Análisis del diputado Hugo Argerich

“La devaluación trajo una psicosis colectiva de remarcación de precios”

La medida económica favorecería a Catamarca en los ingresos por regalías y utilidades mineras.
domingo, 2 de febrero de 2014 00:00
domingo, 2 de febrero de 2014 00:00

La devaluación lanzada por el gobierno nacional ha creado incertidumbre en la población, que se evidencia en una importante remarcación de los precios. Al respecto, el contador público y diputado provincial Hugo Argerich, manifestó que este es un proceso de reacomodamiento de la economía, pero que trajo aparejada “una especie de psicosis colectiva” de remarcaciones de precios superiores a la misma devaluación, inclusive de artículos que no están referenciados con el dólar.
“Según analizan distintos expertos en materia económica, la decisión de devaluar tomada por el gobierno se debió a la necesidad de evitar seguir perdiendo reservas ante la gran brecha que existía entre el dólar oficial y el paralelo, situación que obligaba a la permanente intervención gubernamental en el mercado cambiario para sostener el precio del dólar oficial a través de la venta de reservas del Banco central”, explicó.
En ese marco, sostuvo que el efecto que tiene dicha devaluación, superior al 15% en pocos días, varía según la ubicación de cada actor dentro de la economía y en función de otras medidas que adopte el gobierno para evitar que esa devaluación se transforme en inflación.
Argerich sostuvo que el efecto inmediato que trae aparejada la devaluación es favorecer a todas las actividades exportadoras en forma proporcional a la modificación del tipo de cambio. “Es decir, las economías regionales en donde existe un fuerte componente exportador se verán favorecidas por la devaluación ya que los exportadores recibirán más pesos por los mismos productos que vendan”.
Desde este punto de vista, señaló que si se toma el ejemplo de Catamarca, los ingresos por regalías y utilidades mineras se verán favorecidos ya que los mismos aumentarán por el efecto de un dólar más caro. “Aclaremos que este análisis debe completarse con las condiciones del mercado internacional que no fue favorable para la minería en el año 2013”, sostuvo.
En otro orden, afirmó que el problema principal que trae la devaluación es un incremento en los precios de los artículos importados. En este punto se debe hacer una distinción entre aquellos artículos que se importan como un producto final, de aquellos otros que se importan como parte de un producto que se terminará de fabricar en el país, es decir un insumo. Para los primeros, la devaluación genera un impacto directo en los precios de los mismos. Para los segundos, el impacto en el precio del producto final depende del grado de participación que tiene el insumo importado en el mismo.
“El gran desafío del gobierno es precisamente controlar que la devaluación del peso no se traslade en forma directa sobre los precios de los artículos que no tienen una referenciación directa con el dólar. Es decir, el gobierno tiene que evitar que la devaluación se transforme en inflación”, enfatizó.
En ese aspecto, para Argerich el problema radica en que la economía “funciona en base a la confianza” y “lamentablemente pareciera que esa confianza se perdió. Y digo esto porque uno ve que desde la devaluación se produjo una especie de psicosis colectiva de remarcaciones de precios superiores a la misma devaluación, inclusive de artículos que no están referenciados con el dólar”.
Y agregó que esa carrera remarcadora de precios no es otra cosa que inflación, es decir el alza generalizada en el nivel de precios. “Pero esta inflación es más consecuencia de la especulación y la desconfianza en el funcionamiento de la economía global que el resultado de la devaluación”, dijo.
Finalmente afirmó que el gobierno tiene que avanzar rápidamente –y lo viene haciendo- en acuerdos y controles para evitar ese tipo de inflación, basada más en la desconfianza y especulación que en la devaluación.

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