“Son bienvenidas todos las opiniones que ayuden, que construyan; pero no el denostar por denostar”

Mensaje de la jefa de Estado en su visita oficial a San María.
lunes, 9 de junio de 2014 00:00
lunes, 9 de junio de 2014 00:00

“En verdad para mí es muy grato estar hoy en Santa María y no sé si es la octava o novena vez que vengo desde que me hice cargo de la gestión, pero lo hago con muchísimo gusto, de la misma manera que lo hago con mucho gusto cada vez que recorro mi provincia, porque me permite estar en contacto con ustedes, que aún con reclamos nos ponen más cerca de realidad y nos orientan en el camino a seguir.

Hoy estuvimos entregando viviendas rurales. Las viviendas rurales no son porque sí, tienen un sentido, y tal vez fue una de las primeras cosas que, antes de asumir, yo le plantee al ministro de Obras Públicas de la Nación y a la Presidenta.

Uno veía siempre que la gente del interior, que vive en la ruralidad, no acá en la ciudad de Santa María sino en las comunidades un poco más alejadas, para poder tener una vivienda no tenían otra opción que la de mudarse a una ciudad grande, o la de dejar la tierra donde tenían sus animales, donde tenían su huerta, para irse al barrio; porque tenían sí o sí que juntar veinte o treinta viviendas. Y uno les cambiaba totalmente sus costumbres, su hábito de vida, su manera de subsistir, su economía, su capacidad de producir. Y tal vez ese haya sido uno de los males más grandes. Porque esa gente al dejar su terruño, al dejar el lugar donde criaba sus animales, no tenía otra opción más que terminar siendo, sí o sí, empleada del municipio. Y lo vi en todo el territorio de la provincia.

Yo le decía al ministro De Vido que queríamos hacer viviendas rurales en Catamarca, pero no un barrio de viviendas rurales. Queríamos que ahí, donde vive la gente, donde vivieron sus padres y abuelos, donde –porque la vida los trató así- a lo mejor vivían cuatro generaciones en una misma casa. Pero tienen terreno, entonces queríamos que ahí se hicieran, y que esas viviendas fueran acordes a sus costumbres y a su terruño también. Porque uno por ahí ve en lugares tan bonito, viviendas hechas de block, revocadas y pintadas de verde, y no es el paisaje.

Trabajamos mucho para tener estas viviendas de las cuales hoy entregamos 25, y hay 25 más en construcción en santa maría, en distintas localidades pequeñas, y muy pronto vamos a estar firmando un convenio con Nación para poder construir 450 más; porque ya estamos construyendo 450 de las cuales muchas ya entregamos, pero tenemos más para iniciar seguramente este año.

Sumado a esto hemos entregado mejoramientos habitacionales. Un mejoramiento habitacional es una habitación y un baño, una habitación y una cocina… y dirán que no importa, pero para el que no tiene un baño es muy importante, hace a la dignidad. Y para el que no tiene cocina y tiene que cocinar en un fogón a la intemperie, tener un techo y cuatro paredes cambia la vida. Son las pequeñas cosas que como gotita, día a día tienen que ir mejorando la calidad de vida de los catamarqueños. Y no sólo de un sector, todos, porque la mirada tiene que ser íntegra: para los de Capital, para los de Antofagasta, porque ustedes, los de Belén, los de Chumbicha también valen. Ya no va más eso de concentrar todo en un solo lugar, sino distribuir entre todos los catamarqueños.

Por eso también me parece que es muy importante poder hablar del programa productivo que tenemos como Gobierno. En la gestión del ministro anterior habíamos comenzado con un plan ambicioso dirigido fundamentalmente al membrillo de Andalgalá y a la vid de Tinogasta y Fiambalá, donde el Estado, a través de la empresa que se creó en esta gestión, la empresa Agroindustrias Catamarca, salía a comprar la producción de los pequeños productores.

Pero sale a comprar no para hacer negocios –y si los hace bienvenido sea para poder tener recursos y volver a volcarlos en los pequeños productores-; sino para fijar un precio, para que nadie les compre a los pequeños productores por menos de lo que vale su producto. El año pasado en Tinogasta y Fiambalá fue un éxito, y hoy, como ustedes tienen un ministro de Producción santamariano que estamos muy contentos de que integre nuestro equipo; ahora él pelea y dice que incluyamos el pimentón. Fuera de broma, estamos trabajándolo hace mucho tiempo. Santa María fue una localidad pimentonera por excelencia, y poco a poco fuimos perdiéndolo como fuimos perdiendo toda la producción. Hoy parece que el único que produce pimentón es Salta y nosotros nos quedamos atrás. Hay que cambiar esa historia, por eso empezamos ahora con el mismo programa que el mosto pero con el pimentón. Pero también compramos equipamiento para la molienda del pimentón, y hemos trabajado también en Santa María con la nuez. Compramos la nuez, la pelamos, lo que genera mano de obra, y salimos al mercado a ofrecerla, poniéndole a los productores nuevamente un precio base: que nadie les pague menos que ese precio.

