado por el intendente de la Capital Raúl Jalil, quien, pese a continuar apoyando el proyecto provincial encabezado por Lucía Corpacci, a nivel nacional se incorporó a la estructura de Sergio Massa.
La situación fue “blanqueada” tras los comicios legislativos que, en la provincia de Buenos Aires, dieron por ganador al exintendente de Tigre. El compromiso llegó a tal punto que fue bendecido como armador del Frente Renovador en el NOA. Otro pase, aunque más coyuntural, fue el del intendente de Bañado de Ovanta, que cambió el FPV por el barrionuevismo.

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