Boni and Clo (Bonifacio y Clotilde) - Humor

De boliches bailables y jubilados

martes, 29 de septiembre de 2015 00:00
martes, 29 de septiembre de 2015 00:00

Mate, tortilla a la parrilla, un par de latas de picadillo y una radio con pilas nuevas. Boni y Clo se dispusieron pasar la tarde en el parque “Adán Quiroga” para esperar la primavera.

-Clo: Ah… me encanta la primavera.
-Boni: ¿Usted era de ir a los paseos?
-Clo: ¡No! Mis padres no me dejaban salir, me tenían cortita...
-Boni: Ajá, y yo tomaba “Ñusta” en botella chiquita cuando iba a los bailes.
-Clo: ¡Oiga! No le permito que dude de mí. Mi juventud fue muy sana...
-Boni: Fue una broma. No discutamos y la pasemos bien...
-Clo: ¿Usted que sabe que los boliches tienen plazo hasta el 31 de enero del próximo año para instalarse en la zona del Alto Fariñango?
-Boni: Usted se refiere a Bigote Disco, Clown Disco, Joy Pub...
-Clo: Todos nombres raros. En mi juventud no había ese tipo de boliches. Yo me pasaba escuchando el Club del Clan. ¡Qué ojos tenía Johnny Tedesco... y qué pulóveres! No le digo nada de la pinta de Lalo Fransen y la voz de Violeta Rivas.
-Boni: ¿Usted salía a los bailes cuando era joven?
-Clo: ¡No! Mis padres se oponían...
-Boni (Me parece que la vieja era poco volvedora cada vez que salía): Claro, me imagino. Yo extraño la época de El Parquecito, El Cóndor, Club Pelota Paleta, Tropicana, Casa Blanca, la pileta de San Isidro. ¡Qué época aquella!
-Clo: ¿Y bailaban con música de los deejay?
-Boni: No, estaban de moda “Punto y Coma”, con la voz del Negro Tony, hacían todos los temas de Los Iracundos; también “Los Morgan” con la voz del recordado René “Cariño” Ruiz. ¡Qué bailongos se armaban!
-Clo: ¡Nada que ver con los bailes de ahora! Mucha oscuridad y mucho toqueteo en los boliches. Yo, los fines de semana me pasaba escuchando al Cuarteto Imperial, a Los Wawancó, a Palito Ortega cuando comenzó...
-Boni (Le falta reconocer que era la presidenta del club de fans de Tita Merello): Todo ha cambiado. Perdón, pero me quedó la duda: ¿por qué no la dejaban salir sus padres, le tenían desconfianza acaso?
-Clo: ¡No le permito! Una más de sus gansadas y levantamos el mantel y nos vamos de acá. Está avisado.
-Boni: Bueno... mejor le cuento algo para reírnos un poco: dos jubilados estaban haciendo cola en la puerta de un banco para cobrar sus escuálidos haberes. Uno de ellos, cansado de esperar bajo los rayos del sol, le dice al otro: “¡Me cansé! Me voy a insultar al ministro”. Al ratito nomás vuelve y el otro le pregunta “¿por qué volviste tan rápido?”. La respuesta: “La cola para insultar al ministro es tres veces más larga que ésta”. ¡Y aguanten las colas, carajo!
-Clo: Ay, don Boni, usted siempre tan obsceno.

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