De esa manera, consideramos que los pequeños productores, alentados por el Estado, con capacitación del INTA, de la Secretaría de Agricultura y el Ministerio de Producción… nuevamente. Si tienen condiciones para vivir en sus lugares, si tienen una vivienda como corresponde, si su producción puede salir al mercado y nadie se la compra por centavos… si empezamos a dar el salto cualitativo que tenemos que dar para poder agregarle valor a la producción, no importa si es una hectárea o media hectárea, porque todos juntos podemos lograr el volumen.

Hablaba con el Padre Gerardo que estaba en la bodega de la Prelatura. Me decía que ya estaba viejito pero recordaba lo que era antes la producción. Y me decía que tenemos que recuperar esto, porque no puede ser que nuestra uva se vaya a Cafayate y salgan los vinos con la uva nuestra y la marca de Cafayate. Pero también decía algo en lo que nosotros siempre insistimos, porque yo no quiero que vengan y se compren 5.000 hectáreas de Santa maría y los santamarianos pequeños terminen siendo peones rurales de las grandes empresas. Lo que nosotros queremos como Gobierno es que los pequeños productores santamarianos sean ayudados, sean acompañados pero también tengan el compromiso que deben tener para empezar a producir y recuperar el nivel productivo que supo tener alguna vez Santa María.

Pero para todo esto es muy importante poder tener energía, poder tener agua. Por eso es que estamos trabajando fuertemente en el desarrollo del Plan Hídrico para Santa María, para ir solucionando el tema de los canales, de los pozos, del dique, para que realmente puedan volver a producir. Hoy vamos a inaugurar la Línea de Ampajango, que creo que ya está en uso, pero vamos a hacer la inauguración formal. Y es una línea que beneficia a Santa maría y a San José.

Cuando asumimos el Gobierno, no me voy a olvidar nunca, uno de los primeros viajes que hice fue a Santa maría y había un zonda terrible que se llevó todos los cables. Estábamos sin luz. Pero esa era la realidad de toda la provincia: la desinversión en energía, de décadas, era notable.

Esta gestión se hizo cargo de la empresa de energía, que debe ser para los catamarqueños un orgullo y se deben comprometer con ella. Cuando vine esa vez la verdad que era desastroso, hablamos con el presidente de la empresa y decidimos colocar un generador. Ese generador que mejoró la capacidad energética para Santa María, pero que no es ni remotamente la solución, quiero que sepan los santamarianos que le costaba a la empresa entre 600 y 800 mil pesos mensuales para poder generar energía.

Al inaugurar hoy la línea de Ampajango dejamos de usar esa generación, lo que significa ahorro para la empresa, mejor calidad de servicio para ustedes, y ese ahorro de la empresa no es para guardarlo sino para poder invertir en distintas obras que necesitan en otros lugares de la provincia.

Pero Santa maría también pronto, en un plan que trabajamos con el Gobierno nacional relacionado con la convergencia de la tarifa eléctrica, vieron que no se aumentó la energía porque ese fue el compromiso que hicimos con la Presidenta; a cambio de muchos fondos que nos van a permitir hacer en estos dos años la normalización del sistema energético para toda la provincia de Catamarca. Acá en Santa María entregamos muchas viviendas, entregamos tres jardines de infantes entre Santa María y San José que fueron realizados con fondos del Gobierno nacional. Pudimos inaugurar obras viales como el asfaltado del acceso sur y norte, mediante un convenio que hicimos con el intendente de modo tal que los recursos del municipio y la provincia se sumen y las obras se puedan hacer muchísimo más rápido.

Pero también nos interesa la educación de nuestros jóvenes y niños, y por eso estamos inmersos en un proyecto nacional que lidera nuestra Presidenta, porque a las cosas hay que decirlas como son.

