Afirmó el diputado Marcelo Rivera

“Gracias a Oscar Castillo, el Casino se enriqueció a costa de los catamarqueños”

El legislador consideró que el contrato firmado en 2003 permitió el crecimiento desmedido de la empresa privada.
miércoles, 19 de febrero de 2014 00:00
miércoles, 19 de febrero de 2014 00:00

El diputado del F3P Marcelo Rivera acompañó con su firma el proyecto para que el gobierno, a través de una expropiación, retome el control de explotación hotelera, turística y de los juegos de azar. La postura la justificó porque entiende que la concesión realizada a la empresa Hotel Casino Tandil en los años 90 permitió que ésta se enriqueciera con el patrimonio del Estado.
Rivera sostuvo que la iniciativa le pertenece a su par Hugo Argerich y que decidió acompañarlo porque desde la década del 90 vienen planteando las irregularidades en torno a la concesión dispuesta por el gobierno del FCS. “No sólo se realizó la concesión de manera exclusiva a una empresa para que explote en todo el territorio las máquinas tragamonedas y el casino propiamente dicho, sino que también se dispuso el pago de un canon insignificante”, denunció.
Pero también consideró de gravedad absoluta que en esa época, a través de un decreto “inconstitucional”, el exgobernador Oscar Castillo dispusiera la venta del edificio que pertenecía a la Provincia: “Cuando no debía haberlo hecho por decreto sino por ley, y fue a un precio irrisorio con el agregado de que le deba la exclusividad para la explotación del juego en toda la provincia”.
El presidente del bloque barrionuevista sostuvo que en ese momento y “durante todo este tiempo” se han manifestado en “contra de esa maniobra de Oscar Castillo, que le permitió a la empresa enriquecerse con el patrimonio del Estado”.
En ese aspecto, destacó que en la actualidad la provincia de Catamarca recibe en concepto de canon por la explotación del juego 280 mil pesos, “una cifra irrisoria cuando salen de la provincia 80 millones de pesos de los catamarqueños”.
Sostuvo que la provincia tiene fuertes desventajas con respecto a la empresa que se instaló en la década del 90 y que no deja a Catamarca absolutamente nada. “Por el contrario, los recursos que se levantan a través del juego se los llevaron afuera”.
Calificó al contrato como leonino porque beneficia a una parte. Por ello consideró que no hay argumento más importante para tratar concluir con este contrato “en que autoridades provinciales fueron cómplices de acuerdos para que a Catamarca no le quede absolutamente nada. Esto, en algún momento, se debe revertir, no puede ser que una empresa tenga el monopolio del juego y a la provincia no le queda ni siquiera el 0,5% de lo que gana”.
Por su parte, el diputado Hugo Argerich, autor de la iniciativa, sostuvo que desde su concepción política es necesario restablecer el equilibrio entre los beneficios que obtiene una empresa privada a través de la concesión de un servicio que brindaba el Estado con los beneficios que reciben los comprovincianos. “Es decir, en este caso de la concesión del casino y el hotel nos encontramos frente a una situación de desproporción notoria en donde la empresa factura $80 millones al mes y paga $280 mil mensuales en concepto de canon por la concesión y exclusividad en el manejo de la sala de juego”, subrayó.
Explicó que el contrato de concesión establece un canon mensual que no está asociado a la recaudación y cuya cláusula de actualización es bastante reprochable desde el punto de vista técnico. Ello produjo que, con el correr de los años, la brecha entre utilidad empresarial y retribución social sea notoriamente desproporcionada. “Es decir, la retribución social vía pago del canon que hace la empresa a la sociedad es ínfima respecto de sus beneficios”, dijo.
Para Argerich, el Estado, a través del accionar de su gobierno, debe garantizar la redistribución del ingreso utilizando principios elementales tales como el de equidad, igualdad y, principalmente, el de justicia social.

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