Por ahí uno escucha dolorosamente, de gente que estuvo trabajando junto a nosotros que el Gobierno nacional ya está, ya fue… y es cierto que nuestra Presidenta ya no va a ser Presidenta en el próximo período. Ya lo dijo. Pero tenemos que tratar, no de sostener un espacio político, tenemos que tratar entre todos los argentinos y sobre todo los del interior, de sostener un modelo de país que nos incluye a todos. Porque miren… a veces los chicos hacen paro en las escuelas porque no recibieron todavía las netbooks. Ahora, a padres, maestros, niños, dirigentes políticos, les pregunto si alguna vez se nos hubiera ocurrido, siete años antes, que nuestros hijos, vivan donde vivan, iban a poder tener una computadora cada uno de ellos. Ni soñando hubiéramos pensado esto. Díganme si alguna vez podríamos haber pensado que acá en Santa María el Gobierno nacional iba a poder poner todos los fondos para que tengan un Núcleo de Acceso al Conocimiento como el que tienen, y que en nuestra provincia están distribuidos en todos los departamentos. Díganme, cuando yo escucho hablar de que este modelo se acabó y esas cosas, cuánto significa el Fondo de Desarrollo Municipal o Fondo Sojero para muchos de nuestros pequeños municipios. Entonces, cuando uno habla de cambiar la mirada, tiene que pensar muy bien qué es lo que dice que quiere cambiar.

Estas mochilas técnicas que estamos entregando ahora, yo recuerdo que hasta no hace mucho tiempo, nos iban a pedir papás de chicos que iban a las escuelas técnicas. Porque un escalímetro es caro, porque una calculadora científica es cara, porque los elementos de las escuelas técnicas son caros, y además las escuelas técnicas no tenían ningún elemento. Acá debe haber muchos directores de escuelas técnicas, y si se ponen una mano en el corazón ninguno puede decir que alguna vez recibió tanto equipamiento para esas escuelas como lo que recibió en estos últimos diez años. Y es porque está la decisión de formar a nuestros jóvenes para que formen parte de un país mejor: que lo construyan y lo dirijan estos jóvenes.

Cuando el ministro Ariza dice que tenemos problemas con las escuelas es cierto: tenemos problemas con las escuelas. Tenemos escuelas a las que les faltan arreglos, nos faltan escuelas, pero hay algo que todos tenemos que tener en claro: es preferible, como sea, pero que los chicos vayan a la escuela. A mí me duele cuando cortan una ruta y están diez días sin clase, ¿saben por qué? Porque a nosotros desde la política nos pueden hacer daño, un poco más, un poco menos… pero diez días sin clase para los chicos son diez días que pierden oportunidades y que no las pueden seguir perdiendo. No se dejen engañar: los más perjudicados cuando no tienen clase son ustedes, los alumnos, los dueños de las políticas públicas del Gobierno nacional y provincial, Porque no están dirigidas a nadie más que ustedes, los que tienen derecho a la educación.

Es cierto que tenemos problemas edilicios, pero también es cierto que hemos incluido en el sistema educativo a 4.000 chicos que antes no estaban. Basados en la Asignación Universal por Hijo, en las escuelas rurales que creamos nosotros como Gobierno provincial, ahora en el programa Progresar que lanza nuestra Presidenta, en las becas universitarias que desde la Provincia tenemos, y que son básicamente para los jóvenes del interior. Y queremos seguir incluyéndolos, por eso estamos construyendo el Albergue Universitario en la ciudad Capital. Para que acá los jóvenes de Santa María, alguno accederá a la beca universitaria y podrá pagar la pensión. Y otro no podrá pagar la pensión pero tendrá donde estar alojado en buenas condiciones, porque hay un Estado que los respalda, que los cuida, que los mira.

Vuelvo a decirles que faltan muchas cosas, pero a todos les pido que miremos la realidad en los tiempos transcurridos, porque no se puede pretender que un Gobierno en dos años y medio solucione los problemas de todos los catamarqueños; porque hay cosas que se empiezan a sembrar y los frutos se ven dentro de algunos años, pero hay que empezar a sembrar, y la siembra nunca la puede hacer uno solo: intervienen todos.

Necesitamos de todos, de los docentes, de los médicos, de los alumnos, de todos los políticos, sean del partido y color que sean, porque no sirve si seguimos en una postura revanchista de querer mostrar la crítica porque sí y no las ideas, los proyectos, decir ‘se puede hacer esto’. Son bienvenidas todos las opiniones que ayuden, que construyan, pero no el denostar por denostar. De esa manera, si seguimos todos juntos, trabajando con los productores, los docentes, los jóvenes, trabajando para tener mejor energía, tendremos más oportunidades todos. No hay duda que Santa María, Catamarca va estar mejor. Pero yo les quiero pedir, y no estoy de campaña política, que nos ayuden, porque necesitamos el compromiso de todos los catamarqueños, estén en el lugar que estén. Que cada uno asuma la condición de ciudadano responsable y entre todos construyamos la Catamarca que deseamos”.
 

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